El cruzamiento con razas carniceras en tambos aumenta el valor de los animales excedentes y reordena la gestión del rodeo. La experiencia iniciada en el INTA Rafaela, en Santa Fe, aportará datos para optimizar las decisiones técnicas y comerciales en la lechería a partir del seguimiento de las primeras 30 cruzas terminales que nacerán en marzo de 2027.
El sistema conocido como beef on dairy o producción de carne derivada del tambo, toma fuerza en la lechería argentina como una alternativa técnica y de gestión. En el establecimiento experimental del INTA Rafaela —Santa Fe— ya comenzó el trabajo con cruzamientos terminales.
Mediante la inseminación de vacas realizada durante este año, el equipo técnico espera contar con las primeras 30 cruzas terminales nacidas en marzo de 2027. La propuesta busca transformar animales considerados históricamente un subproducto en un bien de mayor valor, en un momento donde la carne muestra una mayor tracción comercial que la leche.
La oportunidad surge a partir de la mejora en los índices de crianza y recría de hembras. Es que, de acuerdo con Nicolás Welschen, médico veterinario del INTA Rafaela, “la mortalidad de hembras anualizada se encuentra por debajo del 1 %, mientras que la eficiencia de preñez y el uso de semen sexado en algunas categorías de vacas han permitido garantizar el número de vaquillonas necesarias para reponer el descarte voluntario y no voluntario de vacas en producción en los tambos del INTA Rafaela”.
Sin embargo, en un contexto —agregó— en el que el mercado de vaquillonas atraviesa una menor demanda, esos animales pueden tener un valor inferior. Al mismo tiempo, la carne presenta actualmente una mayor tracción comercial que la actividad lechera.
Frente a esta disponibilidad, el cruzamiento terminal propone inseminar una parte del rodeo con razas carniceras, principalmente Aberdeen Angus. La estrategia reserva el semen sexado para las vacas de mayor mérito productivo, sanitario y reproductivo, mientras destina los vientres restantes a genética carnicera para lograr una cruza con mejor aptitud que el Holstein puro.
Y, en este punto, Welschen subrayó: “El beef on dairy actúa como una herramienta de ordenamiento del rodeo porque al implementar este sistema de cruzas terminales, es necesario conocer la dinámica del rodeo lechero para determinar qué cantidad de vaquillonas necesita el establecimiento para sostener su reposición y su crecimiento y a partir de allí, definir qué animales pueden ser destinados a cruzamientos con razas carniceras”.
El sistema destaca también por su flexibilidad para adaptar decisiones al mercado sin alterar la estructura del tambo. En este punto, Welschen reconoció que “en la Argentina no hay mucha información local respecto a esta estrategia y este será uno de los primeros trabajos con un seguimiento técnico y con datos fehacientes respecto de la eficiencia de conversión, consumo de alimento y calidad de canal”.
Así, la generación de conocimiento local resulta clave para definir cuándo y en qué condiciones conviene adoptar esta alternativa en los tambos argentinos. Es que, una de las principales características del beef on dairy es su flexibilidad. “El productor puede modificar el destino reproductivo de las vacas de acuerdo con las condiciones del negocio, sin necesidad de transformar estructuralmente el sistema”, destacó Welschen.
Aunque la producción y las exportaciones del sector lácteo crecieron en el último año, el precio que recibe el productor quedó muy por debajo de la inflación. Además, su participación en el valor final de la leche continúa por debajo del promedio histórico.
La lechería volvió a quedar en rojo en el Semáforo de Economías Regionales de Coninagro correspondiente a agosto de 2026. El informe advierte que, pese al crecimiento de la producción y el buen desempeño del comercio exterior, el negocio de producir leche continúa condicionado por el atraso de los precios al productor frente a la inflación.
En agosto, el precio pagado al tambero se ubicó en $523,5 por litro, con una suba mensual del 1,5%. Sin embargo, en la comparación interanual, el incremento fue de apenas el 13%, muy por debajo de la inflación del 33,5% registrada en el mismo período. Esta diferencia refleja el deterioro del poder de compra de los ingresos que recibe el productor.
El indicador de participación en el precio final también muestra una situación desfavorable para el eslabón primario. Según Coninagro, en agosto el productor lechero recibió el 23% del valor final pagado por el consumidor, cinco puntos porcentuales por debajo del promedio histórico para ese mes, que se ubica en el 28%.
Más producción y exportaciones En el plano productivo, los indicadores mostraron una evolución positiva. El stock bovino en los tambos alcanzó los 3 millones de cabezas, un 5% más que un año atrás. A su vez, la producción acumulada de los últimos doce meses llegó a los 11.940 millones de litros, con un crecimiento interanual del 5%.
El mercado también presentó señales favorables. El consumo interno se ubicó en 193 litros por habitante al año, un 4% más que en el período anterior. En tanto, las exportaciones lácteas totalizaron US$ 1.993 millones en los últimos doce meses, lo que representó un aumento del 15% interanual. Las importaciones, por su parte, sumaron US$ 30 millones, con una suba del 14%.
Una dificultad que se sostiene en el tiempo La persistencia de la lechería en rojo no es un fenómeno aislado. De acuerdo con la perspectiva histórica del Semáforo, la actividad registró indicadores críticos durante el 65% de los meses relevados en más de ocho años de mediciones. Se trata de uno de los sectores con mayor permanencia en esa situación, solo por detrás de la vitivinicultura.
El panorama refleja una brecha entre el desempeño productivo y comercial de la cadena y la rentabilidad del tambo. Aunque crecen el volumen de leche producido y las ventas externas, el precio recibido por el productor pierde terreno frente a la inflación y su participación en el valor final se reduce.
Así, el principal desafío para la lechería continúa siendo que la evolución favorable de la actividad se traduzca en mejores condiciones económicas para quienes producen la materia prima.
El valor promedio de los lácteos volvió a descender en la segunda subasta de junio del GDT, y con él, una caída superior al 3% en el valor de la leche en polvo.
Este martes tuvo lugar la segunda subasta mensual de junio de la plataforma Global Dairy Trade, en la cual se observó una baja promedio para los lácteos de 2.8%, llevando el precio por debajo de los U$S4.000 la tonelada.
Cabe señalar que todos los productos se movieron a la baja salvo la lactosa, encabezados por la mozzarella con -5%.
En cuanto a la leche en polvo, la versión entera descendió 3.1%, cerrando en U$S3.589 la tonelada, en tanto que la leche en polvo descremada lo hizo con una baja de 3.6%, alcanzando los U$S3.368 por tonelada.
El resto de los valores arrojados por el evento N°406 del GDT, en el siguiente cuadro:
Se trata de “La Lucero”, que en un concurso realizado en TodoLáctea recibió este galardón por su producto relleno de dulce de leche, resultado de la sinergia con otro expositor del programa, la firma “Don Celestino”, de las Varillas, con quienes compartieron una feria hace una semana atrás. Una muestra de que las mejores recetas nacen de la colaboración.
Las grandes creaciones rara vez nacen en soledad. A veces, el ingrediente secreto no es una técnica atrevida ni una introducción exótica, a veces basta con compartir un espacio y animarse a trabajar de manera conjunta. Esto es exactamente lo que acaba de demostrar «La Lucero», un emprendimiento artesanal de alfajores de Córdoba Capital que se alzó con el galardón al Mejor Alfajor Cordobés de Dulce de Leche en la reciente edición de TodoLáctea en la ciudad de San Francisco.
Esta pareja, oriunda de la capital provincial, se animó días a tras y se sumó al equipo de expositores del programa “CBA Vidriera Productiva” que ejecuta el Ministerio de Bioagroindustria y cuyo objetivo es acompañar y fortalecer el proceso de participación de productores del sector agroindustrial y agroalimentario en distintas ferias y muestras.
En este marco, La Lucero se sumó al stand institucional de la Provincia que se desplegó en Expo Delicatessen & Vinos, y por esas cosas del destino tuvo de vecino al matrimonio de Las Varrillas, quienes son los elaboradores del dulce de leche Don Celestino, corazón de este producto galardonado.
A una semana de haber participado en Expo Deli, estos emprendedores partieron a San Francisco para estar presentes en TodoLáctea. Allí, no solo expusieron sus productos, sino que participaron del concurso al mejor alfajor cordobés de dulce leche, donde compitieron contra más de diez empresas. Se trató de una única categoría ante un jurado de especialistas que evaluó el alfajor en su conjunto: masa, relleno y calidad del dulce de leche en cada producto.
En ese contexto, La Lucero ganó el primer puesto gracias a su alfajor tradicional, que hace tan solo una semana había incorporado al dulce de leche de la marca Don Celestino.
Por otra parte, Dulcera Cordobesa (de la localidad de Laborde), otra empresa que forma parte de la Vidriera Productiva, también fue galardonado por sus productos. En la categoría innovación, recibió la medalla de oro por su dulce de leche con naranja; y la medalla de plata por su dulce de leche con pistacho.
La tendencia de las fusiones audaces
Esta medalla de oro de «La Lucero» y «Don Celestino» no es un caso aislado, sino que viene a confirmar una tendencia en la Vidriera Productiva: la sinergia entre productores locales para crear sabores disruptivos.
Ya lo hemos visto en el mercado con fusiones que rompieron el molde, como aquella experiencia sensorial del alfajor con corazón de ajo negro Garlic en colaboración con la firma Ganash, que demostró que los contrastes extremos pueden funcionar a la perfección. Otro caso de éxito fue la alianza de los alfajores Oki Oki con Fernet Beney, uniendo dos identidades profundamente cordobesas en un solo bocado para conquistar paladares a nivel nacional.
Un ecosistema para la innovación
Estos casos reafirman que las ferias y exposiciones son mucho más que un mostrador de ventas; son el verdadero semillero de la innovación alimentaria. El programa «CBA Vidriera Productiva» —impulsado por el Ministerio de Bioagroindustria con un fuerte anclaje en el desarrollo productivo y federal— funciona aquí como una gran «cocina» de alianzas estratégicas.
“Esto, que para nosotros es un hermoso logro, no hubiese sido posible si el Ministerio de Bioagroindustria, a través del Programa “CBA Vidriera Productiva”, no nos hubiese dado el privilegio de conocer y compartir con productores de excelencia con quienes potenciar nuestro trabajo”, expresó Luciano Farías, de La Lucero.
Este programa es una política pública que nace con el objetivo de ofrecer al público que asiste a las exposiciones agropecuarias y agroindustriales, una muestra del potencial del sector primario cordobés y la capacidad de los diferentes rubros para generar valor agregado en origen.
En Ucacha, el ministro Busso presentó el Registro Oficial Lechero (ROL). La herramienta tiene como objetivo registrar y sistematizar la información de los establecimientos productivos del sector lácteo para agilizar trámites, mejorar la trazabilidad sanitaria y productiva, y fortalecer la planificación de políticas públicas.
El ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, presentó en Ucacha el nuevo Registro Oficial Lechero (ROL), una plataforma digital destinada a registrar y sistematizar la información de los establecimientos productivos del sector lácteo. Está dirigida a productores, técnicos y actores de la cadena lechera.
El ROL es una herramienta desarrollada por el Gobierno de Córdoba a través de la Secretaría de Ganadería que permite registrar, validar y actualizar la información de productores, establecimientos y volúmenes de producción, consolidando en un único sistema datos que hasta ahora se encontraban dispersos.
La implementación de esta plataforma representa un paso importante hacia la digitalización y modernización de la gestión lechera provincial, permitiendo agilizar trámites, mejorar la trazabilidad sanitaria y productiva, y fortalecer la planificación de políticas públicas vinculadas al sector.
A partir de este nuevo sistema, los productores deben registrarse a través de la plataforma de Ciudadano Digital (CiDi), desde donde se puede gestionar su inscripción, actualizar los datos de sus establecimientos y realizar el seguimiento de trámites vinculados al registro.
Entre los principales beneficios del Registro Oficial Lechero se destacan:
Contar con información actualizada y confiable para la toma de decisiones públicas y privadas.
Simplificar y digitalizar el registro de establecimientos tamberos.
Fortalecer la trazabilidad y transparencia de la producción lechera.
Promover la formalización del sector y mejorar el acceso a programas, créditos y políticas de apoyo productivo.
«La lechería es una de las actividades más importantes de Córdoba. Desde el Gobierno provincial trabajamos para preservarla, acompañarla y potenciar su desarrollo; por eso ponemos a disposición nuevas herramientas que contribuyen a mejorar la toma de decisiones y fortalecer al sector”, remarcó el ministro Busso.
Cabe destacar que la creación del ROL se enmarca en el cumplimiento de la Ley Provincial N° 5.799, consolidando el rol del Estado provincial en la gestión integral de la actividad y posicionando a Córdoba como una provincia pionera en modernización agroindustrial y sostenibilidad productiva.
Además, durante la jornada de presentación en Ucacha se brindó detalles sobre el funcionamiento de la plataforma y se explicó a los productores cómo realizar el proceso de registro y actualización de datos.
En Serrano y General Levalle se otorgaron créditos correspondientes al Plan Ganar y del BICE por $50 millones para promover el crecimiento productivo en toda la región.
El ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, concretó la entrega de créditos por $50.000.000, destinados a productores ganaderos y lácteos del sur cordobés. Esto se enmarca dentro de las acciones del Gobierno Provincial destinadas a desarrollar herramientas de financiamiento orientadas a fortalecer la producción y el desarrollo territorial.
En Serrano, a través del Plan GanAr (Programa de apoyo a Pequeños y Medianos Productores Ganaderos de la Provincia de Córdoba) se otorgaron créditos por $12.000.000 a cinco productores: cuatro créditos de $2.000.000 y uno de $4.000.000. Esta línea está destinada a mejorar la sanidad, infraestructura, tecnología y genética para productores, tamberos y cooperativas, buscando aumentar la productividad y competitividad con foco en la reconversión industrial y el desarrollo ganadero.
Asimismo, en esta localidad también se entregaron créditos del BICE (Banco De Inversión y Comercio Exterior) para la cadena láctea, con subsidio de tasa por parte del Ministerio. Los mismos benefician a seis productores por un monto superior a los $28 millones, impulsando inversiones estratégicas en el sector.
Por otra parte, en General Levalle, también mediante el Plan GanAr, se realizó la entrega de créditos por $10.000.000 a tres productores: un crédito de $2.000.000 y dos de $4.000.000.
Estas acciones se enmarcan en la política del Gobierno de Córdoba de acompañar a los productores agropecuarios con herramientas concretas, promoviendo la inversión productiva y el crecimiento sostenible en todo el territorio provincial.