Córdoba proyecta una campaña récord de girasol, con rindes que triplican la media histórica

Córdoba proyecta una campaña récord de girasol, con rindes que triplican la media histórica

Se sembraron 240 mil hectáreas y el volumen producido sería de 584 mil toneladas. El valor bruto de la producción provincial alcanzaría un máximo de USD 275 millones. En promedio, estiman una rentabilidad por el cultivo en la provincia superior al 10%.


Para la campaña 2025/26, el Departamento de Información Agronómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba (DIA-BCCBA) estimó en su último informe una superficie sembrada de casi 240 mil hectáreas, cifra récord para la provincia, al igual que la producción que se situaría en 584 mil toneladas. De esta manera, con este volumen de área y producción alcanzado se triplicaría el promedio histórico.

Valor Bruto de la Producción (VBP)
Indica el reporte que hasta la campaña 2023/24 el valor bruto de la producción (VBP) se ubicaba en USD 60,7 millones en promedio. Mientras que, a partir del incremento en la producción de la oleaginosa evidenciada desde la campaña 2024/25, el VBP aumento un 325% posicionándose en USD 257,8 millones. En particular, para la campaña 2025/26, el VBP sería de USD 275 millones, el valor más alto de la serie, de consolidarse una producción récord, y con un precio FOB esperado a la cosecha que rondaría los USD 470 la tonelada.

Rentabilidad agrícola del girasol en Córdoba
En base a un planteo técnico promedio, un rendimiento provincial que se posicionaría en 24,6 qq/ha y un precio disponible de USD 414,4 por tonelada esperado a cosecha, la rentabilidad del girasol para la campaña 2025/26 sería de 10,6%, mejorando en 6,5 puntos porcentuales respecto al ciclo previo.

La actividad de la cadena agropecuaria registró un nuevo máximo histórico en enero

La actividad de la cadena agropecuaria registró un nuevo máximo histórico en enero

El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) mostró en enero una suba mensual desestacionalizada del 1,2% y se ubicó 13,3% por encima del nivel de igual mes del año anterior, según el informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario.

El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario, registró en enero un incremento mensual del 1,2% respecto de diciembre, alcanzando un nuevo máximo histórico. En la comparación interanual, el indicador se ubicó 13,3% por encima del nivel observado en enero de 2025.

De las doce series que componen el índice, siete mostraron variaciones mensuales positivas y cinco registraron retrocesos. Todas las series fueron ajustadas por estacionalidad y por valores irregulares extremos, lo que permite realizar comparaciones intermensuales consistentes. El principal aporte al crecimiento del índice provino nuevamente del avance mensual de labores agrícolas, que registró una suba del 2,8% respecto de diciembre, en un contexto de producción récord de los cultivos de invierno.

También se observaron incrementos en la molienda de trigo (1,2%) y de cebada (3,3%), mientras que la molienda de girasol avanzó 2,2% en el mes. La faena de porcinos mostró una suba mensual del 1,1% y la producción de leche creció 0,4% respecto del último mes del año. En el sector de biocombustibles, se estima que la elaboración de biodiesel registró un incremento del 0,9% mensual.

En contraste, la molienda de soja retrocedió 3% en enero respecto de diciembre. Asimismo, la faena aviar y la faena de bovinos disminuyeron 1,2% y 0,9%, respectivamente. Las exportaciones de los principales complejos agropecuarios registraron una caída mensual del 3,7%, explicada por menores envíos de soja y maíz, mientras que la producción de bioetanol mostró una merma estimada del 2,7%.

En términos interanuales, la producción primaria y las exportaciones sostuvieron el crecimiento del índice, compensando la leve contracción de la actividad agroindustrial. El subíndice IACA-Cultivos registró una suba del 18,9% respecto de enero de 2025, asociada al avance de la cosecha fina y a una mayor producción de girasol. Por su parte, el subíndice de agroexportación mostró un incremento interanual del 10,7%, impulsado por mayores volúmenes exportados de trigo, cebada y girasol y por la evolución de los precios de exportación de la carne.

En sentido contrario, el subíndice IACA-Agroindustrial presentó una disminución interanual del 0,5%, debido principalmente a menores niveles de faena bovina y de molienda de soja, que no lograron ser compensados por el incremento en la faena de porcinos, la molienda de girasol y la producción de leche.

En el detalle sectorial, el IACA-Cultivos mostró en enero una variación mensual desestacionalizada del 1,3%, encadenando cuatro meses consecutivos de subas. La implantación de los principales cultivos de la campaña gruesa avanzó hacia sus etapas finales a nivel nacional, mientras que en trigo y cebada se completaron cosechas con elevados niveles de producción.

En el componente agroindustrial, la actividad registró una baja mensual del 0,5%. La molienda conjunta de los principales cereales y oleaginosas mostró una caída desestacionalizada del 1,1%, con un retroceso del 3% en el procesamiento de soja y subas en girasol, trigo y cebada. El subíndice de faena descendió 0,6% en el mes, con una baja del 0,9% en bovinos y del 1,2% en aves, mientras que la faena porcina continuó en alza.

En el sector lácteo, la producción mostró una variación mensual positiva del 0,4%, acumulando veintidós meses consecutivos de crecimiento. En biocombustibles, la producción conjunta de biodiesel y bioetanol registró una caída estimada del 0,9%, resultado de una merma en bioetanol que no logró ser compensada por el incremento en biodiesel.

Finalmente, el subíndice de agroexportación mostró una contracción mensual del 3,7%, luego de seis meses de crecimiento acumulado del 30%. La caída respondió principalmente a menores exportaciones de soja y maíz, mientras que los complejos trigo, cebada y girasol registraron elevados volúmenes de embarques en el mes.

INFORME DE MERCADOS AGRÍCOLAS | FEBRERO 2026

INFORME DE MERCADOS AGRÍCOLAS | FEBRERO 2026

SOJA

En Brasil, la Compañía Nacional de Abastecimiento (CONAB) estima que 48,4 millones de hectáreas fueron destinadas a la siembra de soja, lo cual implicaría un aumento del 2,3% en comparación al ciclo 2024/25. A la fecha, las labores de cosecha han finalizado sobre el 24,7% del área sembrada, lo cual, exhibe un leve retraso en comparación al promedio de las últimas cinco campañas (27,1%). En cuanto a la producción, se alcanzaría una cosecha récord de aproximadamente 178 millones de toneladas (+3,8% intercampaña).

En lo que respecta a Argentina, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (SAGyP) proyecta un área sembrada de soja que alcanzaría las 17,4 millones de hectáreas durante el ciclo 2025/26, implicando una caída del 3,3% respecto a la campaña previa (18 Mill Ha). En cuanto a la producción nacional, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estima una cosecha de 48 millones de toneladas y, además, señala que lo que suceda con las precipitaciones en los próximos 10 a 15 días será clave para definir el rumbo de la campaña. Es importante destacar que algunas zonas productoras se vieron afectadas por la falta de precipitaciones en el periodo crítico, lo cual podría hacer que los rendimientos sean menores a los esperados.

Finalizada la cosecha de soja 2025/26 en los Estados Unidos, el Departamento de Agricultura del país (USDA) no ha realizado nuevas modificaciones en la hoja de balance de dicho país, dejando inalterados los datos observados en enero. Mes en el cual, el organismo norteamericano sorprendió al mercado aumentando los stocks finales de la oleaginosa y dando como resultado una relación stock consumo que se posicionaría en un 8,2%, ubicándose por encima del porcentaje alcanzado durante el ciclo previo y del promedio de las últimas 18 campañas (7,3%).

En el plano mundial, la hoja de balance estimada por el USDA ha exhibido una leve suba intermensual en la relación stock/consumo, la cual se posicionaría en 29,5% (4,5 puntos porcentuales por encima del promedio histórico) y se mantendría en niveles relativamente elevados. Por el lado de la producción, se observaría el mayor volumen desde que se tengan registros con un tonelaje que rondaría los 428,2 millones de toneladas, 2,5 millones de toneladas por encima de lo estimado para el mes de enero.Hasta aquí, los fundamentos descriptos no serían muy alentadores en materia de precios, al menos en el corto plazo. No obstante, la política influye en los mercados y aún más desde la vuelta de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos. En este sentido, el Presidente norteamericano anunció públicamente que China consideraría aumentar sus compras de soja estadounidense hasta alrededor de 20 millones de toneladas correspondientes al ciclo 2025/26 (8 millones de toneladas adicionales a las que ya se había comprometido la potencia asiática a finales del 2025). Este anuncio, fue interpretado por el mercado como una señal de que se esperaría una mayor demanda en el corto plazo, lo cual impulso al alza las cotizaciones en Chicago en alrededor de USD 20/Tn. Además, en lo que va del mes el precio de la oleaginosa promedia los USD 407/Tn, USD 17/Tn por encima de lo operado el mes previo y los fondos especulativos en Chicago continúan comprados en aproximadamente 144.590 contratos de soja.

MAÍZ

Las estimaciones del mes de febrero del USDA para el caso del maíz, mantuvieron la producción mundial en récord de 1.256 millones de toneladas. Mientras que, la relación stock/consumo ha presentado un leve recorte ubicándose en 22,2% (1,4 pp por debajo del promedio), debiéndose a las 1.300 millones de toneladas récord que el organismo estima de consumo del cereal, impactando negativamente en las existencias finales.

En Brasil, la CONAB estima 22,7 millones de hectáreas destinadas a la siembra del cereal, lo cual implicaría un aumento del 4% por encima de la campaña 2024/25. Por lo tanto, de darse las condiciones esperadas, la producción total se posicionaría en 138,8 millones de toneladas (-1,6% intercampaña). A la fecha, se está cosechando el maíz de primera, cuyas labores presentan un avance del 14,9%, por debajo del promedio de los últimos cinco años y de igual fecha del año pasado.

En cuanto al maíz safrinha, principal competidor del cereal argentino, el organismo estima 110,4 millones de toneladas, 2% por debajo al año previo, con un área destinada de 18 millones de hectáreas y, de las cuales ya se encuentran sembradas el 32,2% del total (6pp por debajo del promedio).

Con respecto a las condiciones climáticas que se están presentando en Brasil, el maíz transita una campaña 2025/26 con un estado mayormente favorable a nivel nacional, impulsado por la presencia de precipitaciones en la mayor parte del área agrícola y una adecuada disponibilidad hídrica para el desarrollo de los cultivos. Si bien persisten focos puntuales de restricción por altas temperaturas y períodos de menor aporte de humedad, el cereal mantiene una condición general estable, con perspectivas productivas que, de sostenerse el escenario climático actual, permitirían consolidar los rindes esperados.

Condiciones hídricas para el maíz en las principales regiones productoras

Fuente: CONAB

En Argentina, las estimaciones respecto al mes de enero se encuentran sin modificaciones en cuanto al maíz. Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario mantiene su proyección de área sembrada en 9,75 millones de hectáreas para la campaña 2025/26 (+17% interanual), de alcanzarse los rendimientos esperados de 77 qq/ha se alcanzaría un récord histórico de 62 millones de toneladas. En cuanto a las a los datos brindados por SAGyP, ya se encuentra finalizada la siembra del cereal en el territorio nacional. Sin embargo, la falta de precipitaciones en el periodo crítico y las tormentas ocurridas en los últimos días en parte de la región núcleo, podrían impactar de manera negativa en las estimaciones, reduciendo la producción esperada.

Considerando las cotizaciones, en cuanto a lo transcurrido de febrero, el precio promedio del maíz en Chicago se ubica en USD 169/Tn (14% por debajo de la cotización de febrero de 2025). Mientras que, en el mercado local el precio se encuentra en un mejor escenario, posicionándose en USD 180/Tn, unos USD 25 por debajo del mismo periodo del año previo. Además, los fondos especulativos siguen la misma tendencia que en enero, encontrándose vendidos en 45 mil contratos (30% menos intermensual).

TRIGO

En Argentina, según los datos proporcionados por SAGyP ya se encuentra materializada una producción histórica con 27,8 millones de toneladas. El organismo estima que 17,5 millones de toneladas serán destinadas a las ventas al exterior, 7 millones tendrán como destino la molienda y 1 millón a semilla destinado a la próxima campaña, mientras que lo restante será el remanente de stocks finales.

En el mercado local, exportadores ya han comprometido 13,3 millones de toneladas de la campaña 2025/26, mientras que el sector molinero ha comprado 1,7 millones de toneladas. En conjunto, se ha comercializado el 54% del trigo argentino.

Considerando que, Argentina cuenta con un precio del cereal competitivo a nivel global, durante el mes de febrero se posiciona en USD 180/Tn, 30 USD por debajo del mismo periodo del año previo. Por lo que, en Chicago el trigo presenta una mayor cotización que para dicho periodo se ubica en USD 196/Tn.

En el mercado internacional, el USDA recortó la producción mundial para el ciclo 2025/26 en 400 mil toneladas respecto a su estimación de enero, ubicándola en 841,8 millones de toneladas (manteniendo su posición mundial récord), con un incremento del 5,2% respecto a la campaña anterior.

La campaña triguera 2026/27 avanza en el hemisferio norte, ya habiéndose concluido durante enero la siembra del trigo de invierno. Según los datos brindados por la Organización de las Naciones Unidas (FAO), la Unión Europea presentaría un mayor volumen de área sembrada como consecuencia de las mejores condiciones meteorológicas. Mientras que, Rusia disminuiría su intención de siembra por la escasa humedad del suelo y la volatilidad inusual de las temperaturas. En este contexto, el organismo espera una participación significativa por parte de India a raíz de los elevados precios locales acompañado de condiciones climáticas que acompañan. Por su parte, el trigo estadounidense de invierno presentaría una menor área sembrada por la falta de sostén en su precio local.

Córdoba. Primera estimación de producción con la dinámica de las lluvias como condicionante

Córdoba. Primera estimación de producción con la dinámica de las lluvias como condicionante

Sin haber comenzado la cosecha y con una marcada disparidad en las lluvias entre el norte y el sur provincial, la campaña estival muestra resultados contrastantes. Las principales pérdidas de potencial se concentran en el sur, afectando especialmente los rindes de maíz. En este contexto, la producción de soja, maní y sorgo caería respecto al promedio histórico, mientras que en maíz y girasol el aumento interanual de superficie permitiría sostener o incrementar levemente el volumen producido frente al ciclo previo. En este primer cálculo se proyectó una producción total de cultivos estivales de 31,2 Mt, 3 millones menos que en la campaña pasada.

Con una elevada incertidumbre manifiesta por parte de los colaboradores, se efectuó la primera estimación de producción de cultivos estivales en el marco de una campaña fuertemente influenciada por la dinámica de las lluvias, las cuales fueron más escasas en el sur que en el norte en los últimos meses.

En términos de rendimiento, todos los cultivos se ubicaron por debajo de los valores alcanzados en la campaña 2024/25 a nivel provincial. No obstante, el comportamiento interanual presentó diferencias regionales, particularmente en maíz, donde ya se mencionan perdidas concretas de potencial de rendimiento.

Para el cereal, en los departamentos del sur —donde se concentra la mayor proporción del área sembrada— se registraron variaciones interanuales de rinde negativas para todas las fechas de siembra. En contraste, en la mayoría de los departamentos del norte las variaciones serían positivas tanto en maíces tempranos como tardíos. Esta divergencia responde, en gran medida, a que la restricción hídrica fue más marcada en el sur provincial, donde el déficit de precipitaciones coincidió con etapas fenológicas críticas. En consecuencia, dado el peso relativo del sur en la composición productiva provincial, la caída registrada en esa región explica la disminución del rendimiento promedio provincial.

En soja, en cambio, la variación interanual fue mayormente negativa tanto en el sur como en el norte. La única excepción corresponde a la soja temprana en el norte provincial, que presentó una variación positiva respecto de la campaña pasada. No obstante, esta fecha de siembra representa una proporción reducida de la superficie, por lo que su incidencia no alcanzó a revertir la tendencia general.

En el caso de maní y sorgo, siendo ambos los cultivos con mayor caída interanual de rindes, también se posicionaron por debajo del promedio histórico. Para girasol, si bien los valores estimados son inferiores a los del ciclo previo, se mantuvieron en niveles relativamente favorables en comparación con la serie histórica.

Los colaboradores coinciden en que la evolución de las precipitaciones durante febrero, particularmente en el período crítico, será determinante para sostener los niveles actuales de rendimiento en todos los cultivos. Para mayor detalle de los rindes por departamento consultar nuestro tablero de estimaciones:

Tablero de estimaciones actuales BCCBA

Desde el punto de vista de la superficie, soja, maní y sorgo registraron una reducción del área sembrada respecto de la campaña previa. En este grupo, la soja evidenció la menor caída relativa. En contraposición, maíz y girasol mostraron un incremento de superficie en comparación con el ciclo anterior.

La combinación de menores rindes proyectados —especialmente en las principales zonas productivas— y una contracción del área explica que soja, maní y sorgo presenten una disminución de producción tanto respecto de la campaña pasada como del promedio histórico. En cambio, para maíz y girasol se estima un leve incremento interanual de producción y una mejora aún más marcada frente a la serie histórica, traccionados principalmente por la expansión del área implantada.

En la campaña actual, se estima que el 14 % de la superficie de maíz y el 36 % de la de sorgo se destinarían a forraje, proporciones superiores a las de ciclos previos. Este aumento responde al deterioro del estado de los cultivos como consecuencia de la sequía, que llevó a redireccionar lotes originalmente planteados para grano, sumándose a la superficie ya planificada con destino forrajero.

Al momento del relevamiento, la totalidad de los lotes continuaban en pie, con excepción del girasol, que registraba un avance de cosecha del 22 %, más del doble de lo habitual para la época, ya que en febrero la recolección de la oleaginosa suele encontrarse apenas iniciando. El cultivo presenta un escenario productivo heterogéneo: mientras en algunas zonas se proyectan buenos rindes, en otras la falta de humedad durante el período crítico redujo el potencial. Su cosecha anticipada y el incremento de área refuerzan su rol estratégico en la rotación, favoreciendo la recarga hídrica del perfil y la planificación de la campaña invernal.

Si bien las pérdidas totales de superficie no llegan a 5% en ninguno de los casos, todos los cultivos, excepto girasol, mostraron un incremento significativo de la proporción de superficie en regular y mal estado, debido, principalmente, a estrés hídrico y térmico.

La soja temprana, el maní y sorgo se encontraban transitando el período crítico, en la mayoría de los lotes y el maíz tardío estaba entrando a esa fase. En este contexto, se manifiesta la necesidad de la continuación de las lluvias que se dieron en los primeros días de febrero para sostener los rindes de esta primera estimación. La soja tardía aún no alcanzó la fase crítica de definición de rendimientos mientras el maíz temprano y el girasol ya lo superaron. Este último estaba, en su mayoría, en madurez fisiológica.

En el relevamiento sanitario se observó una marcada incidencia de plagas asociadas a condiciones de estrés hídrico y altas temperaturas. En soja, predomina la arañuela roja (Tetranychus urticae), con distintos grados de incidencia según zona y ambiente, seguida por trips, ambos típicamente favorecidos por escenarios de sequía, donde se acelera su ciclo biológico. También se reportan orugas defoliadoras, principalmente medidora (Rachiplusia nu) y bolillera (Helicoverpa gelotopoeon), aunque con menor presión relativa respecto a arañuela.

En maíz, la presencia de chicharrita (Dalbulus maidis) era baja, se recomienda, sin embargo, no descuidar el seguimiento ya que, según el informe N 35° de la Red de Monitoreo, la presencia del vector del complejo del achaparramiento del maíz está en aumento al norte de la provincia en los últimos muestreos. Por otro lado, el cogollero (Spodoptera frugiperda) se encuentra en niveles medios, incluso rompiendo resistencias, requiriendo monitoreo por su capacidad de generar daño al refugiarse dentro del cogollo. En cuanto a enfermedades, se detecta roya anaranjada (Puccinia sorghi) con distintos grados de incidencia, dependiendo del híbrido y las condiciones ambientales.

El maní comparte con soja la problemática de arañuela roja, particularmente en lotes bajo mayor estrés térmico e hídrico, y se reportó además viruela (Cercóspora arachidicola) en departamentos del centro-norte, dónde más llovió en los meses diciembre y enero favoreciendo la aparición de la enfermedad por la humedad relativa. En sorgo, se destacó la presencia de pulgón amarillo (Melanaphis sacchari/sorghi), con incidencia variable según lote, junto con ataques de cogollero en niveles similares a los observados en maíz. Por su parte, en girasol se registraron roya blanca (Pustula helianthicola) y roya negra (Puccinia helianthi) en baja incidencia durante el ciclo.

Contexto climático

Durante enero, se mantuvo la tendencia de mayores lluvias en los departamentos del norte de la provincia, pero en los primeros días de febrero se dieron precipitaciones que llevaron cierto alivio a los cultivos del sur.

Para los meses febrero-marzo-abril, en el pronóstico trimestral del SMN hay igual probabilidad para las tres categorías de ocurrencia de precipitaciones en la provincia de Córdoba y se esperan temperaturas por encima de lo normal.

La chicharrita avanzó de la mano del calor y el maíz tardío. Aunque casi no se detecta infectividad a Spiroplasma (CSS), es imprescindible monitorear para llegar a tiempo con eventuales controles

La chicharrita avanzó de la mano del calor y el maíz tardío. Aunque casi no se detecta infectividad a Spiroplasma (CSS), es imprescindible monitorear para llegar a tiempo con eventuales controles

El 35º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, con datos de capturas relevados entre el 17 y el 31 de enero de 2026, muestra un ingreso al mes de febrero con un previsible aumento general de las poblaciones de chicharritas, consistente con la época del año y la extensión de los maíces tardíos; la excepción fue la región Centro Sur, donde se mantiene la mayoritaria ausencia del vector.

Un dato alentador es que, mientras la mayoría de los maíces ya han transitado al menos la mitad del período de susceptibilidad a Spiroplasma (CSS), los análisis de infectividad realizados en las regiones NEA y Centro Norte fueron negativos. No obstante, sobre todo en las zonas endémicas, la mayoría de los cultivos aún atraviesan estadios vegetativos, y en el Centro Norte coexisten maíces tempranos y tardíos, por lo que el riesgo de colonización temprana e impacto de enfermedades es mayor. Por esto, los expertos de la Red subrayan que es indispensable intensificar el monitoreo, con trampas y sobre el cultivo, y remitir muestras de insectos a la red entomológica: “La detección oportuna en estas fases iniciales resulta determinante para reducir el riesgo sanitario y preservar la eficacia de las estrategias de manejo implementadas”, recalcan.

En la zona endémica del NOA, coincidiendo con los primeros estadios fenológicos de los maíces tardíos, la presencia de Dalbulus maidis continuó aumentando. Aunque en un 25% de las trampas estuvo ausente, el 67% tuvo capturas de 1 a 20 adultos. En las demás localidades, la abundancia fue mayor, sobre todo en los puntos neurálgicos de Alto Verde (Tucumán) y Los Altos (Catamarca), donde se hace maíz primaveral. El 86% de las trampas en esta región se encuentran sobre cultivos de maíz.

De modo similar, en el NEA, la otra región endémica, donde el 83% de las trampas se ubicaron sobre cultivos de maíz, el vector solo estuvo ausente en el 15% de las localidades, mientras que el 65% registró de 1 a 20 adultos por trampa, y aumentó en el resto, particularmente en puntos neurálgicos de Santa Fe (sobre todo Calchaquí) y Santiago del Estero (Colonia Alpina).

En el Litoral, donde la totalidad de las trampas estuvieron en lotes con maíz, la ausencia del vector se dio en el 23% de las localidades, mientras que el 45% registró de 1 a 20 adultos por trampa. Las categorías más altas crecieron en localidades de Corrientes (especialmente Curuzú) y Entre Ríos (Concepción del Uruguay). No obstante, el 75% de los maíces de esta región está en estadios reproductivos y un 6% en vegetativos tardíos, es decir, a salvo de eventuales infecciones por el vector.

En el Centro-Norte, con un 99% de las trampas sobre maíz, se dio el incremento más significativo: la chicharrita estuvo ausente sólo en el 26% de las localidades monitoreadas, mientras que el 50% presentó capturas bajas (1 a 20 adultos por trampa), y hubo detecciones altas en Santa Fe (San Justo y San Guillermo). En esta región, coexisten casi en mitades cultivos que ya están a salvo de Spiroplasma, con los que se encuentran en estadios vegetativos.

Finalmente, en el Centro-Sur la situación se mantuvo estable: con el 86% de las trampas ubicadas sobre cultivos de maíz, el 88% de las localidades no registró detecciones, mientras que el resto estuvo en valores mínimos

Seguro Multirriesgo Agrícola: se extiende el plazo hasta el 17 de enero

Seguro Multirriesgo Agrícola: se extiende el plazo hasta el 17 de enero

Se trata de una herramienta impulsada por el Ministerio de Bioagroindustria junto a la Asociación de Aseguradoras del Interior de la República Argentina (ADIRA). La inscripción y la cobertura no tienen costo.

A pedido del sector, se extendió el plazo para la inscripción al Seguro Multirriesgo Agrícola hasta el 17 de enero. Esta herramienta es una prueba piloto destinada exclusivamente a productores adheridos al Programa de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPAs), con el objetivo de brindar cobertura integral frente a eventos climáticos adversos como sequía, heladas, granizo, inundaciones, exceso de lluvias, viento, falta de piso e incendio.

Este seguro surge de un acta compromiso firmada por el ministro Sergio Busso con representantes de ADIRA, autoridades de IDECOR y Asecor; y de las compañías La Segunda Coop. Ltda. de Seguros Generales, San Cristóbal Sociedad Mutual de Seguros Generales, Sancor Cooperativa de Seguros Limitada y Compañía de Seguros El Norte S.A.

La cobertura alcanza más de 500.000 hectáreas de soja y maíz y establece que la superficie asegurada no podrá superar la declarada por cada CUIT en su Unidad de Manejo del Programa BPAs, asegurando trazabilidad, control técnico y auditoría del proceso.

El seguro indemniza cuando el rendimiento obtenido por productor resulta inferior al rendimiento gatillo definido para cada zona, cubriendo la diferencia hasta los límites previstos en la póliza.

Cabe destacar que la inscripción y la cobertura no tienen costo para el productor. Las inscripciones estarán abiertas hasta el 17 de enero.

¿Cómo inscribirse?

Los interesados deberán registrar sus lotes, polígonos y datos de siembra en la Plataforma Programa Seguro Provincia de Córdoba: https://multiriesgo-cba.com/

Usuario: CUIT
Contraseña: seguro+CUIT