● En el marco del debate legislativo sobre la Ley de Biocombustibles, la Bolsa y Cámara de Cereales de Córdoba impulsa una iniciativa para facilitar el encuentro entre productores y compradores en un mercado electrónico único, trazable y transparente. ● El sector cuenta con capacidad instalada ociosa y oportunidades de crecimiento vinculadas a la ampliación de los cortes obligatorios y la diversificación de la demanda. ● La propuesta busca contribuir al desarrollo de un mercado, crear oportunidades de comercialización con respaldo institucional.
La Bolsa y Cámara de Cereales de Córdoba (BCCBA) acompaña el debate en la Cámara de Diputados de la Ley de Biocombustibles. En ese sentido, desde la entidad apoyan la posibilidad de ampliar los cortes obligatorios y avanzar hacia un mercado que pone en agenda el potencial productivo de una actividad estratégica para la economía argentina.
El país cuenta con infraestructura instalada ociosa que representa el 72,7% en biodiésel y el 25% en bioetanol. En este contexto, la BCCBA presenta BioComb, una iniciativa orientada a conectar la oferta con la demanda a través de un mercado electrónico único, que contribuya a transparentar la comercialización y el precio de los biocombustibles. Una cadena con escala y potencial de crecimiento, que genera actividad en distintas regiones del país representando oportunidades para toda la cadena.
Se debe considerar que, según las estimaciones disponibles, llevar el corte al 10% en biodiésel y al 15% en bioetanol implicaría un aumento del 33% en la producción de aceite y del 27% en la de maíz. BioComb como iniciativa, permite conectar la capacidad productiva con la demanda; contempla distintas modalidades de comercialización y prevé mecanismos de trazabilidad para documentar el origen, la calidad y los atributos ambientales de los productos comercializados.
La Bolsa y Cámara de Cereales de Córdoba aporta su respaldo técnico, profesional y experiencia, en un contexto en el que las decisiones regulatorias serán determinantes para el desarrollo futuro de la actividad Bioagroindustrial argentina.
Una campaña que supone mayor nivel de precipitaciones puede acelerar la adopción de drones para realizar aplicaciones, cuando las máquinas terrestres no pueden ingresar. Cuáles son las claves ineludibles para incorporar esta tecnología.
Frente a un potencial panorama de excesos hídricos que puede provocar un año bajo el fenómeno El Niño, los drones agrícolas asoman como aliados para resolver la problemática que se genera cuando entrar al lote se vuelve inaccesible.
Sin embargo, especialistas en aplicaciones aero agrícolas y miembros del CONICET han encendido pequeñas alertas respecto a la discusión que viene aparejada con esta tecnología agrícola y que sobrepasa la mera adquisición. Y es que, no basta con comprar un equipo, cargarlo con producto y hacerlo despegar.
EL BOOM DE LOS DRONES
En ese sentido, el ingeniero agrónomo Matías Fernández Koller, jefe de Investigación y Desarrollo de Bidcom Agro, opinó desde el punto de vista de la compañía que “volar es relativamente sencillo” cuando se habla de un robot autónomo.
“Uno le indica cuál es el lote, genera el plan de vuelo, arranca y vuelve solo. Sin embargo, es muy importante capacitarse en la configuración de los parámetros de aplicación”, indicó.
Así, ante un escenario potencialmente más húmedo, el desafío no será solamente poder entrar al lote, sino hacerlo en el momento agronómico indicado. Porque muchas veces el principal costo de esperar a que seque el piso está en lo que sucede mientras tanto dentro del cultivo.
Y ahí es cuando incide una de las consideraciones a tener en cuenta: el llegar a tiempo, porque una maleza no deja de crecer porque la pulverizadora no pueda entrar. En un barbecho, esperar puede significar encontrarse con plantas de mayor tamaño y más difíciles de controlar.
Matías Fernández Koller, jefe de Investigación y Desarrollo de Bidcom Agro
“Si no puedo entrar y no aplico, las malezas siguen creciendo. Una maleza adulta es mucho más resistente y tolerante que una joven. Por eso, entrar y aplicar en el momento justo, representa también un ahorro, ya que impacta directamente en la eficacia del control y en la eficiencia de la aplicación”, sostuvo Fernández Koller.
El mismo concepto se extiende a los preemergentes, donde una demora puede terminar retrasando la siembra, y a los postemergentes. Con fungicidas e insecticidas, la oportunidad puede ser todavía más crítica.
“Al tener una ventana de aplicación acotada, si una enfermedad o una plaga avanza mientras no podemos entrar, el control pierde eficacia y el daño puede llegar a comprometer la formación y el llenado de los granos, y por ende, el rendimiento final del cultivo”, agregó.
El valor del dron reside así en la posibilidad de aplicar cuando el cultivo lo necesita, independientemente de las condiciones de transitabilidad y de suelo.
Asimismo, el no circular sobre el lote evita el pisoteo, que puede generar pérdidas de rendimiento de entre 2% y 4% en aplicaciones terrestres, dependiendo de las condiciones de trabajo. Y en un año húmedo también evita ingresar con maquinaria pesada sobre suelos con exceso de agua, con el consecuente riesgo de huellas y compactación.
LOS DRONES Y LOS ERRORES QUE HAY QUE EVITAR
Ahora bien, poder entrar al lote no garantiza por sí solo una buena aplicación. Y allí aparecen dos cuestiones agronómicas que, según Fernández Koller, son fundamentales para quienes se inician en el uso de drones: la preparación de la mezcla y la calidad de aplicación.
“Con el dron trabajamos con muchos menos litros por hectárea y una solución mucho más concentrada. Por eso, lo primero y más importante es que la mezcla sea correcta y prestar mucha atención a la dilución de los principios activos”, explicó.
La segunda diferencia está en el recorrido que realiza la gota. Mientras una pulverizadora terrestre trabaja a poca distancia del objetivo, el dron puede hacerlo a tres o cuatro metros de altura.
“Ahí la física del viento y las condiciones ambientales tienen un impacto enorme sobre la gota. La calidad de aplicación con un dron es más desafiante y por eso hay que trabajar correctamente la calibración y los coadyuvantes que ayudan a darle estabilidad”, señaló.
A esto se suma otro riesgo: trasladar automáticamente al dron la misma receta utilizada en una pulverizadora.
Al trabajar con gotas más concentradas, Fernández Koller advierte que una sobredosificación puede aumentar los casos de fitotoxicidad sobre el propio cultivo. Por eso, más que aplicar recetas generales, el especialista pone el foco en ajustar cada tratamiento y capacitar al operador.
Desde Bidcom Agro instan a pensar el dron como parte de un sistema de aplicación.
Por último, si hay un punto que es común a la discusión, es que el dron debe pensarse como parte de un sistema de aplicación: la eficiencia viene de la mano con la previsión de abastecimiento de agua, la preparación y agitación del caldo, la carga de baterías y la logística.
DRONES: LA CAPACITACIÓN ES CLAVE
Para lograr un buen comienzo con esta nueva tecnología, Bidcom Agro ofrece DJI Academy, un programa de capacitación con contenidos teóricos y prácticos que abarca desde las especificaciones del equipo y la configuración del plan de vuelo hasta la manipulación de productos, la seguridad operacional, la calidad de aplicación y las destrezas de vuelo a campo.
Los cursos son dictados por distribuidores de la red certificados por Bidcom Agro y DJI, y se brindan a cada cliente que recibe su primera entrega técnica. Además, la compañía organiza jornadas de capacitación DJI Academy en distintos puntos del país para interesados que no poseen drones.
Antes de adquirir un equipo, otra alternativa es recurrir a los contratistas especializados que comenzaron a expandirse junto con esta tecnología.
“Se puede averiguar qué contratistas están trabajando en la zona, conocer cómo vienen operando y probar la tecnología”, sugirió.
Según la compañía, actualmente sus ventas se reparten en proporciones similares entre productores y prestadores de servicios.
Después de la decisión estratégica del negocio respecto a la compra del equipo, el primer interrogante es quién lo operará; puede ser el productor o alguien del establecimiento. Empresas como Bidcom Agro instigan a considerar la capacitación al recurso humano como parte de la inversión.
En este caso particular, la empresa realiza una entrega técnica que incluye mantenimiento, recomendaciones agronómicas y las primeras prácticas de vuelo a campo, con el acceso a DJI Academy. Además, aconseja revisar las exigencias regulatorias de cada provincia antes de operar.
Cabe recordar que Bidcom Agro comercializa distintos modelos de DJI Agras según escala y tipo de usuario:
El T55, orientado a quienes comienzan
El T70, de mayor capacidad de trabajo, para productores de mayor escala y contratistas
El T100, que se diferencia por su robustez y sistemas de seguridad.
La compañía ofrece financiación propia, acuerdos bancarios y operaciones mediante canje de granos.
El furor por estas herramientas viene creciendo en los últimos años, y el INTA —a través de la Red de Drones y del Programa Nacional AgTech— ha impulsado iniciativas como encuestas nacionales para recabar información sobre el uso y la adopción de drones en la producción agropecuaria de Argentina.
Según Bidcom Agro, el parque de drones agrícolas habría pasado de unos 100 equipos en 2023 a alrededor de 3.000 en 2026.
El paso fundamental “es entender cómo utilizarlo correctamente, para aprovechar la tecnología, para llegar al cultivo en el momento indicado, sin resignar calidad de aplicación”, concluyó Fernández Koller.
Los drones crecen como una herramienta estratégica para resolver aplicaciones en lotes complejos. Desde Rizobacter analizan el desafío de generar caldos de ultra alta concentración para ganar calidad en la aplicación.
En el mapa de la agricultura moderna, la digitalización y la automatización dejaron de ser promesas de futuro para convertirse en herramientas que ya transforman el trabajo agronómico a campo.
Dentro de ese proceso, los drones para pulverización comenzaron a ocupar un lugar cada vez más relevante.
Aunque todavía representan menos del 4% del mercado total de aplicaciones, su capacidad para resolver situaciones puntuales y de alta complejidad los posiciona como una de las tecnologías con mayor potencial de crecimiento.
Su adopción responde, sobre todo, a necesidades concretas frente a limitaciones geográficas, climáticas y operativas que la maquinaria terrestre tradicional no siempre puede resolver.
PRECISIÓN TÁCTICA Y SEGURIDAD EN EL LOTE
El diferencial del dron está en su versatilidad. En zonas de relieve accidentado, pendientes pronunciadas o cultivos perennes y frutales de altura, el ingreso de equipos autopropulsados o de arrastre puede implicar un elevado consumo de combustible, mayor desgaste mecánico y, en determinados casos, riesgos para el operario. La posibilidad de realizar la aplicación a distancia modifica esa ecuación.
“Si bien hoy no llega a representar el 4% del mercado, el universo de los drones vino a resolver necesidades muy concretas del usuario final, especialmente en zonas tácticamente difíciles, con pendientes, terrenos complejos o cultivos perennes donde ingresar con una máquina terrestre genera mucho desgaste y exige condiciones operativas más complejas”, explica Juan Pablo Timpone, gerente global de Adyuvantes de Rizobacter.
A esa capacidad de acceso se suma una mejora en las condiciones de trabajo. “La posibilidad de operar el equipo estando fuera del lote aporta una forma de trabajo más segura, cómoda y versátil, porque permite reducir la exposición del operario y llegar a lugares donde una máquina convencional tiene mayores dificultades”
Esta flexibilidad también encontró un espacio dentro de la región núcleo y en las zonas de cultivos extensivos.
Allí, el dron no necesariamente compite con los equipos terrestres de gran escala, sino que puede complementarlos en aplicaciones focalizadas o cuando el tiempo se convierte en una variable crítica.
“Valoramos la decisión de los productores que utilizan el dron en pequeños lotes o para adelantar tratamientos mientras llega la maquinaria terrestre. De esa manera, se pueden escalonar las aplicaciones y actuar a tiempo sobre las curvas de desarrollo de enfermedades o adversidades“, destaca Timpone.
EL DESAFÍO DEL CALDO: CUANDO CADA GOTA CUENTA
El uso de drones introduce una limitación física determinante: la capacidad de carga y la autonomía energética. Para alcanzar un rendimiento operativo razonable, el volumen de agua aplicado por hectárea debe reducirse considerablemente, lo que obliga a trabajar con caldos de muy alta concentración.
En ese escenario, la calidad de la mezcla adquiere un papel central. Una formulación que no se comporte correctamente bajo esas condiciones puede comprometer la distribución de la gota, la cobertura y, en definitiva, la eficiencia de todo el tratamiento.
“La operatividad de los drones demanda caldos de ultra alta concentración para alcanzar una capacidad de trabajo adecuada. La limitación energética hace que, si se aplican volúmenes elevados, el rendimiento del equipo caiga fuertemente. Por eso, cada gota cuenta y concentra una inversión muy importante”, advierte el especialista de Rizobacter.
Frente a este escenario, la estrategia de la compañía apunta a evitar que la reducción del volumen de agua implique resignar calidad de aplicación.
“Lo primero que estamos haciendo es validar todos nuestros productos para que tengan recomendación de uso en drones en sus respectivas etiquetas”, adelantó el protagonista.
“Entendemos que, aun trabajando con concentraciones elevadas, la necesidad de utilizar un antievaporante, un penetrante o un producto que aporte alto esparcimiento y estabilización sigue siendo la misma, porque la superficie que debemos tratar no cambia”, remarcó convencido Timpone.
En esa línea, la empresa apuesta por productos de alta eficiencia y bajas dosis, entre ellos Rizospray Wet, Rizospray Extremo y Rizospray Integrum, además de su corrector de agua y el limpiador de tanques.
El objetivo es que las formulaciones ocupen el menor espacio posible dentro del tanque y permitan reservar capacidad para el agua y los activos fitosanitarios necesarios.
Con dosis concentradas que pueden representar apenas el 20% de las utilizadas con adyuvantes tradicionales, el planteo busca mejorar la eficiencia logística del dron y, al mismo tiempo, sostener la calidad de la aplicación.
LA SEMILLA FUNDACIONAL DEL CAMPO QUE VIENE
El desafío, sin embargo, no termina en adaptar el portafolio existente. La compañía también trabaja en herramientas específicamente diseñadas para las condiciones físicas de los caldos de ultra bajo volumen, donde variables como la conductividad, la viscosidad y la estabilidad de las mezclas adquieren una importancia todavía mayor.
“Entendemos que el caldo preparado para un dron presenta desafíos particulares en términos de conductividad, estabilidad y viscosidad. Por eso, estamos desarrollando una solución específica para atender esos puntos de dolor y que el productor tenga la garantía de que cada producto de nuestro portafolio funciona como una pieza adaptada a las condiciones particulares del tratamiento con drones“, adelanta Timpone.
Para el responsable global de Adyuvantes de Rizobacter, la incorporación de esta tecnología excede a la herramienta en sí misma y puede convertirse en el punto de partida de una transformación más amplia dentro de la agricultura de precisión.
“Esta tecnología puede ser la llave de entrada a un cambio estructural en la gestión de los procesos de control de adversidades y fertilización. Con el tiempo quizás cambien los formatos y también el rol del operario agrícola. En ese sentido, el dron puede ser la semilla fundacional de un paradigma mucho más amplio“, concluyó.
Italia avanza en su transición energética gracias al crecimiento de las renovables y la bioenergía, un sector que será protagonista de la próxima edición de EIMA Energy, la feria especializada que se celebrará en noviembre en Bolonia.
El sector energético italiano es cada vez más «verde». En 2024, la contribución de las fuentes renovables al consumo final bruto de energía alcanzó los 30,6 Mtep (millones de toneladas equivalentes de petróleo), cubriendo aproximadamente el 22 % de la demanda energética nacional, estimada por el Ministerio italiano de Medio Ambiente y Seguridad Energética en 140 Mtep, una cantidad equivalente a más de mil millones de barriles de petróleo.
El incremento de la producción procedente de fuentes respetuosas con el medio ambiente (bioenergía, energía hidroeléctrica, solar, eólica, bombas de calor y energía geotérmica) ha permitido reducir de forma significativa la demanda nacional de combustibles fósiles, evitando el consumo equivalente a más de 210 millones de barriles de petróleo en un solo año.
Estos datos se dieron a conocer durante la rueda de prensa de presentación de EIMA Energy, celebrada por streaming desde la sede de FederUnacoma, en Roma.
Como se explicó durante el encuentro, EIMA Energy es uno de los siete salones especializados de EIMA International, una de las principales ferias mundiales dedicadas al sector de la mecanización agrícola, que se celebrará en el recinto ferial de Bolonia del martes 10 al sábado 14 de noviembre. En la conferencia intervinieron Simona Rapastella, directora general de FederUnacoma (la asociación perteneciente a Confindustria> que representa a los fabricantes italianos de maquinaria agrícola y organizadora directa de EIMA); Vito Pignatelli, presidente de Itabia, entidad que organiza EIMA Energy junto con FederUnacoma; y Raffaele Spinelli, investigador del CNR IBE.
La bioenergía, una alternativa sostenible a los combustibles fósiles «La bioenergía —explicó Pignatelli— procede de numerosas fuentes, que van desde la madera forestal hasta los residuos del procesamiento agrícola, pasando por los estiércoles ganaderos, los residuos agroindustriales y la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos, y ofrece excelentes rendimientos energéticos gracias a las tecnologías disponibles en la actualidad». «Entre las ventajas que ofrece la biomasa —añadió el presidente de Itabia— cabe destacar su gran flexibilidad, que permite utilizar estos recursos para la producción de electricidad, calor y combustibles para el transporte, así como su disponibilidad local y sus emisiones netas nulas de gases de efecto invernadero, factores que convierten a la bioenergía en una de las fuentes energéticas más sostenibles».
«Para desarrollar cadenas de suministro eficientes de bioenergía —subrayó Raffaele Spinelli— es imprescindible contar con una mecanización que cubra todo el ciclo, desde la recolección de la biomasa hasta su transporte, procesamiento y conversión energética». «Tractores forestales, manipuladores telescópicos, trituradoras de residuos y muchos otros tipos de vehículos, equipos e instalaciones son actualmente fabricados por empresas especializadas —añadió Spinelli— y podrán verse en EIMA Energy».
Demostraciones en vivo y jornadas técnicas Desde hace años, el salón de Bolonia constituye un punto de referencia para los profesionales del sector de la bioenergía, así como para las empresas agrícolas y agroindustriales que necesitan gestionar residuos y subproductos al tiempo que buscan fuentes de energía de bajo coste para sus actividades.
«Desde su primera edición, EIMA Energy ha sido un escaparate de las innovaciones tecnológicas del sector, pero también un importante espacio de demostraciones prácticas —afirmó Simona Rapastella—, ya que una gran parte de la exposición se desarrolla al aire libre con maquinaria en funcionamiento, permitiendo al público comprobar directamente las características técnicas y la eficacia de los equipos». Este año, la zona de demostraciones estará estratégicamente situada dentro del recinto ferial, entre los pabellones 26 y 30, junto a la entrada Michelino. Durante la feria también se celebrarán presentaciones a cargo de investigadores del CNR IBE, además de un amplio programa de seminarios técnicos dedicados a las oportunidades de crecimiento de la bioeconomía circular y al papel de la mecanización moderna en el desarrollo de las distintas cadenas de suministro de este prometedor sector y de la silvicultura moderna.
Aprovechar el potencial energético de la biomasa «Nunca como este año ha sido tan importante impulsar las cadenas de suministro de bioenergía —explicó la directora de FederUnacoma—, porque ofrecen una respuesta concreta a dos grandes desafíos: el climático, que exige alternativas a los combustibles fósiles, y el energético, dado que nuestro país dispone de escasos recursos energéticos tradicionales, pero cuenta con una abundante riqueza vegetal y una producción agrícola con un enorme potencial».
Aprovechando sus propios recursos, Italia podría producir más de 16 Mtep de energía térmica a partir de biomasa para 2030. Teniendo en cuenta que un petrolero de tamaño medio o grande puede transportar entre 120.000 y 200.000 toneladas de petróleo, como se recordó a modo de ejemplo durante la conferencia, ese potencial de 16 Mtep equivaldría a la carga anual de entre 80 y 140 petroleros.
Un análisis del IERAL, publicado por la Fundación Mediterránea, comparó 13 insumos en cinco países y detectó que el país presenta precios más altos en más de la mitad de los casos frente a Brasil y Paraguay. Mejora en agroquímicos, pero persisten fuertes brechas en energía y maquinaria
Un nuevo informe del IERAL, difundido por la Fundación Mediterránea, actualizó el relevamiento internacional de precios de insumos y equipos agropecuarios con el objetivo de monitorear la competitividad argentina desde el lado de los costos de producción de granos.
A diferencia de los análisis habituales que ponen el foco en los ingresos, como el tipo de cambio o los precios internos, este trabajo se concentra en cuánto cuesta producir en comparación con otros países competidores.
Desde comienzos de 2025, el instituto releva precios en dólares de trece bienes y servicios en Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Estados Unidos. La comparación incluye fertilizantes, herbicidas, fungicidas, combustible, transporte de carga y maquinaria agrícola. Los datos fueron actualizados a diciembre de 2025 y enero de 2026. El informe advierte que se trata de una comparación de precios y no de costos finales por hectárea, ya que influyen variables como dosis aplicadas, tecnología utilizada, clima y calidad de suelos.
Los resultados muestran que Argentina presenta precios más altos en siete (7) de los trece productos frente a Brasil, en ocho (8) frente a Paraguay, en cinco (5) frente a Uruguay y en cuatro (4) frente a Estados Unidos. Es decir, frente a sus socios regionales más directos, el país exhibe valores superiores en más de la mitad de los insumos relevados.
Sin embargo, el panorama no es homogéneo. En agroquímicos se observa una convergencia importante. Los fertilizantes se ubican entre 1,6% y 12,9% por debajo del promedio de los otros cuatro países, con la excepción del superfosfato triple, que resulta 10,2% más caro. En herbicidas, los precios locales se encuentran entre 1,2% y 3,7% por debajo de la media, salvo el 2,4D, que aparece 3,5% por encima. El fungicida considerado en el relevamiento es 13% más barato en Argentina. Este segmento muestra una mejora respecto de mediciones anteriores y hoy se posiciona en niveles competitivos o incluso favorables frente a la región y Estados Unidos.
La situación cambia de manera marcada en el combustible. El gasoil grado 2 en Argentina es 21,4% más caro que el promedio de los otros cuatro países analizados, lo que implica un sobrecosto relevante en una actividad donde la logística y las labores mecanizadas tienen un peso determinante. En transporte de carga, el flete granario local es 3,7% superior al promedio general, ubicándose por encima de Brasil y Paraguay, aunque por debajo de Uruguay y Estados Unidos.
En maquinaria agrícola también aparecen diferencias significativas. Los tractores cuestan en promedio 28,5% más en Argentina que en los otros países comparados, marcando la mayor brecha del informe. En contraste, las cosechadoras se ubican 8,2% por debajo del promedio internacional, lo que configura un escenario mixto en bienes de capital.
El seguimiento del último año refleja una tendencia favorable en términos relativos: la brecha de precios se redujo y la desventaja generalizada que predominaba en varios rubros se transformó en una posición más equilibrada, especialmente en agroquímicos. No obstante, el informe remarca que persisten desafíos estructurales en combustible y maquinaria pesada.
Desde IERAL subrayan que el principal condicionante de la competitividad argentina no se encuentra hoy del lado de los costos sino de los ingresos. A diferencia de Brasil, Paraguay, Uruguay y Estados Unidos, Argentina aplica derechos de exportación sobre los granos y sus derivados, lo que reduce de manera directa el precio efectivo que recibe el productor y termina incidiendo de forma decisiva en la ecuación final del negocio agrícola.
La tecnología de gestión optimiza el caudal y refuerza la eficiencia operativa en los sitios de obras
El avance de la tecnología hidráulica ha elevado el rendimiento de la maquinaria pesada, haciendo que las operaciones se vuelvan más rápidas, económicas y seguras. Sistemas capaces de gerenciar el caudal de aceite con más precisión permiten movimientos más continuos y eficientes, independientemente de la aplicación.
En las excavadoras Link-Belt de la serie X3E, dicha evolución se traduce en un sistema hidráulico diseñado para responder con agilidad y proporcionar más productividad con menos consumo de combustible. Bombas, válvulas y sensores actúan de forma coordenada para garantizar fluidez en los movimientos y estabilidad durante la operación.
El sistema hidráulico perfeccionado de la serie X3E acelera las respuestas de la máquina y reduce las pérdidas de energía. El control automático del caudal direcciona, para cada función, solamente el volumen necesario de aceite, garantizando economía sin comprometer el rendimiento.
El conjunto hidráulico utiliza dos bombas de pistones axiales de desplazamiento variable Kawasaki (P1 y P2), que ajustan el caudal según la demanda. En actividades que demanden más fuerza —como la elevación de la pluma o del brazo—, las dos bombas trabajan simultáneamente, brindando más potencia y productividad.
Además, la bomba piloto de engranajes de caudal fijo complementa el sistema al garantizar el control exacto y respuestas inmediatas a los movimientos en el comando hidráulico.
Otro diferencial es el sistema de regeneración hidráulica, que reutiliza el aceite de retorno para la función más cercana que demanda caudal. Así, hay reducción de las pérdidas, disminución del tiempo de ciclo, más agilidad y menor desgaste de los componentes.
La gestión inteligente reduce el consumo de combustible
El nuevo Sistema Hidráulico Energy Saving, presente en la serie X3E, opera con apoyo de una computadora de bordo que monitorea continuamente el equipamiento y ajusta las válvulas y el caudal hidráulico según la exigencia del trabajo. Así, el equipamiento suministra el volumen exacto de aceite en el momento cierto, evitándose desperdicios y reduciendo el consumo de combustible.
Destaque también para el conjunto de soluciones para ampliar la protección del sistema y el confort del operador. Entre los principales recursos, tenemos:
Sistema de filtros en paralelo, que aumenta la capacidad de filtrado y reduce el riesgo de contaminación;
Filtro Diésel Principal y sensor de agua en el prefiltro que protegen al motor y el sistema de inyección;
Conjunto de cinco solenoides, que refuerza el control hidráulico;
Filtro piloto con acumulador, que absorbe pulsos hidráulicos, reduce vibraciones y mantiene la presurización en situaciones de emergencia.
El tanque hidráulico presurizado auxilia a evitar la cavitación en las bombas (formación de burbujas de vapor) y limita el ingreso de impurezas, contribuyendo a la mayor durabilidad del sistema. El acceso al filtro de retorno también ha sido diseñado para impedir la contaminación externa.
Los cilindros con topes amortiguadores reducen impactos durante los movimientos, alargando la vida útil de los cilindros y de los demás componentes estructurales.
Rutinas de mantenimiento diario han sido simplificadas. El acceso al filtro de diésel y al filtro de aceite del motor es hecho desde el nivel del suelo, lo que reduce el tiempo de servicio y amplía la seguridad del operador .
Con un sistema hidráulico robusto e inteligente, las excavadoras de la serie X3E suministran más velocidad, eficiencia y durabilidad. El resultado es un equipamiento listo para operaciones intensas, con menor costo operativo y mayor disponibilidad en el campo.