La agricultura del futuro combinará inteligencia, automatización y sustentabilidad, pero seguirá dependiendo de personas capacitadas

La agricultura del futuro combinará inteligencia, automatización y sustentabilidad, pero seguirá dependiendo de personas capacitadas

La Jornada Pulverización Inteligente reunió en la Expo Rural a referentes del sector público y privado para debatir el futuro de las aplicaciones agrícolas. El consenso fue claro: la innovación tecnológica solo podrá desplegar todo su potencial si está acompañada por capacitación, conocimiento aplicado y un marco regulatorio moderno.

La agricultura del futuro será cada vez más inteligente, automatizada y sustentable. Sin embargo, el principal consenso que dejó la jornada «Pulverización Inteligente» fue que ninguna innovación podrá reemplazar el papel del conocimiento y de las personas capacitadas para aplicar correctamente esas tecnologías.

En el marco de la 138° Exposición Rural de Palermo, FeArCA (Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas) y La Rural, con el acompañamiento de la Fundación Benet realizaron la jornada «Pulverización Inteligente», un espacio de intercambio que reunió a representantes de organismos públicos, empresas, instituciones técnicas, universidades y entidades del sector agropecuario para debatir el presente y el futuro de las aplicaciones agrícolas.

Luego de las palabras de apertura que estuvo a cargo del presidente de FeArCA, Diego Martínez, comenzó el primer panel de la jornada “El futuro de las pulverizaciones agrícolas: dónde estamos y qué futuro queremos construir”, en donde instituciones públicas y privadas analizaron hacia dónde evolucionará la tecnología de aplicación de fitosanitarios.

El presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, aseguró que el proceso de automatización ya comenzó y que el futuro estará basado en sistemas inteligentes capaces de decidir cuándo, dónde y cómo aplicar. “El futuro de las pulverizaciones es absolutamente automático. No solamente en los equipos, sino también en las decisiones. Vamos a dejar de discutir cuántos litros aplicamos para empezar a medir cuánto control logramos sobre las plagas”. Bronzovich destacó el trabajo del INTA en el desarrollo de herramientas digitales que ya permiten ahorrar millones de dólares al sector mediante una mejor calibración de los equipos y anunció que próximamente estará disponible una versión de la aplicación Criollo adaptada a drones. En su análisis, señaló que el principal incentivo para acelerar la incorporación tecnológica serán los mercados internacionales, aunque advirtió que también serán necesarias regulaciones que acompañen la innovación en lugar de frenarla.

Por su parte, el director ejecutivo de CASAFE, Federico Landgraf, coincidió en que la innovación tecnológica será el motor del cambio, tanto en maquinaria como en productos fitosanitarios. «La automatización llegó para quedarse. Vamos hacia equipos cada vez más inteligentes y productos mucho más específicos. Pero esa innovación debe estar acompañada por marcos regulatorios adecuados».  Landgraf sostuvo que el gran desafío ya no es solamente tecnológico, sino también comunicacional. Según explicó, el sector necesita construir una mejor relación con la sociedad mostrando cómo las buenas prácticas permiten producir más alimentos con menor impacto ambiental. «Tenemos muchas buenas noticias para comunicar. Somos parte de la cadena que produce alimentos para una población creciente, pero debemos aprender a transmitirlo».

Desde CampoLimpio, Juan Manuel Medina, destacó que la sustentabilidad no puede analizarse únicamente desde la aplicación de fitosanitarios sino desde toda la gestión ambiental del sistema productivo. El directivo recordó que la Ley Nacional de Envases Vacíos establece reglas claras para el tratamiento de los residuos y valoró el crecimiento de la red de Centros de Almacenamiento Transitorio distribuidos en todo el país. En ese sentido sostuvo que el desafío es construir un sistema ambiental integrado donde productores, industria, distribuidores y autoridades trabajen coordinadamente. «La sustentabilidad no puede pensarse fuera de un sistema. Primero debemos demostrarnos sustentables dentro de nuestras propias comunidades.»

Representando al Consejo Profesional de Ingeniería Agronómica (CPIA), Pablo Grosso remarcó que el equilibrio entre producción, ambiente y desarrollo social sólo será posible mediante la capacitación continua de todos los actores. «La comunicación es fundamental y debemos fortalecer a toda la cadena para que las buenas prácticas lleguen cada vez más lejos». También convocó a profundizar el trabajo conjunto entre instituciones públicas y privadas para evitar conflictos entre el sector urbano y rural.

El presidente de la Fundación Benet, Ezequiel Baus, sostuvo que, aunque la innovación tecnológica avanza rápidamente, el recurso más importante seguirá siendo el capital humano. «Cuando hablamos de tecnología creemos que lo que más vamos a necesitar son personas capacitadas». Baus explicó que la Fundación trabaja en la generación y transferencia de conocimiento mediante su plataforma educativa AgroFormar, orientada a productores, aplicadores y empresas. Además, identificó dos grandes desafíos: la incorporación de tecnologías disponibles —como drones, sensores y pulverización selectiva— y el desarrollo futuro de procesos vinculados con la agricultura regenerativa.

A su vez, el presidente de FeArCA, Diego Martínez, destacó el compromiso histórico de la aviación agrícola con la innovación y las buenas prácticas. “Somos una institución que está a muy poco tiempo de cumplir 100 años desde la primera aplicación aérea en Argentina. Siempre la tecnología avanzó más rápido que las regulaciones, pero hoy tenemos la oportunidad de construir ese futuro entre todos», afirmó. Martínez remarcó que la automatización ya forma parte del presente de la actividad y sostuvo que la incorporación de los drones representa una oportunidad para potenciar el sistema de aplicaciones. «Los drones son nuevos compañeros de trabajo. Bienvenida sea la tecnología. Tenemos casi un siglo de experiencia para aportar en su desarrollo y estamos trabajando en conjunto para mejorar la calidad de las aplicaciones”.

La representante de la FAO Argentina, María Julia Cabello, propuso analizar las pulverizaciones dentro del sistema agroalimentario en su conjunto y no como una actividad aislada. La especialista identificó dos grandes desafíos: incorporar nuevas tecnologías —como la inteligencia artificial y los bioinsumos— y mejorar la calidad de las aplicaciones para reducir la deriva y las externalidades ambientales. «Cuanto mejor pulvericemos, mejor producimos y menor será el impacto sobre el ambiente y la sociedad». Cabello también remarcó la necesidad de seguir generando evidencia científica que permita demostrar el impacto positivo de las buenas prácticas y acompañar la profesionalización permanente del sector.

La directora ejecutiva de la Red de Buenas Prácticas Agropecuarias, Nieves Pascuzzi, sostuvo que el crecimiento tecnológico debe estar acompañado por un marco jurídico nacional que otorgue previsibilidad tanto a productores como a las comunidades. Explicó que la Red impulsa un proyecto de ley de presupuestos mínimos para aplicaciones de fitosanitarios que permita unificar criterios en todo el país y reducir la creciente judicialización del tema. «Necesitamos reglas claras para producir de manera responsable y brindar seguridad tanto al sector productivo como a la sociedad.»

La presidenta de la Fundación Barbechando, Ángeles Naveyra, valoró el trabajo conjunto de todas las instituciones que impulsan el proyecto legislativo y destacó el diálogo alcanzado con legisladores nacionales de distintos espacios políticos. «Este es el momento político para avanzar. Las instituciones logramos construir consensos y ahora necesitamos que la política haga su parte.» Naveyra afirmó que una legislación nacional permitirá brindar mayor previsibilidad a productores y aplicadores, evitando decisiones judiciales contradictorias entre distintas provincias y municipios.

El presidente del SENASA, María Beatriz Giraudo, destacó el rol del organismo como garante de la evaluación científica de los productos fitosanitarios y señaló que la innovación tecnológica obliga a modernizar también los procesos regulatorios. Tenemos que acelerar los registros sin resignar rigurosidad científica. Si la normativa no acompaña la innovación, siempre vamos a llegar tarde». Giraudo sostuvo que los desafíos actuales sólo podrán resolverse mediante un trabajo articulado entre organismos públicos, instituciones técnicas y empresas privadas. Finalmente llamó a fortalecer la comunicación con la sociedad para transmitir, con evidencia científica, el compromiso del sector agropecuario con la producción responsable. «No puede tomarse una decisión sobre aplicaciones agrícolas sin escuchar la evidencia científica, tecnológica y experimental que hoy existe en Argentina.»

La sanidad vegetal y la calidad de las aplicaciones, pilares para una agricultura más eficiente y sustentable

Luego del panel institucional, la jornada continuó con una serie de conferencias técnicas que profundizaron sobre la importancia de la sanidad vegetal, la calidad de las aplicaciones y el rol que tendrán las nuevas tecnologías en la producción agropecuaria.

Sanidad vegetal: el punto de partida de toda decisión de aplicación

El ingeniero agrónomo Augusto Piazza abrió el bloque técnico con la conferencia «Sanidad Vegetal: el punto de partida de toda decisión de aplicación», donde propuso cambiar el paradigma tradicional de manejo fitosanitario. Durante su presentación explicó que la sanidad vegetal debe dejar de entenderse únicamente como la respuesta frente a un problema para convertirse en una estrategia preventiva que acompañe todo el ciclo del cultivo, desde la siembra hasta la cosecha. Piazza destacó que la protección de los cultivos comienza mucho antes de la aplicación de un fitosanitario y requiere integrar monitoreo, diagnóstico y manejo oportuno de enfermedades, malezas y plagas. El especialista también remarcó que una adecuada estrategia sanitaria no solo mejora los rendimientos y la calidad de los cultivos, sino que constituye un aporte directo a la seguridad alimentaria al reducir pérdidas de producción y preservar alimentos para una población creciente.

Calidad de aplicación: tecnología, capacitación y trabajo en equipo

Uno de los paneles más esperados fue «Calidad de aplicación: cómo trabajan las empresas referentes para lograr aplicaciones más eficientes y productivas», moderado por Juan Molina, cofundador del Grupo APC. Participaron del debate Esteban Frola, Eugenio Lobo, Enzo Lambertucci y Herminio Rodríguez, quienes coincidieron en que la incorporación de nuevas tecnologías avanza mucho más rápido de lo previsto y que el principal desafío será formar profesionales capaces de utilizarlas correctamente. Durante la apertura del panel, Juan Molina destacó que la innovación tecnológica ya no puede analizarse como una posibilidad futura. «Hoy cuesta imaginar cómo vamos a estar dentro de un año. Tecnologías que pensábamos para dentro de cinco o seis años llegaron en apenas unos meses». Según explicó, el desafío será integrar drones, pulverizadoras terrestres, aviación agrícola, inteligencia artificial y sistemas automáticos dentro de un mismo ecosistema de trabajo.

El productor y contratista Enzo Lambertucci aseguró que la pulverización atraviesa un cambio histórico y que en pocos años convivirán distintos tipos de plataformas de aplicación. «El dron llegó y tenemos que aprender a legislarlo, capacitar operadores y trabajar entre todos para aprovechar esta tecnología». Lambertucci sostuvo que en el futuro cada sistema encontrará su espacio específico. «Va a quedar muy claro cuál es el trabajo del avión, cuál será el de la pulverizadora terrestre y cuál el del dron». También anticipó la llegada de aeronaves y equipos completamente autónomos, lo que obligará a redefinir el perfil profesional de pilotos y operarios. El ingeniero agrónomo Esteban Frola advirtió que el verdadero riesgo no está en el avance tecnológico sino en que la capacitación no acompañe esa evolución. «Lo que me preocupa es que la tecnología supere al conocimiento». Frola destacó que Argentina posee uno de los sistemas productivos más eficientes del mundo precisamente porque productores, contratistas y asesores han sabido incorporar innovación de manera permanente. Según explicó, esa capacidad de adaptación será una ventaja estratégica frente a los desafíos futuros.

Las personas seguirán siendo indispensables

En el cierre del panel, Juan Molina sintetizó el consenso alcanzado por los expositores.

Aunque la automatización continuará creciendo y muchas decisiones podrán ser tomadas por inteligencia artificial, todos coincidieron en que el conocimiento humano seguirá siendo el factor decisivo para lograr aplicaciones eficientes, seguras y sustentables. “El futuro está mucho más cerca de lo que imaginamos, pero necesitamos personas capacitadas para aprovechar toda esa tecnología».

Tecnología, bioinsumos, inteligencia artificial y automatización: el cambio de paradigma ya está en marcha

La última parte de la Jornada de Pulverización Inteligente estuvo dedicada a analizar cómo la innovación tecnológica, la agricultura regenerativa y la digitalización están transformando la forma de producir alimentos. Especialistas de empresas líderes, instituciones técnicas y organizaciones del sector coincidieron en que el futuro ya comenzó y que el gran desafío será integrar nuevas herramientas sin perder de vista la sustentabilidad y la capacitación de las personas.

¿Es posible una agricultura regenerativa sin pulverizaciones inteligentes?

Moderado por Nanette Giovanelli, el panel reunió a Ivand Saban (Syngenta), Sofía Stieglitz (AgroDesign) y Natalia Curcio (CABIO), quienes analizaron el rol que tendrán los bioinsumos, la agricultura digital y las nuevas tecnologías dentro de los sistemas productivos. La ingeniera Sofía Stieglitz planteó que Argentina ya posee uno de los sistemas agrícolas más eficientes del mundo y que el verdadero desafío pasa por seguir mejorándolo. «Estas charlas son importantes porque no es que la solución exista en otro país; Argentina produce muy bien. El desafío ahora es seguir mejorando la eficiencia». La especialista explicó que el escenario productivo cambió profundamente respecto de décadas anteriores. Con mayores costos, márgenes más ajustados y mercados cada vez más exigentes, producir eficientemente dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad. En ese contexto, sostuvo que la agricultura de precisión permitirá dejar de trabajar por promedios para comenzar a manejar cada ambiente según su potencial productivo. «Hoy el desafío ya no es producir más a cualquier costo, sino producir mejor, con mayor eficiencia económica y ambiental», resumió.

Desde la Cámara Argentina de Bioinsumos (CABIO), Natalia Curcio explicó que los productos biológicos dejaron de ser una alternativa marginal para convertirse en una herramienta que complementa los sistemas tradicionales de producción. «Los bioinsumos no vienen a reemplazar todo lo existente; vienen a complementar tecnologías para hacer los sistemas productivos más sustentables». Curcio señaló que las demandas de los mercados internacionales están acelerando la incorporación de estas tecnologías, especialmente en los cultivos destinados a exportación. Según indicó, la tendencia mundial apunta a integrar distintas herramientas dentro de un mismo esquema de manejo, combinando eficiencia productiva con menor impacto ambiental.

El coordinador de Sustentabilidad para la Unidad Comercial Sur de Syngenta, Ivand Saban, aseguró que la sostenibilidad es un eje transversal dentro de la estrategia de la compañía. Sostuvo que “la agricultura del futuro combina semillas, soluciones convencionales de protección de cultivos, bioinsumos, herramientas digitales y manejo del suelo dentro de una estrategia integral”. Además, remarcó que el verdadero desafío consiste en acompañar al productor durante la adopción de esas tecnologías para responder a las exigencias de los mercados internacionales.

Aplicaciones agrícolas: el cambio de paradigma ya está en marcha

El último panel de la jornada, moderado por el ingeniero agrónomo Ramiro Cid, reunió a representantes de John Deere, Embraer, D&E, Drones VIP, Tekron y Agricultores Federados Argentinos (AFA) para analizar el presente y el futuro de la automatización en las aplicaciones agrícolas.

Embraer: innovación con biocombustibles

El gerente comercial para Latinoamérica de Embraer Agrícola, Flavio Toledo, presentó la evolución del avión agrícola Ipanema, la única aeronave de su tipo en el mundo impulsada exclusivamente por etanol. El ejecutivo explicó que el modelo acumula más de cinco décadas de desarrollo, con más de 1.700 unidades fabricadas y unas 1.300 actualmente en operación en Brasil. «Hace más de veinte años apostamos por un avión movido exclusivamente a etanol. Hoy esa innovación representa una ventaja competitiva para toda la región.» Toledo destacó que Embraer trabaja para expandir el mercado del Ipanema fuera de Brasil y confirmó que la aeronave ya realizó vuelos utilizando etanol producido en Argentina. Según indicó, la disponibilidad de este combustible en la región abre nuevas oportunidades para el desarrollo de la aviación agrícola sustentable. El especialista en Agricultura de Precisión de John Deere, Eduardo Améndola, sostuvo que la próxima revolución agrícola estará impulsada por la inteligencia de las máquinas y no por el aumento de su tamaño. «El próximo salto de productividad no vendrá de máquinas más grandes, sino de máquinas más inteligentes». El especialista explicó que la estrategia de la compañía se basa en tres pilares: conectividad, automatización e interpretación de datos. Entre los avances más destacados mencionó los sistemas de pulverización selectiva con inteligencia artificial, capaces de identificar hasta 40.000 plantas por segundo y aplicar fitosanitarios únicamente donde existe una maleza. Según Améndola, estas tecnologías permiten reducir hasta un 90% el uso de herbicidas en barbechos, disminuyendo costos y mejorando la sustentabilidad. También anticipó que el objetivo de John Deere es contar hacia 2030 con soluciones completamente autónomas para siembra, pulverización y cosecha.

Desde Drones VIP, Martín Rubén Martín, aseguró que la expansión de los drones agrícolas representa una oportunidad extraordinaria para el sector, aunque advirtió sobre la necesidad de profesionalizar rápidamente su utilización. «Escuché la palabra capacitación más de treinta veces durante la jornada y no es casualidad.» El especialista diferenció claramente entre aprender a pilotear un dron y comprender cómo realizar una correcta aplicación fitosanitaria. Según explicó, muchas veces la comercialización de estas tecnologías minimiza la complejidad operativa y los riesgos asociados. «No alcanza con saber volar un dron. También hay que entender cómo aplicar fitosanitarios de manera segura y responsable.» Martín alertó además sobre el aumento de accidentes registrados por falta de capacitación y reclamó una mayor articulación entre las normativas nacionales y provinciales. En representación de Tekron, Sol Bravo explicó que la empresa desarrolló un protocolo nacional de capacitación para todos sus distribuidores con el objetivo de garantizar que cada equipo sea entregado bajo los mismos estándares de formación. La ejecutiva señaló que el crecimiento explosivo del mercado obligó a profesionalizar los procesos de entrenamiento. «Hoy entendemos que el operador debe aprender tanto a volar el equipo como a comprender qué producto aplica, cómo lo hace y bajo qué condiciones». También destacó el trabajo conjunto que la empresa desarrolla con provincias y organismos técnicos para acompañar la evolución normativa de esta tecnología.

El representante de Agricultores Federados Argentinos (AFA), Lucas Pizzichini, sostuvo que el desafío para las cooperativas consiste en transformar la innovación tecnológica en soluciones concretas para los productores. «La tecnología existe. El desafío es lograr que realmente sea adoptada por los productores.» Pizzichini explicó que la incorporación de drones, pulverización selectiva y automatización requiere primero capacitar a ingenieros, operarios y técnicos antes de ofrecer esos servicios al productor. También destacó que la confianza construida durante más de nueve décadas de trabajo cooperativo constituye el principal activo para impulsar la adopción de nuevas tecnologías.

Una nueva forma de pensar las aplicaciones agrícolas

Más que un encuentro sobre pulverizaciones, la jornada dejó planteado un cambio de paradigma. El debate giró alrededor de cómo construir un sistema de aplicaciones agrícolas inteligentes, donde convivan la aviación agrícola, los drones, la inteligencia artificial, la agricultura de precisión, los bioinsumos, la automatización y nuevas herramientas digitales bajo un mismo objetivo: producir más con menor impacto ambiental. La conclusión fue compartida por empresas, organismos públicos, universidades e instituciones técnicas: la agricultura del futuro será más inteligente, más automatizada y sustentable, pero seguirá dependiendo de personas mejor capacitadas.

En ese sentido, el verdadero desafío ya no pasa únicamente por incorporar nuevas tecnologías, sino por generar y transferir conocimiento aplicado a las aplicaciones agrícolas, fortaleciendo la capacitación, la innovación, la evidencia científica y un marco regulatorio moderno que permita aprovechar todo el potencial de esa transformación.

¿Puede el trigo volver a sorprender con rindes excepcionales?

¿Puede el trigo volver a sorprender con rindes excepcionales?

Las muy buenas condiciones del cultivo en la región, las reservas de humedad y un “Niño” fuerte por delante animan a soñar con otro gran año para el trigo. Pero, ¿podría ser limitante la falta de nitrógeno?.


Muy lejos de los mapas en amarillo y rojo de otros años, la imagen de reservas muestra niveles adecuados a abundantes de reservas para el trigo. La condición del cultivo es excelente a muy buena en la región.

El último reporte de la BCR destaca que el 47% de los lotes está arrancando el macollaje, 45% en foliación y un 3% emergiendo. Las expectativas productivas son altas, pero, ¿hasta dónde puede llegar el trigo con un invierno con lluvias normales y un “Niño” fuerte despertando en primavera?. ¿Hay posibilidades de acercarnos a las marcas del ciclo 2025/26?

En Carlos Pellegrini responden diciendo que el cultivo «está en condiciones de expresar todo su potencial». En General Pinto creen que puede alcanzarse «una campaña de muy buenos rendimientos, quizás acercándose a la anterior». Los técnicos de Bigand señalan que “están dadas las condiciones”. “Es algo muy ambicioso”, dicen en Pergamino, “fue de lejos la mejor campaña de la historia. Nos conformaría que esté 10 o 15% por debajo de la pasada. Eso ya sería maravilloso”.

Hoy no parece posible repetir los 60 qq/ha como media del año pasado, pero alcanzar e incluso superar los 50 quintales bien podría ser la gran meta de este ciclo triguero para la región.

El nitrógeno, la llave para acercarse a los rindes del año pasado
También hay técnicos que dejan muy claro que la limitante podría ser el nitrógeno más que las lluvias. El elevado precio de la urea al momento de la siembra llevó a muchos productores a reducir las dosis iniciales. Ahora, con un fertilizante más barato y perspectivas de mejores lluvias, se evalúa refertilizar para acercarse al manejo del año pasado y algunos ya comenzaron a hacerlo.

En Carlos Pellegrini y Maria Susana, el año pasado se aplicaron alrededor de 250 a 300 kg/ha de urea, mientras que este año la mayoría de los planteos arrancó con unos 180 a 200 kg/ha. La reciente baja de precios impulsó nuevas compras con el objetivo de refertilizar durante el macollaje. En Bigand, el año pasado las dosis oscilaron entre 200 y 250 kg/ha, este ciclo comenzaron con apenas 100 a 150 kg/ha, aunque muchos productores ya planean compensarlo.

En Pergamino ya comenzaron las aplicaciones complementarias y esperan terminar con niveles de nitrógeno similares a los de la campaña pasada. En Junín y General Pinto también evaluarán reforzar las dosis durante las próximas semanas, sobre todo en casos de dosis bajas a la siembra.

“Niño” fuerte: ¿oportunidad o amenaza para el trigo?
Contar con lluvias extras a partir de la primavera, sobre todo en octubre, cuando se define el rinde triguero, es una gran oportunidad, pero también genera incertidumbre. Por un lado, está el problema de roya, una enfermedad asociada a años húmedos y más templados. Por el otro, está el temido efecto de “lavado de grano” en el caso de que se den grandes lluvias lluvias durante noviembre. Por eso algunos técnicos, son cautos a la hora de reforzar dosis en busca de altos niveles de rindes.

En general Pinto, lo explican así: “para elevar dosis base todavía hay tiempo, hay que pensarlo bien, ya gastamos en una urea de 900 a 1000 dólares, y el trigo es una carrera de obstáculos. Heladas tardías, calor, granizo o excesos de agua en noviembre que pueden afectar el peso de los granos. Todo esto hace re pensar el escenario y ver si con un “Niño” por delante conviene seguir invirtiendo. Veremos en agosto”.

2025 vs 2026: cuanta agua recibió el trigo desde la implantación al 15 de julio
La carga de agua ha sido parecida aunque con una distribución muy distinta. En términos comparativos, del 1ro de junio al 15 de julio, el promedio de las 36 estaciones de GEA/BCR en el 2025 fue de 29,5 mm y en este año de 33,7 mm, o sea levemente a favor. Y eso que en la primera quincena de julio del 2025 llovió más de lo habitual, sobre todo en el oeste de la región núcleo, donde los acumulados duplicaron y hasta casi triplicaron las medias históricas en lo que va del mes. La segunda quincena de julio llovió más aún y puso a julio 2025 en primer lugar como el más lluvioso de los últimos 40 años. Pero junio del 2026, dejó montos sorpresivos y muy importantes sobre todo en sectores del O de la región.

Soja: Los números oficiales de la segunda mejor cosecha en 5 años

Soja: Los números oficiales de la segunda mejor cosecha en 5 años

Con 49.700.000 toneladas de producción, la campaña 2025/26 culminó como una de las más importantes de los últimos años. Los rendimientos promedio por hectárea superaron los 3.000 kilos, por encima de lo registrado en las 6 campañas previas.


La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informa que la cosecha de soja 2025/2026 alcanza 49.700.000 toneladas de producción, lo que la ubica como la segunda mejor campaña de los últimos 5 años, de acuerdo a información correspondiente a la Dirección Nacional de Agricultura.

La oleaginosa se vio favorecida por los rendimientos por hectárea que superan los 3.000 kilos, por encima de lo registrado en las 6 campañas previas. La superficie total sembrada en esta campaña fue de 16,3 millones de hectáreas.

Cabe destacar que las precipitaciones que comenzaron a ocurrir en forma continua y abundante desde finales del verano hasta el mes de mayo permitieron la recuperación del cultivo, que venía sufriendo las altas temperaturas y la ausencia de humedad. Muchos planteos de soja de primera se vieron afectados, pero la buena performance de las sojas de segunda permitió la compensación.

Con respecto a la cosecha, el inicio se vio demorado por coincidir con una etapa lluviosa, que afectó las condiciones de piso de los lotes. Sin embargo, esta situación no impactó de forma relevante en la calidad del material cosechado ni en pérdida de lotes por inaccesibilidad.

De este modo, la 2025/2026 puede considerarse una excelente campaña, con rendimientos por provincia que superaron los promedios de los últimos 10 años.

El campo ya no quiere tirar solo del carro: fuerte mensaje de Nicolás Pino en la apertura de la Expo Rural 2026

El campo ya no quiere tirar solo del carro: fuerte mensaje de Nicolás Pino en la apertura de la Expo Rural 2026

Con un llamado a ampliar el protagonismo del desarrollo productivo argentino y dejar atrás la idea de que el agro debe sostener por sí solo el crecimiento del país, la 138° Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional abrió oficialmente sus puertas en Palermo.

En ese marco, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, dejó una de las frases que marcaron el inicio de la muestra: «Todos vamos a ser los brazos que van a traccionar a la Argentina».

La ceremonia del tradicional corte de cintas reunió a autoridades nacionales, dirigentes agropecuarios y representantes de distintos sectores productivos. Participaron, entre otros, el presidente de La Rural S.A., Raúl Etchebehere; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta; el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; y referentes de la Mesa de Enlace.

Un mensaje de unidad para una nueva etapa
Bajo el lema «El campo nos une», la Expo Rural 2026 adquiere un significado especial al coincidir con los 160 años de la Sociedad Rural Argentina.

Durante su discurso, Pino sostuvo que la exposición ya trascendió el ámbito agropecuario para convertirse en un acontecimiento cultural que cada año convoca a más de un millón de visitantes. Sin embargo, remarcó que el verdadero sentido del lema va mucho más allá del predio de Palermo.

Según el dirigente, el país atraviesa una etapa que abre nuevas oportunidades para el desarrollo y requiere del compromiso de todos los sectores productivos. En ese sentido, planteó que el agro continuará siendo un actor central, pero dejó en claro que el desafío es compartido.

«Es complicado para un sector como el campo, que es el más competitivo y productivo de la Argentina, ser siempre el que tracciona», afirmó Pino, para luego destacar el potencial de actividades como la minería, la energía y la economía del conocimiento.

Su definición sintetizó el mensaje central de la apertura: el crecimiento argentino deberá apoyarse en múltiples motores productivos y no exclusivamente en el campo.

La Rural, una institución con historia
Antes de las palabras de Pino, Raúl Etchebehere destacó la continuidad histórica de la exposición, cuyo tradicional corte de cintas se realiza desde hace 138 ediciones en el mismo acceso al predio de Palermo.

El presidente de La Rural S.A. sostuvo que esa permanencia refleja la fortaleza institucional de la muestra y aseguró que la principal riqueza del país no reside únicamente en sus recursos naturales, sino en su capital humano.

«Somos los argentinos», resumió al destacar el potencial del país para generar desarrollo.

El Gobierno ratificó el rumbo económico
En representación del Gobierno nacional, Diego Santilli volvió a reivindicar el papel estratégico del sector agroindustrial y aseguró que la actual administración busca mejorar las condiciones para producir e invertir.

Durante su intervención sostuvo que el campo «merece que se le saque la pata de la cabeza» y aseguró que esa ha sido una prioridad desde el inicio de la gestión presidencial.

Además, anunció que antes de finalizar el año se concretará una reducción de dos puntos porcentuales en los derechos de exportación para el trigo y la cebada, una medida largamente esperada por los productores de ambos cultivos.

El jefe de Gabinete también destacó que la presión tributaria sobre el Producto Bruto Interno cerraría el año en 26,7%, señalándolo como un indicador de la estrategia económica oficial.

Comenzó la gran vidriera del agro argentino
Con estas definiciones quedó inaugurada una nueva edición de la Expo Rural de Palermo. Durante los próximos días, la muestra volverá a reunir a las principales razas ganaderas, empresas de maquinaria, genética, tecnología e innovación, consolidándose como uno de los principales escenarios donde el campo exhibe su potencial productivo y, este año, también plantea un mensaje político y económico: la Argentina necesita que el desarrollo sea impulsado por todos los sectores productivos, con el agro como protagonista, pero ya no como único motor.

Un vacío legal que limita al campo: el Congreso busca una salida al laberinto de regulaciones sobre fitosanitarios

Un vacío legal que limita al campo: el Congreso busca una salida al laberinto de regulaciones sobre fitosanitarios

En una jornada organizada por la Fundación Barbechando, el Espacio Legislativo Interpartidario del Agro abordaron la necesidad de avanzar en un marco legal de alcance nacional que ordene un tema siempre polémico en la relación entre campo y ciudad.

Si hay un tema que está a la cabeza de los conflictos que a menudo enfrentan a los pobladores de los pueblos y ciudades con quienes trabajan en campos en zonas periurbanas, ése es el de las aplicaciones de fitosanitarios.

Más de dos décadas de regulaciones fragmentadas, fallos judiciales con criterios dispares y ordenanzas municipales y leyes provinciales que establecen restricciones diferentes según cada jurisdicción, han convertido a este aspecto en un verdadero laberinto que constituye uno de los principales focos de incertidumbre para la producción agropecuaria argentina.

El gran problema en este contexto es la ausencia de una legislación nacional que establezca criterios técnicos homogéneos, y el resultado es que tanto productores y aplicadores, como los propios gobiernos, conviven con un escenario de escasa previsibilidad que condiciona las decisiones productivas, limita la incorporación de tecnología y multiplica los conflictos judiciales.

LOS FITOSANITARIOS, EN EL CONGRESO

En este contexto, con el objetivo de aportar información técnica a este debate, se realizó un encuentro que reunió a legisladores nacionales del Espacio Legislativo Interpartidario del Agro (ELIA), organizado por la Fundación Barbechando.

Allí, especialistas e instituciones de las cadenas agroindustriales analizaron el marco legal, situación judicial, impacto productivo y propuestas, poniendo en común distintas miradas sobre la necesidad de avanzar hacia una regulación nacional sustentada en evidencia científica, criterios técnicos y Buenas Prácticas Agropecuarias (BPAs).

espacio interlegislativo agro

En primer término, desde la Red de Buenas Prácticas Agropecuarias (Red BPA) se presentaron los conceptos principales del proyecto de ley de Presupuestos mínimos donde se destaca la definición de zonas sensibles y de amortiguamiento, con distancias basadas en criterios técnico-científicos, la definición de responsabilidades a lo largo del proceso, capacitación continua y profesionalización de aplicadores, la fiscalización como eje central, con apoyo de nuevas tecnologías (caja negra, monitoreo remoto) y la figura del “veedor”.

En este punto, se destacó que “la legislación internacional refiere que ningún país tiene distancias de exclusión tan amplias como en Argentina, donde la legislación es dispar a nivel nacional, provincial y municipal, con el agravante de la creciente judicialización de los casos”.

Al respecto, se simuló el impacto de las medidas cautelares en el área productiva que comprometería productos clave como la carne vacuna, leche, papa, maíz, trigo y otros cultivos y hortalizas: el cálculo es que puede comprometerse, en algunos casos, hasta el 40% de la superficie productiva.

Por estos motivos, como cierre se ponderó la importancia de avanzar en una ley nacional de presupuestos mínimos como herramienta para complementar el vacío legal que genera que la justicia termine legislando.

De parte de los legisladores, en tanto, enfatizaron en la necesidad de dar una respuesta a la demanda social y generar información científica que demuestre el cuidado del ambiente y la salud con foco en la trazabilidad de los productos, la capacitación de los operadores y la implementación de Buenas Prácticas Agrícolas.

“No es solo un problema del productor y la zona periurbana, es un problema social grave que abarca la salud, la seguridad alimentaria, la economía y sobre todo la comunicación”, resaltaron.

Con un nuevo reclamo de Federación Agraria, volvió a fracasar el intento de reformar la Ley de Tierras

Con un nuevo reclamo de Federación Agraria, volvió a fracasar el intento de reformar la Ley de Tierras

El Senado, tal como ocurrió en anteriores oportunidades, no pudo avanzar con el debate en el recinto del proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que posibilitaría una mayor venta de tierras argentinas a extranjeros.

Ya van varios intentos por parte del Gobierno nacional, sin lograr éxito: este jueves, estaba previsto que el Senado tratara el proyecto de ley denominado de “Inviolabilidad de la propiedad privada”, cuyo capítulo más sensibles es el que plantea una reforma a la ley de tierras.

Básicamente, la propuesta es modificar la normativa actual y permitir un mayor porcentaje de ventas de tierras argentinas a manos extranjeras, un aspecto que genera polémica incluso dentro del seno del oficialismo.

Ahora, con este revés que surgió luego de que desde La Libertad Avanza (LLA) analizaran que no tenían los votos suficientes para debatir y aprobar el proyecto que impulsa fundamentalmente el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, el próximo intento será el próximo 6 de agosto.

LEY DE TIERRAS: CRÍTICAS DE LA FEDERACIÓN AGRARIA

De todos modos, ante solo la posibilidad de que el proyecto fuera debatido, Federación Agraria Argentina (FAA) volvió a mostrar su rechazo y profunda preocupación por el contenido de esta iniciativa.

“Para nuestra entidad, que el Senado apruebe est

e proyecto sería un grave error, ya que se afectarían fuertemente cuestiones centrales como la soberanía nacional y la seguridad”, indicó la FAA en un comunicado.

Desde la entidad que preside Andrea Sarnari recordaron que la ley vigente, la 26.737 del año 2011, determinó límites para que los extranjeros pudieran adquirir tierras en la República Argentina, estableciendo porcentajes máximos y condiciones.

“El proyecto del Ejecutivo que tiene orden del día y se trataría en el Recinto elimina esos límites y deja la potestad de rechazar las operaciones de adquisición en manos de las provincias o el gobierno nacional. Esto abriría las puertas a una mayor concentración y a una delegación de soberanía que nos preocupa”, añadió la Federación.

Y continuó: “Asimismo, también elimina las restricciones para que los extranjeros adquieran tierras en zonas fronterizas, lo que sería gravísimo también en términos de seguridad”.

Por otro lado, también cuestionó que el proyecto deja de lado la consideración que prevé la ley vigente en relación con las tierras que tienen cuerpos de agua, por lo que no sólo se afectaría el recurso tierra sino también el agua.

“En síntesis, resultaría inconveniente y desaconsejable en muchísimos sentidos”, criticó la FAA.

En este punto, también recordó que estuvo de acuerdo con la sanción de la ley 26737, porque protegía las cuestiones antes descriptas al tiempo que resguardaba a los argentinos en general y a los productores en particular, al evitar que una gran empresa extranjera, con recursos foráneos pudiera acceder a tierras argentinas y atentar contra el arraigo y el desarrollo.

“Por eso, hoy expresamos nuestra fuerte preocupación y anticipamos nuestro rechazo ante la posibilidad de que avance este nuevo intento del oficialismo (que ya trató de derogar la ley por DNU) de permitir estos avances de extranjeros. En este sentido, les pedimos a los Senadores que no permitan que se apruebe está iniciativa que atenta contra los intereses nacionales”, concluyeron los federados.