Mitigación del cambio climático: una tarea de toda la cadena agroalimentaria.

Mitigación del cambio climático: una tarea de toda la cadena agroalimentaria.

Conocemos los impactos de la agricultura sobre las emisiones y estrategias para reducirlas. ¿Pero qué están haciendo eslabones como el transporte o logística de agroalimentos? En su paso por Congreso, Julián Ferrer (Cargill) responde.

La agricultura puede posicionarse como aliada en la lucha contra el cambio climático por su capacidad de contribuir al secuestro de Carbono atmosférico y su almacenamiento en el suelo, a través de las plantas. A lo largo del Congreso Aapresid 2022 se repasaron muchas estrategias para maximizar ese rol. Pero identificar estrategias para reducir el balance de emisiones es una tarea que deberían abordar todos los eslabones de la cadena agroalimentaria, incluido el consumidor.  

¿Cómo reducir la huella ambiental asociada al almacenamiento, procesamiento, comercialización y transporte de alimentos? Responde a estas inquietudes Julián Ferrer, RSE/Sustentabilidad Corporativa del Cono Sur de Cargill, tras su participación en el Congreso en un panel sobre el rol del Agro en la mitigación del cambio climático.

En el Congreso se repasaron estrategias y acciones para ir hacia una agricultura con mejor balance de emisiones GEI. Pero, en las etapas de almacenamiento, transporte de larga distancia de materias primas y agroindustrial: ¿dónde están los puntos críticos en la búsqueda de reducir emisiones?

Claramente, todas estas etapas son relevantes en su contribución a las emisiones globales. Para cada una de ellas, Cargill propone distintas iniciativas para reducir su impacto a nivel global. En lo que refiere a operaciones industriales, tenemos un objetivo de reducción de las mismas de un 10%. Mientras que para la cadena de valor -que incluye el transporte, almacenamiento y producción- se plantea una reducción del 30% de sus operaciones, tanto para la producción agrícola, como de alimentos, nutrición animal y proteínas. 

¿Qué estrategias deberán adoptar la logística, almacenamiento y transporte de agroalimentos? 

En cuanto a almacenamiento, la estrategia es apuntar a la mayor eficiencia de las operaciones. En esta misión, las estrategias de Cargill varían según el tipo de negocio y agroindustria de cada país. En Argentina, con numerosas fábricas vinculadas a la cadena oleaginosa, se toman determinadas acciones apuntadas a reducir el 10% de las emisiones, como mencioné anteriormente. 

A nivel de transporte local, para la cadena agrícola existe una iniciativa que busca reducir los trayectos con camiones y sus reprogramaciones para generar menores emisiones. A escala global, Cargill estableció una alianza con una empresa de tecnología para los fletes marítimos de larga distancia, donde se está probando un nuevo tipo de velas para reducir el uso de combustible, con buenos resultados. 

¿Cómo deben prepararse los productores argentinos para el tipo de demanda que se viene en lo que refiere a trazabilidad y origen sustentable; Y ¿cómo, desde eslabones posteriores pueden traccionarse iniciativas que permitan responder a esa demanda?

Esto es una agenda que avanza constantemente. En un principio, respondiendo a la fuerte demanda europea, el foco está puesto sobre soja libre de deforestación. Para esto hay distintos sistemas sectoriales que se complementan para garantizar transparencia a los consumidores. 

SoyaWise de Cargill es un ejemplo de proyecto que atiende a estas exigencias internacionales, ofreciendo un portal de trazabilidad de la cadena. Además, en el país se están desarrollando sistemas como la plataforma del Grupo Sectorial Visión Gran Chaco (ViSec), que brinda información sobre el nivel de sustentabilidad de los sistemas de producción agropecuaria de esta ecorregión. 

Si bien el foco primario está en identificar y trazar la soja libre de deforestación, a futuro se podrían ir sumando otros criterios de importancia global relacionados a la dimensión social y al cuidado del suelo. Se estima que la demanda de la trazabilidad de la soja será incremental y lo que se buscará es que los sistemas no afecten la operación diaria y sus costos, para poder dar respuesta a esas demandas. 

Otro ejemplo es nuestro trabajo junto al Programa Aapresid Certificaciones, quien nos ofrece todo su expertise en la implementación de iniciativas y sistemas de certificación de sustentabilidad a nivel de la producción primaria, para ayudar a nuestros productores a cumplir con requisitos y estándares específicos y acceder a plataformas de comercialización sustentables.

Llegó la hora de llevar al mundo calidad y sustentabilidad, made in Argentina.

Llegó la hora de llevar al mundo calidad y sustentabilidad, made in Argentina.

En su paso por el 30º Congreso de Aapresid, el especialista Gustavo Idigoras habló sobre las oportunidades y desafíos para posicionar al Agro argentino en el podio internacional, con la sustentabilidad como bandera.

En el marco del Congreso, Gustavo Idigoras, actual Presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la Argentina y del Centro de exportadores de cereales, y ex agregado agrícola de Argentina ante la UE, dialogó con Aapresid sobre las oportunidades y desafíos para posicionar al Agro argentino en el mundo actual. Innovación y alianzas para la producción agropecuaria sustentable, protagonistas del Agro que se viene. 

¿Cuáles son las oportunidades del sector agroindustrial argentino para posicionarse ante el contexto global actual, marcado por la guerra en Europa?

 

El contexto internacional es muy propicio para la Argentina ya que, lamentablemente, el conflicto bélico ha sacado de circulación y competencia a dos grandes potencias agrícolas: Ucrania y Rusia. Países que juntos representan el 80% del comercio de aceite de girasol, 20% de maíz y más del 38% del trigo. 

¿Qué medidas y estrategias debemos adoptar en el corto plazo para poder capturar estas oportunidades? 

Este contexto genera muchas oportunidades para la comercialización de los productos antes mencionados. Para eso, Argentina debería adoptar una estrategia agresiva de exportaciones. Brasil es un claro ejemplo de este tipo de tácticas, donde el gobierno ha fomentado viajes de los exportadores del agro a regiones como el norte de África y Medio Oriente para buscar fuentes de nuevos mercados y desarrollo de inversiones. Ese es un camino que Argentina nunca ha desarrollado aún.

Ante este contexto global: ¿cómo crees que van a evolucionar los requerimientos en cuanto a sustentabilidad y trazabilidad de las materias primas de parte de los países compradores?

Hay que cambiar la visión sobre el paradigma productivo. Hoy en día, al paradigma de mayor rendimiento y tecnología se le suma una nueva variable: la sustentabilidad. Así, la rentabilidad debe ser medida no solamente por la capacidad de producir y comercializar alimentos de calidad y a buen precio, sino de brindar garantías de sustentabilidad. Si esas garantías no se disponen, el producto difícilmente será aceptado en los mercados.

A nivel de la producción primaria: ¿cuáles son las principales limitantes para incorporarse a iniciativas que garanticen trazabilidad y producción sustentable?

Al tratarse de commodities, que representan aproximadamente 120/130 millones de tn por año entre maíz, (50), soja (44), y trigo (20), el inconveniente está en la dificultad de segregar e identificar esta producción y brindar una calidad diferenciada. Entonces, la clave reside en trabajar en sistemas colectivos que brinden sustentabilidad de origen. 

Por eso, por ejemplo para el caso particular de los exportadores de soja y de sus productos derivados estamos promoviendo una iniciativa llamada Grupo Sectorial Visión Gran Chaco (ViSec). Se trata de una plataforma nacional de toda la cadena de valor, incluyendo productores, traders y certificadoras, para adaptarse a las demandas globales de los sistemas de producción agropecuaria y certificar a la soja argentina libre de deforestación. 

A nivel de las cadenas de valor, como en el caso de la aceitera que tiene tanta inserción internacional, ¿cómo se puede  traccionar esta incorporación? 

En cuanto a cadenas de valor, nuestro país -primer exportador mundial de harina y aceite de soja y segundo de biodiesel, llegando a más de 100 mercados-, debe integrar a los productores para llegar al mundo con un producto libre de deforestación y que sea Carbono neutro. La base de sustentación son las buenas prácticas agrícolas, certificadas por instituciones como Aapresid. Esa es una condición sine qua non para llegar al máximo nivel de sustentabilidad.

La carne Argentina, entre las más baratas de la región.

La carne Argentina, entre las más baratas de la región.

Un relevamiento de precios anuales y mensuales sobre países de la región arrojó como resultado que el precio que pagan los consumidores argentinos por la carne, medido en dólares, es más barato que lo que se paga en Chile o en Uruguay. Sólo con Brasil se mantiene cierta paridad, aunque el país carioca es hoy en día el más barato de los cuatro.

Un completo relevamiento llevado adelante por el IERAL, para conocer si los precios que pagan los consumidores en Argentina son altos o bajos frente a los valores que se pueden encontrar en países de la región, destaca que la carne local es más económica frente a la que se puede adquirir en algunos países limítrofes. Unos importantes productores de carne, e incluso exportadores al igual que Argentina, y otro más importador, como en el caso de Chile.

El análisis intenta brindar una respuesta más clara frente al interrogante general que intenta responderse muchas veces, y sobre el cual no había hasta el momento datos precisos y actualizados; sobre si la carne bovina está cara en Argentina, pero no tanto en términos absolutos o en perspectiva histórica interna, sino más bien en relación a lo que vale en países limítrofes en los que, por cercanía, naturaleza del producto (commodity o cuasi commodity), nivel de desarrollo, posibilidad de intercambio comercial y otras cuestiones, sería de esperar precios relativamente similares (medidos en una misma moneda), particularmente entre países exportadores.

Es así que, desde la Fundación Mediterránea, a través del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana -IERAL-, se elaboró un completo informe sobre los valores que el consumidor está pagando en cada país por la carne bovina de mayor consumo, medida en dólares.

Los resultados
Se realizó una primera comparación de precios al consumidor para un conjunto de cortes en tres países: Argentina, Uruguay y Chile, utilizando bases estadísticas de organismos oficiales (o instituciones mixtas, caso del IPCVA en Argentina) con la última información disponible en cada país; luego se acude a una segunda comparación, un relevamiento propio de precios online en supermercados (realizado en la primera quincena de agosto), a los efectos de tener una foto más actual pero fundamentalmente para poder incorporar a Brasil, país que llamativamente no cuenta con información periódica de precios de fuentes públicas como sí los otros 3 países.

En la comparación entre Uruguay y Argentina, basada en precios de organismos públicos / instituciones mixtas, se incluyen 15 cortes de carne bovina nivel consumidor final (los mismos para ambos países). Se encuentra que, en julio de 2022, el precio medio de esta canasta de cortes era de USD 9,76 el kilo en Uruguay y de USD 8,67 / kilo en Argentina, es decir, en promedio, la carne argentina era 11% más barata que en Uruguay.

Esta brecha se está ampliando nuevamente, considerando que promedió un 27% en 2020, un 11% en 2021, pero en el inicio del año 2022 se había cerrado hasta llegar al 3%, siempre a favor de Argentina; de todos modos, debe advertirse que, en otros años, la carne era más cara en Argentina que en Uruguay (+18% en 2015 y +8% en 2016).

Comparación frente a Chile
Basada en precios de organismos públicos y/o entidades representativas del sector se incluyeron 13 cortes de carne bovina nivel consumidor final (similares para ambos países). Se observa que, en julio de 2022 el precio medio de esta canasta en el país trasandino era de USD
10,40 / kilo, mientras que en Argentina de USD 9,88 / kilo. Para el mes de referencia, la carne bovina era un 5,0% más barata en Argentina que en Chile.

Aquí también se encuentra que la brecha sigue siendo favorable a Argentina, aunque se ha reducido significativamente considerando que en los últimos tres años (2019-2021) estuvo en el orden del 30% promedio.

Comparativa frente a Brasil
Por otra parte, se realizó un relevamiento en supermercados en la primera quincena de agosto, a los efectos de incorporar a Brasil en la comparación de precios. La conclusión más importante es que Brasil es actualmente el país con precio de carne bovina más bajo de los 4 países analizados, a diferencia de relevamientos anteriores en los que Argentina ocupaba ese lugar (2020, 2021 y 2022); en efecto, el precio promedio (en este caso de una canasta de 8 cortes de calidad media/alta) se ubica en torno de los $1.550 / kilo en Brasil, seguido muy de cerca por Argentina donde se encontró un valor de $1.557 /kilo, mientras que para Uruguay y Chile se tienen valores bastante más elevados, que se aproximan a $1.800 / kilo y $1.950 / kilo respectivamente.

La carne y el polo argentinos mostraron su excelencia en Europa.

La carne y el polo argentinos mostraron su excelencia en Europa.

Durante el transcurso de la alta temporada de verano en la Costa Azul, entre el 4 y el 14 de agosto se llevó a cabo la copa «Cote d’Azur Argentine Beef» en el Saint Tropez Polo Club. El torneo, uno de los más importantes de la Unión Europea, fue el escenario en el que se promocionó la carne argentina de alta calidad.

Después de la final del torneo, donde resultó ganador el equipo «Amanara» -integrado por Lorenzo Chavanne, Santiago Chavanne, Manuel Fernández Llorente y el patrón Ranjan Sen-, se realizó la «Noche Argentina» con la participación estelar del chef Mauro Colagreco, galardonado con 3 estrellas Michelin por el resturante Mirazur, elegido como el mejor del mundo por The World’s 50 Best Restaurants.

Colagreco, junto al equipo de Casa Fuego –otro de sus emprendimientos, íntimamente relacionado con la «parrilla argentina»- prepararon un menú de 4 pasos, para los casi 300 invitados especiales entre los que se encontraban reconocidos chefs de Francia como Mickael Tourteaux (2 estrellas Michelin), Cyril Lignac (el más mediático de ese país) y Chiristian Garcia (de la SAS del Príncipe Alberto II de Mónaco), además de importadores de carne, distribuidores, propietarios de restaurantes, periodistas, autoridades francesas y personalidades de la vida social europea.

El menú de 4 pasos incluyo empanadas de humita y carne, puerros grillados con butifarra, entrecote a las brasas con papas y flan de dulce de leche con crema chantilly.

El evento fue organizado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), la Embajada de la República Argentina en Francia y el Polo Club Saint-Tropez, y se enmarcó en la estrategia que el IPCVA decidió implementar, aprovechando al polo – disciplina en donde Argentina es indiscutidamente líder a nivel mundial – como plataforma para la promoción y posicionamiento de la carne argentina en los mercados de alto poder adquisitivo; y la costa azul francesa como un lugar único, elegido por las marcas internacionales más exclusivas.

«Tenemos la mejor carne y el mejor polo del mundo, con esas fortalezas hicimos un convenio de cooperación con la Asociación Argentina de Polo para promocionar nuestra carne junto a este deporte. Estamos en el Abierto Argentino de Palermo, estuvimos en el U.S. Open y hoy en este lugar tan emblemático de Europa, mostrando la carne de alta calidad», aseguró Juan José Grigera Naón, presidente del IPCVA.

«Es un honor formar parte de este evento con la participación de uno de los mejores cocineros del mundo: Mauro Colagreco», sostuvo Leonardo Costantino, embajador argentino en Paris. «La excelencia de Mauro se suma a la excelencia de nuestro polo para poner de relieve todas las cualidades de los productos argentinos en mercados cada día más exigentes», afirmó Costantino.

«Europa es un mercado de alta calidad, en donde apuntamos a aumentar el valor de la tonelada por lo que es estratégico asociar el producto a la excelencia. Pero también, es prioritario promocionar la sostenibilidad de la producción de carne vacuna argentina, un aspecto fundamental en las discusiones que se dan en los distintos foros internacionales», agregó Grigera Naón.

En igual sentido, Mauro Colagreco aseguró: «Creo que la tendencia del consumo de la carne va a ir cada vez más hacia la calidad. Y obviamente la calidad va con lo que es sano para para el hombre, pero también bueno para, para la Tierra, para el planeta. Y ya se sabe, no es algo que se tiene que discutir: el ganado criado en pasturas libre tiene una compensación en su emisión de CO2 de carbono. Y además es una carne que va a tener el sabor de las pasturas que comió, va a tener la particularidad de que sea un ganado que camina y que eso hace una carne mucho más sabrosa y de mayor calidad».

Juan Jose Grigera Naon Presidente del IPCVA y Leonardo Costantino entregando la copa Argentine Beef al equipo ganador «Amanara» integrado por Lorenzo Chavanne, Santiago Chavanne, Manuel Fernandez.

EL chef Mauro Colagreco cocinanco carne argentina.

6 estrellas Michelin en la Parrilla de Argentine Beef. Mauro Colagreco junto a sus amigos Mickael y Gael Tourteaux’s de Flaveur

El Messi de la cocina también es argentino

Mauro Colagreco estableció́ el restaurante Mirazur, en Mentón, en 2006. Sólo 6 meses después de la apertura recibió el premio «Revelación del año», una nueva categoría para reconocer sus méritos de Gault & Millau Y en menos de un año obtuvo su primera estrella Michelin. Seis años después recibió la segunda y, en enero de 2019, su tercera estrella.

Fue galardonado como chef del año por la prestigiosa guía de restaurantes Gault & Millau, siendo el primer chef no francés en recibir dicho título. En junio de 2019, Mirazur fue elegido como mejor restaurante del mundo por The World’s 50 Best Restaurants. En marzo del 2022 llegó la cuarta estrella Michelín, en ésta oportunidad por Ceto, uno de los restaurantes del hotel The Maybourne Riviera.

«Desde que llegué a Francia fue todo un camino muy vertiginoso, vine con la idea de solo aprender la cocina francesa y volver para abrir algo en la Argentina, pero el camino de la vida, la circunstancia, me fue llevando hacia otros rumbos hasta instalarme en ese hermoso pueblo que es Menton, entre Italia y Mónaco, en el borde del Mediterráneo. Y bueno, ahí es construir mi estilo, mi cocina, y poder haber llegado a lo más alto que se puede llegar en la gastronomía», aseguró Mauro Colagreco.

«Mi cocina es una cocina muy personal, no muy particular, pero que está marcada obviamente con mis orígenes, mi país, la Argentina, por mis recuerdos, mis sabores de infancia, mis memorias y todo eso es lo que uno trae en su mochila, siempre, lo que uno no puede dejar de lado», agregó. «El evento de hoy acá en el pueblo de Saint Tropez, cocinando carne argentina, es algo que me toca obviamente el corazón, porque es un poco el ambiente donde uno se crió, donde uno compartió con sus amigos, sus seres queridos, su familia».

Presencia de la fragata Libertad

El evento coincidió con la llegada de la Fragata Libertad a la rivera francesa, que se sumó al encuentro aportando la presencia de la banda musical que interpretó los himnos de Argentina y Francia.

Asimismo en el marco de la recepción ofrecida por el Capitán y Comandante Carlos Pedro Schavinsky Trinchero, en el Puerto de Toulon (Francia), el Presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), Juan Jose Grigera Naón, reconoció a la tripulación con una placa en homenaje a su 50 viaje de instrucción. Participaron del acto el embajador de la República Argentina en Francia, Leonardo Constantino, autoridades de la marina francesa e invitados especiales.

Políticas públicas para impulsar el crecimiento del campo en Argentina.

Políticas públicas para impulsar el crecimiento del campo en Argentina.

Aapresid reunió a destacados ministros del sector agro del país para debatir acerca de las principales medidas que debe incluir la agenda política a la hora de impulsar el desarrollo agrícola.

Durante el miércoles 10 de agosto, tuvo lugar el panel de ministros en el 30° Congreso Anual de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), que se desarrolla en el Centro Metropolitano de Convenciones la ciudad de Rosario hasta el viernes 12 de agosto inclusive.

Bajo el título «Políticas públicas para suelos sanos», el encuentro reunió en un mismo panel a los funcionarios: Sergio Busso, Ministro de Agricultura y Ganadería de Córdoba, Javier Rodríguez, Ministro de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires y Daniel Costamagna, Ministro de Producción de Santa Fe.

La charla comenzó con las palabras de David Roggero, presidente de Aapresid, quien agradeció la presencia de los ministros y destacó que uno de los objetivos principales que persigue la entidad “es que el Estado nos vea como aliados estratégicos. Por eso hace varios años que invitamos al Congreso a los distintos ministros que hacen a nuestro ámbito agropecuario, abriendo el juego al resto de las provincias”.

Como primero en tomar la palabra, el ministro de Producción, Ciencia y Tecnología de Santa Fe, Daniel Costamagna, indicó que la provincia tiene cinco programas relacionados a la sustentabilidad de los sistemas productivos y un esquema de financiamiento atado a estas líneas.

“Buscamos la sustentabilidad no solo de los recursos sino también en las mismas empresas. Lo más reciente en lo que estamos incursionando es un proyecto de ley sobre Manejo del Riesgo Agropecuario. Para esto ponemos énfasis en tres patas. Unas es el mecanismo de coberturas, la autorización de seguros agrícolas y agropecuarios”, explicó Costamagna y agregó que las otras dos patas de este proyecto contemplan la prevención para que la menor cantidad posible de productores lleguen a tener problemas y la inserción de capital de trabajo.

Durante la presentación, el ministro Busso introdujo su programa Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA), que ya cumplió seis años en la provincia de Córdoba y se encuentra en plena expansión, no sólo porque está comenzando a dar los primeros pasos de otra edición, sino porque se convirtió en un referente a la hora de ser replicado en otras jurisdicciones e incluso a nivel nacional. De hecho, Santa Fe y Buenos Aires son dos de las provincias que ya pusieron este programa en marcha.

El programa BPA tiene como principal objetivo incentivar a los productores agrícolas a implementar prácticas que fortalezcan la sostenibilidad del sistema agroalimentario.

Su misión busca generar un cambio cultural en el sistema productivo y extender su adopción en el país, dentro del cual la provincia de Córdoba auspicia como modelo y referente en la adopción regular y sistémica de buenas prácticas en torno al sistema de producción.

«La siembra directa fue una bandera que nos inspiró a poner en valor esos objetivos de hacer sostenible la producción con agendas que estaban relacionadas. (..) Las provincias podemos estar de acuerdo o en desacuerdo con la macroeconomía, pero nuestra competencia está más vinculada con la preservación de los recursos naturales y con los procesos de infraestructura, seguridad rural y la generación de valor”, sostuvo Busso.

A su turno, Rodriguez remarcó que el Ministerio de Desarrollo Agrario tiene una mirada integral “que no puede separarse del desarrollo económico y la sustentabilidad”. En este sentido, indicó que desde la provincia están atendiendo a diez líneas de trabajo vinculadas a procesos sustentables y que son la primera del país en haber creado un programa para impulsar la agroecología.

“El desafío es avanzar en la competitividad y en la sustentabilidad de manera conjunta. Ese proceso no se da de forma autónoma, necesitamos orientar políticas e intereses apuntando a estos objetivos. Por eso para nosotros, cuando hablamos de generar premisas con esta idea es fundamental hacerlas desde el Estado, el sector público tiene esa capacidad”, sostuvo el ministro santafesino.

Por su parte, Roggero aprovechó la oportunidad para consultarle a los ministros sobre su visión acerca del cobro de retenciones por exportaciones al campo y conocer si se discute la posibilidad de ir abandonando progresivamente este esquema o dar paso a otro mecanismo.

Sobre este punto, los ministros coincidieron en que es necesario dar la discusión de manera integral, abarcando a otros sectores del país y generando mesas de trabajo que permitan conocer la visión de los distintos actores en pos de generar puntos en común y acuerdos a futuro.

 

 

Fuente: https://www.todoagro.com.ar/

Proyectan aumento de 700.000 hectáreas en la siembra de soja.

Proyectan aumento de 700.000 hectáreas en la siembra de soja.

La primera estimación de área de la oleaginosa elaborada por la BCR es de 16,8 M ha, un 4,3% de incremento respecto del ciclo anterior. Las gramíneas bajan: el maíz podría sufrir una baja interanual de casi un 5% en su área, mientras que la de trigo se mantiene en 5,9 M ha.

Desde la campaña 2015/2016 hasta la 2021/2022, la oleaginosa fue perdiendo casi el 20% del área sembrada. En el 2022 la tendencia se revertiría, la soja vuelve a subir y podrían sembrarse 16,8 M ha, según las últimas proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario.

El aumento sería de 700.000 hectáreas, un 4,3% más que en el 2021. El principal factor de influencia es el clima. Con pronósticos climáticos poco alentadores y altas posibilidades de una «Niña», que reincidiría por tercera vez, el productor la vuelve a privilegiar como una apuesta segura en un año de alta incertidumbre.

Otras razones que pesan a la hora de elegir la soja son: costos, disponibilidad de insumos y los malos resultados del maíz temprano en la región central. Con una siembra estimada en 16,8 M ha, se estaría ante una producción de aproximadamente 47 Mt (se toman 400.000 ha como promedio de superficie perdida o no cosechada).

El maíz 2022/23 va a perder hectáreas
Desde la Bolsa indicaron que estiman una caída interanual del 4,7%, pasando de 8,4 M ha sembradas en el ciclo 2021/22 a 8 M ha como superficie para la nueva campaña. Los motivos detrás de la caída se centran principalmente en el clima, el fracaso de los maíces tempranos en la región central, el alto nivel de inversión y la incertidumbre actual. Pese a los mejores márgenes que presenta el cereal 22/23 respecto de la oleaginosa, la falta de agua generalizada es el principal factor que pone en jaque la siembra de maíz temprano. El escenario de incertidumbre desalienta aún más el cereal en favor de la soja ya que el maíz implica una mayor inmovilización de capital y mayor riesgo para el productor. 

La cifra del área maicera puede verse ajustada según la ocurrencia de precipitaciones durante las próximas semanas. Las lluvias de agosto y septiembre serán fundamentales para concretar las siembras tempranas; en septiembre debería llover al menos 100 mm. Los productores también contemplan más planes de siembra tardía a partir de diciembre con el objetivo de asegurar pisos de rendimiento e incentivados por las excelentes experiencias del ciclo pasado. Con la cosecha sin concluir, el maíz sembrado en diciembre último compensa con muy buenos rendimientos los números de los maíces tempranos que fueron gravemente afectados por la sequía en etapas críticas del cultivo. Con 8 M ha estimadas para el ciclo 2022/23 se estaría ante una producción que ronde 55 Mt. Este cálculo contempla un escenario normal y tiene en cuenta que 7 M ha serían cosechadas como grano.

 

Fuente: https://www.todoagro.com.ar/