Commelina erecta: una Santa ‘no tan santa’

Commelina erecta: una Santa ‘no tan santa’

Según la Rem de Aapresid (Rem), esta maleza tolerante a glifosato aumentó su presencia en los lotes casi un 30% en los últimos años . Aquí un repaso para no pasarla por alto.

Commelina erecta, conocida con el nombre de Flor de Santa Lucía, es una especie perenne, herbácea, que se reproduce a partir de semillas y de rizomas. Es una monocotiledónea que puede confundirse con una gramínea, pero que en realidad pertenece a la familia Commelinaceae. 

Posee hojas lanceoladas y flores de grandes pétalos azul-violáceos y sus frutos son cápsulas que producen dos tipos de semillas: alargadas de baja dormición, y ovoides de mayor dormición que pueden permanecer en el banco de semillas más allá de dos años desde su dispersión. 

El periodo de emergencia ocurre desde fines de octubre hasta los primeros días de febrero (Figura 1). Por supuesto que la dinámica varía año a año, según regiones, cultivo antecesor y nivel de cobertura, entre otros, por lo que el monitoreo sigue siendo la práctica indiscutible para un buen manejo.

La capacidad de propagarse tanto por semillas como por rizomas, hace que a la emergencia de plántulas desde semillas se sume el rebrote de rizomas a inicios de primavera. Para peor, las plantas que emergen de los rizomas tienen e mayor rusticidad, , fecundidad,  tasas de crecimiento y tolerancia a herbicidas.

Figura 1: Curva de emergencia de Commelina erecta – Zavalla (2000 y 2001).
Fuente: Curvas de emergencias REM 

Commelina ‘la tolerante’

Esta especie es tolerante al glifosato.  Esto significa que, a diferencia del fenómeno de resistencia, Commelina nunca presentó susceptibilidad a este herbicida.   

Con la incorporación de soja resistente a glifosato, este herbicida se convirtió en la principal herramienta para el control de malezas, provocando  el aumento en la presión de selección e incrementando la frecuencia de individuos tolerantes, haciendo más difícil  su control. 

¿Cómo avanza Commelina?

Según los mapas de presencia de malezas resistentes y tolerantes que genera cada dos años la Red de Manejo de Plagas de Aapresid (Rem)   la Flor de Santa Lucía presentó un crecimiento en superficie entre 2013 y 2021, pasando de estar presente en 117  a 164 departamentos , es decir en más del  80% de los departamentos encuestados.

Imagen 1: Mapa de presencia de Commelina erecta tolerante a glifosato, 2013 y 2021.
Fuente: Mapa de malezas – REM Aapresid

Manejo de una Santa no tan ‘santa’ 

Debido a su gran capacidad para persistir y  colonizar nuevas áreas, es imprescindible buscar herramientas complementarias al control químico y pensadas a largo plazo y bajo criterios de alternancia.

El avance de commelina suele arrancar  en los alambrados y cabeceras, en manchones.  Es en ese momento donde deben priorizarse las estrategias de control, tanto químicas como mecánicas o manuales (extrayendo los rizomas), para evitar la dispersión. Cuando la infestación es masiva en todo el lote  es clave aplicar tratamientos químicos combinados en otoño y primavera, teniendo en cuenta la perennidad de la especie.

Para el tratamiento del barbecho de otoño luego de la cosecha del cultivo estival y previo a las primeras heladas, cuando las plantas están aún con follaje verde y en crecimiento, debe apuntarse a herbicidas sistémicos (como mezclas de glifosato + 2,4D en altas dosis) capaces de llegar a los rizomas, afectando  la acumulación de reservas en los rizomas y el consecuente rebrote de primavera. 

En primavera, el objetivo de control será desecar la maleza para dar tiempo al cultivo estival de cerrar el surco.  antes del rebrote.  Si bien los herbicidas de presiembra o preemergencia  disponibles para esto no son altamente eficaces, los mayores controles se alcanzan con 2,4 D y 2,4 D sal colina (Hormonales). En un escalón más abajo se encuentran Amicarbazone (FII), Atrazina (FII), Paraquat (FI), Carfentrazone (PPO), Saflufenacil (PPO), Piraflufén (PPO), Glufosinato de amonio (Inh. Glut. Sint.), Dicamba (Hormonal) y Picloram (Hormonal).  

Cabe destacar que la estrategia más exitosa dependerá principalmente del tamaño de la maleza y la distribución en el lote. Ej: si son plantas de hasta 10 cm o de semilla, se pueden alcanzar controles eficientes con Paraquat. Cuando tienen entre 10 a 15 cm se debe recurrir a la combinación de activos como Glifosato + 2,4D + algún acompañante (carfentrazone, flumioxazin, sulfentrazone, saflufenacil); mientras que con tamaños superiores, se puede recurrir a la técnica del doble golpe con Glifosato + 2,4D / Paraquat en la segunda aplicación, solo o en mezcla para aumentar el efecto  (con diurón, flumioxazin, metribuzin o  atrazina).  

Ante rebrotes dentro del cultivo,  el uso de materiales tolerantes (ej: Enlist)  ofrece la posibilidad de aplicar con el cultivo ya instalado. En dicha situación, la aplicación oportuna de glifosato en post emergencia del cultivo y con la maleza en estado juvenil, es una buena alternativa ya que, si bien no elimina la maleza, reduce su producción de biomasa y de semillas, reduciendo posibles  pérdidas de rendimiento.  ¿Qué herbicidas de postemergencia aparecen como los más eficientes? :  Glufosinato de amonio (Inh. Glut. Sint.), 2,4 D sal colina (Hormonal), Lactofen (PPO), Fomesafen (PPO) o Benazolin (Hormonal).

La hora de aplicar: que el costo del herbicida no se pague con malas decisiones 

La eficacia de los tratamientos se reduce en plantas de mayor tamaño, por lo que es clave el monitoreo y la aplicación temprana. 

  • El uso de coadyuvantes y la corrección del pH del agua de aplicación aportan a la eficiencia de control mejorando el ingreso del activo a la planta
  • Respetar el periodo de carencia entre aplicación y siembra del cultivo.
  • Combinar principios activos en mezclas y aumentar dosis al máximo recomendado por marbete.
 
Para más información sobre la eficiencia de activos para malezas tolerantes, la Rem recomienda la  Guía de control químico de malezas  del INTA Pergamino.
Queda claro que ningún tratamiento químico por sí solo alcanza sin una estrategia integrada, química y cultural.  En otras palabras, esto implica que todo tratamiento con herbicida debe acompañarse de prácticas que generen el ambiente más propicio para el cultivo y menos amigable para la maleza. Un ejemplo es la reducción de la distancia entre surcos y el uso de herramientas que aseguren la emergencia homogénea del cultivo (calidad de siembra, nutrición, etc.). Como dicen: ‘mas vale maña que fuerza’
La campaña gruesa 2022/23 está en peores condiciones que en el 2008/09

La campaña gruesa 2022/23 está en peores condiciones que en el 2008/09

En el 2008 hubo grandes tormentas a fines de noviembre que no se han dado en este 2022. También hubo una recuperación de las lluvias a partir de fines de enero que es poco probable en el 2023. ¿Cuándo vuelve el agua a la región pampeana?

Informe de la BCR

¿Por qué se toma como referencia lo que pasó en el ciclo 2008/09?
Las peores dos campañas de las últimas dos décadas han sido la 2017/18 y la 2008/09. La primera empezó con abundante agua en los suelos, pero las lluvias desaparecieron desde mediados de diciembre hasta mediados de marzo. En cambio, en el ciclo 2008/09, la falta de agua precedía a la siembra: la sequía estuvo presente durante todo el ciclo de triguera.

El trigo 2008/09 fue un gran fracaso productivo a nivel nacional tal como sucedió en este este año. Y en soja, lamentablemente, el ciclo  2008/09, con 18  M ha sembradas y expectativas de producción de 50 Mt, terminó con una cosecha de solo 31 Mt.

A mediados de marzo, GEA/BCR alertaba la posibilidad de una tercera “Niña” consecutiva. A medida que se iba profundizando el escenario de falta de agua en la región pampeana durante la campaña triguera, se insistía en que el productor tenía que prepararse para enfrentar el peor escenario de granos gruesos de los últimos 20 años.

Finales de noviembre 2008 vs 2022
En aquel entonces, el área más afectada era el este, en especial el sureste: Buenos Aires, Entre Ríos y el SE santafesino.  A esta altura del año (2022), gran parte del norte y este de la región pampeana muestran los niveles más bajos de agua en el suelo considerando las estadísticas de los últimos 30 años. La situación es más grave que en el 2008 en Santa Fe, Entre Ríos y norte de Córdoba. Esto se refleja en la comparación del mapa de anomalía de las reservas hídricas al  27 de noviembre de 2008 con la actual (30 de noviembre). Lamentablemente, sin los eventos de lluvias que se dieron en  diciembre del 2008, la tendencia es que la situación se agrave al 20 de diciembre de este año.

Región núcleo: las lluvias de finales de noviembre del 2008 cuadriplicaron a las del 2022
“Noviembre asfixiante por temperaturas históricas”, la cita es de un informe de la campaña 2008/09. Es una notable  coincidencia con noviembre del 2022: las máximas de la semana pasada se mantuvieron en un promedio de 40ºC y 42ºC en la región núcleo. Pero lo que no sucedió esta vez son las lluvias que cerraron el mes en el 2008: una gran tormenta había dejado acumulados de 80 a 140 mm, muy lejos de los 10 a 40 mm de finales de noviembre 2022. Aparte, en la primera quincena de diciembre del 2008 se sucedieron lluvias que complementaron las tormentas de noviembre en la región central, mejorando aún más la situación de las reservas. 

¿Se pueden repetir las lluvias claves que salvaron a la región central en enero del 2009?
En aquel ciclo hubo una situación que fue crítica para la producción argentina de soja. Citábamos en un informe de campaña 2008/09: “la recuperación de humedad se sostuvo a partir del 25 de enero (del 2009). Hubo lluvias de 60 a 140 mm que llegaron a Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Chaco y a parte del norte de Buenos Aires. Esto fue muy importante para la recuperación”.

¿Qué posibilidades hay de que vuelva a suceder algo así?. El consultor Alfredo Elorriaga responde: “Lamentablemente, vemos que una recuperación sostenida del estado hídrico de los suelos podría darse a partir de febrero o marzo de la mano de condiciones globales más favorables para Argentina. No pude descartarse que suceda lo que todos estamos deseando: eventos extraordinarios que sean efectivos. Pero lejos de ser generalizados se darían de forma puntual, en determinados momentos y en algunas zonas que sean favorecidas”.

¿Cuándo puede volver el agua a la región pampeana?
“Los pronósticos para la primera semana del nuevo mes no muestran ningún cambio significativo que modifique el patrón que impone la persistencia de faltantes pluviales”, explica el Dr. José Luis Aiello, agroclimatólogo de la BCR.

Por su parte, Elorriaga agrega que se esperan lluvias entre el 9 y el 10 de este mes. Si bien llegarían a la región central, se esperan acumulados muy modestos. “Las mejores posibilidades las tiene la provincia de Buenos Aires, como sucedió hasta ahora. De todas maneras se tratarían de lluvias modestas”, dice el consultor.​

Soja: Se encienden alarmas por posible quiebre de resistencia en la tecnología BT

Soja: Se encienden alarmas por posible quiebre de resistencia en la tecnología BT

La campaña pasada se confirmó por primera vez en Latinoamérica la existencia de poblaciones de oruga medidora resistentes en soja Bt en Brasil. En Argentina, algunos productores del norte vienen detectando un cambio de susceptibilidad de la plaga frente a este evento biotecnológico, lo que trae una preocupación más al campo.

Desde su aprobación en 2012, la soja Bt es una de las herramientas más valiosas dentro del manejo integrado de plagas, facilitando el control de lepidópteros con menor uso de insecticidas. La campaña pasada se confirmó por primera vez en Latinoamérica la existencia de poblaciones de oruga medidora resistentes en soja Bt en Brasil.

En nuestro país, algunos productores del norte vienen detectando un cambio de susceptibilidad de la plaga frente a este evento biotecnológico, lo que trae una preocupación más al campo. Con el fin de aclarar este tema, desde Agenda Aapresid se convocó a expertos que compartieron estrategias para cuidar esta tecnología.   

Una carrera a contrarreloj: panorama nacional de la soja Bt vs. Lepidópteros
Gracias a la biotecnología, la soja Bt tiene la capacidad de sintetizar proteínas tóxicas que le otorgan protección contra: oruga de las leguminosas (Anticarsia gemmatalis), falsa medidora (Chrysodeixis includens), oruga medidora (Rachiplusia nu), oruga bolillera (Helicoverpa gelotopoeon) y barrenador del brote (Crocidosema aporema), entre otras.

“Las encuestas de la Red de Manejo de Plagas de Aapresid (REM) arrojan que la tecnología de resistencia a lepidópteros es adoptada en un 25% de la superficie agropecuaria, concentrándose en el noroeste del país, donde la presión de lepidópteros es muy elevada y en donde la siembra de sojas Bt llega a superar el 60%”, explicó Eugenia Niccia Gte. del programa. 

Las fallas de control detectadas en soja Bt llevaron a la necesidad de aplicar en casi un 4% de los casos, donde se observó daño y supervivencia de plagas supuestamente controlables con esta tecnología. Aunque la resistencia no está científicamente confirmada, no se debe bajar la guardia: si no se toman los recaudos necesarios, la instalación y dispersión de eventuales resistencias, es cuestión de tiempo. 

La fórmula perfecta para retrasar las resistencias
En cultivos Bt, existen cuatro estrategias dentro de las buenas prácticas agrícolas para retrasar resistencias, explicó Augusto Casmuz Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC). 

Debe ser un evento de alta dosis: la proteína insecticida responsable del control debe expresarse en concentraciones superiores al 25% para matar al menos al 99% de los individuos susceptibles”. Además de su expresión, también es importante la combinación de eventos.

Hasta la campaña pasada, sólo estaba disponible la protección a través de la proteína Cry1Ac en variedades de soja Intacta RR2 PRO. Hoy, Conkesta Enlist ‘apila’ a este evento la proteína Cry1F, logrando un control más eficiente. 

Adopción y buen manejo de refugios:  la misma encuesta de la Rem revela que sólo el 39% de quienes usan refugio (60% de los encuestados) lo hace siguiendo las recomendaciones de distancia, proporciones y manejo. El refugio consiste en sembrar un 20% con variedades de soja no Bt, de características equiparables al cultivar que sí tiene el evento, a una distancia no mayor a los 1200 metros. Si fuera necesario el control de insectos blanco, se recomienda que no sea demasiado contundente. Esto permite mantener una cierta proporción de insectos susceptibles, que al cruzarse con posibles resistentes retrasan el avance de resistencias. 

Monitoreo de la resistencia, para ver cómo va evolucionando la susceptibilidad de poblaciones blanco. “Tenemos que fortalecer el buen uso de estas tecnologías para no perderlas. Es un camino de trabajo en conjunto entre los actores involucrados: ciencia, instituciones educativas, asociaciones, productores, asesores, empresas y semilleros”, cerraron los referentes.

El destructor de semillas de malezas esta entre nosotros.

El destructor de semillas de malezas esta entre nosotros.

El control de malezas a cosecha surge cómo práctica para disminuir el banco de semillas. En la campaña pasada se probó por primera vez en Argentina “el destructor de semillas”. Los resultados en la nota.

¿Por qué el control de malezas en la cosecha es tan importante?  

El banco de semillas del suelo es en las malezas la principal fuente de reinfestación por lo que evita su reposición es clave. Con el paso de la cosechadora hay dos procesos de dispersión de malezas: el ingreso de semillas nuevas al lote y la dispersión de semillas de individuos sobrevivientes. Así, el paso de la cosechadora puede echar por tierra todo el esfuerzo e inversión en controles químicos realizados durante la campaña.

En el 30° Congreso Aapresid, Ramón Gigón (Asesor privado) y Santiago Tourn (UNMDP) hablaron del control de malezas en este momento decisivo. 

Gigón advierte que los relevamientos realizados durante la cosecha fina revelan que el 100% de las muestras obtenidas de diferentes partes de la cosechadora contenían semillas de maleza. Este valor es menor en la cosecha gruesa, donde la posición del cabezal dificulta la captura de semillas de malezas. 

Existe hoy en el mercado accesorios para cosechadoras que facilitan la destrucción de semillas de malezas que ingresan a la máquina y contribuyen al control. Estos se conocen como “ destructores de semillas ”. 

Pero hay que tener en cuenta que la biología y las características de las malezas tienen implicaciones en la utilidad de estos destructores. Su eficiencia de impacto en el banco de semillas va a estar determinado por la dormancia de la maleza, eltipo de floración (determinada o indeterminada), y la dehiscencia de sus frutos. 

Gigón explica que, por ejemplo, la eficacia de un destructor será mayor para el control de especies como nabón (Raphanus sativus) o raigrás (Lolium spp.) , que al ser indehiscentes conservan sus semillas en la planta pudiendo así ser levantadas y destruidas al ingresar en la maquina. Distinto es el caso de nabo o nabolsa (Brassica rapa) , cuyos frutos se abren y dejan caer las semillas al suelo. 

Los rotores ‘piden cancha’

El Ing. Agr. Santiago Tourn habló de los rotores, uno de los accesorios de destrucción de semillas que hoy existen en el mercado. Tourn explica que el principio de funcionamiento – similar en los cuatro modelos hoy disponibles – consiste en un rotor y un estator fijo que genera impactos sobre el material de cosecha, originando roturas y fisuras en las semillas de malezas. La tasa de mortalidad de las semillas que pasan por el rotor puede alcanzar el 95-98%. Sin embargo, su eficiencia de control varía entre 50 y 90% del total de malezas presentes en un lote, y esto depende de múltiples factores del cultivo, de la morfología de la maleza y de la práctica de cosecha en sí.

Sobre este último punto, hay que considerar variables como la altura de corte del cabezal. Por ejemplo, en maiz o girasol el cabezal corto por arriba y la mayoria de las semillas no ingresan a la maquina. Además debe haber un “ sincronismo ” en la madurez del cultivo y la maleza a la hora de pasar la cosechadora. 

Los cuatro tipos de destructores de semillas presentes , se pueden diferenciar según: potencia requerida y uso de combustible, compatibilidad con marcas de cosechadoras, costo, desparramado del material, entre otros. Otra diferencia es que cuanto más rompen el material, más polvo hay detrás de la máquina, y al acumularse en la cosechadora aumenta el riesgo de incendio .

Australia es uno de los países pioneros en estas herramientas, donde es parte de un manejo integrado para el control de raigrás resistente en trigo. A su vez, hay un desarrollo importante en Estados Unidos en romper semillas de   Amaranthus durante la cosecha de soja. Sin embargo, sus realidades productivas diferentes de las de Argentina, lo que invita a pensar cómo estas nuevas tecnologías pueden interactuar en los sistemas de producción locales.

Según el especialista, en Argentina, donde cerca del 70% de las cosechadoras son de contratistas, y se desplazan en varias zonas para trabajar grandes extensiones de hectáreas, lo más factible es que la adopción comience por el productor que quiera aumentar las herramientas para poder hacer un mejor manejo de las malezas.

Mirá la disertación completa de Ramón Gigón y Santiago Tourn en el Congreso Aapresid 2022 acá                

Experiencias locales en destructores de semillas

Los ‘punta de lanza’ en la incorporación de esta tecnología en territorio argentino fueron los investigadores y asesores de AX Consulting.

 El último episodio de la saga de podcast #INTEGRANDOMANEJOSde la Red de Manejo de Plagas de Aapresid (Rem) incluye un diálogo con el Ing. Agr. Julián Oliva, docente de la UCC y asesor privado en AX Consulting. La tecnología conocida como “destructor de semilla” se basa en un sistema de molinos de destrucción que giran a altísima velocidad (2800 a 3000 rpm). Así, cuando todo el material pasa por la cosechadora, estos rompen las semillas de las malezas objetivo (que por supuesto deben haber retenido sus semillas hasta ese momento). “Esto tiene un fuerte impacto en el banco de semillas”, detalló el especialista cordobés.

La primera experiencia local con estos destructores se realizó en un campo Pozo del Molle (Córdoba), sobre un cultivo de soja de 2700 Kg/Ha y con alta infestación de Amaranthus hybridus (yuyo colorado).                 

Estado de la maleza al momento de la cosecha. Foto gentileza J. Oliva

En un primer análisis después de la cosecha, los niveles de control estuvieron alrededor del 85%, estimado como % de semillas calificadas como “rotas” por la Bolsa de Cereales de Córdoba. 

También se evaluó la emergencia de malezas en la campaña siguiente, y se vio que en las parcelas donde se pasó el destructor de semillas durante la cosecha previa se redujo en un 80 o 90%la frecuencia de la maleza target.

Los cultivos donde la tecnología es aplicable son aquellos que se cosechan con cabezales de molinetes como soja, trigo y hasta sorgo, donde el volumen de ingreso a la cosechadora es total.  “En cuanto a malezas, hay que considerar que esta herramienta controla a las especies que tienen semillas grandes y retenidas hasta la cosecha, como es el caso de yuyo colorado, sorgo de alepo, raigrás, entre otras” concluyó Oliva.

Destructor de semillas. Foto gentileza J. Oliva

La demanda energética de esta herramienta es una de las principales dudas respecto a su adopción, siendo el consumo que indica el fabricante de 20 a 30 HP al encender los molinos. Sin embargo, Oliva comentó que estos se pueden prender y apagar de acuerdo a la necesidad haciendo variable el consumo energético. Esta es una característica diferencial de este modelo con respecto a otros.

Está claro que estas herramientas vienen a complementar las ya conocidas en el manejo de malezas, en especial las resistentes, buscando la reducción del banco de semillas del suelo. Deben ser pensadas de forma combinada con tácticas culturales y químicas.

Por la seca, en 2023 la producción de terneros puede caer hasta en un millón de cabezas.

Por la seca, en 2023 la producción de terneros puede caer hasta en un millón de cabezas.

Por cada punto que cae la preñez y el destete, la producción de invernada pierde 230.000 cabezas, según una estimación del Rosgan. En las últimas sequías que sufrió Argentina, esta tasa cayó un 4%

La falta de lluvias en las principales regiones productivas pone en riesgo más del 50% del stock vacuno a nivel nacional, unas 30 millones de cabezas, de acuerdo al mercado ganadero de Rosario (Rosgan).

Además de la mortandad de hacienda, la entidad advirtió que empezó a registrarse un mayor porcentaje de vacas vacías, que por su caída en el estado corporal no llegan a ciclar y tampoco pueden criar terneros. 

El impacto de esta situación empezará a verse el próximo año, en la producción de terneros. Cada punto de caída en la tasa de preñez y destete implica un recorte de 230.000 terneros y durante las últimas secas de 2008/09 y 2013/14, estos índices cayeron a razón de cuatro puntos anuales. De confirmarse una caída de esta magnitud, para 2023 podrían faltar hasta un millón de terneros.

Según el último informe de la Mesa de Monitoreo de Sequías, integrada por la Secretaría de Agricultura y organismos oficiales, hasta el mes pasado la seca afectaba de manera severa unos 22 millones de hectáreas. “Sin embargo, las lluvias siguen posponiéndose y la situación se torna cada vez más crítica”, advirtieron desde la entidad.

MIRAEn la recta final del año, los feedlots profundizan su pérdida de rentabilidad

En este contexto, la falta de lluvias se extendió hacia el norte del país y generó una situación límite, a partir del nivel escaso de reservas forrajeras y las temperaturas elevadas. Además de los problemas en la región pampeana, las luces rojas se extendieron a gran parte de Entre Ríos, Santa Fe, centro y norte cordobés y Santiago del Estero.

EFECTOS EN EL RODEO

Una primera consecuencia de esta situación es la mayor salida de hacienda de los campos. Solo en noviembre, se enviaron un 6% más de animales en relación a octubre y un 7% en la comparativa interanual.

Otro dato de alto impacto, según el Rosgan, es la cantidad de vacas que siguen remitiéndose a faena, algo que podría acrecentase en los próximos meses en caso e no revertirse la actual situación climática. Según datos oficiales, durante el último mes  la industria frigorífica procesó 183,832 vacas.

De esta manera, la faena creció 12,7% con respecto a octubre, en una época en donde debería empezar a disminuir por cuestiones estacionales.

 

Fuente: https://www.infocampo.com.ar/

Trips y arañuelas: protagonistas de una gruesa marcada por la seca.

Trips y arañuelas: protagonistas de una gruesa marcada por la seca.

Las últimas campañas dejaron enseñanzas para anticiparnos a estas diminutas pero dañinas plagas. Con el diario del lunes, Agenda Aapresid trae estrategias para su manejo en soja.
Arañuela roja en soja, la clave está en saber dónde buscar.Foto: Esteban Bilbao, Regional Necochea Aapresid.

Trips y arañuelas son plagas biológicamente muy distintas, pero que tienen mucho en común: las condiciones de sequía y altas temperaturas son el caldo de cultivo ideal para ambas. Si no se controlan a tiempo, pueden llegar a provocar daños irreversibles sobre la oleaginosa. Arrancando el tercer año Niña ¿qué estrategias aprendimos para mantenerlas a raya en el cultivo de soja? Fernando Flores (INTA Marcos Juárez) y David Piola (Asesor AFA) llevaron recomendaciones al ciclo diario de entrevistas Agenda Aapresid

Pensar como trip y arañuela

Para aprender a manejarlas, se hace preciso conocer su nicho y comportamiento. Las arañuelas son arácnidos que suelen expresarse mayormente en estadío vegetativo en zonas de mayor estrés donde no ha cerrado el entresurco, por ejemplo, cultivos sobre lomas arenosas. En cuanto a los trips, aunque pueden tener aparición temprana, el momento de mayor daño se da en estadíos reproductivos entre R3 y R5

El mayor problema es que son plagas silenciosas y su ciclo es muy dinámico, con nuevas camadas cada 12 o 15 días. En los inicios los ataques se concentran en los estratos inferiores de las plantas y son muy difíciles de detectar. “Entonces los controles llegan tarde, cuando la plaga explota alcanzando estratos superiores”, agregó el asesor de AFA. 

La depresión sobre el rendimiento puede alcanzar los 1.000 kg/ha. La magnitud de las pérdidas estarán en función del grupo de madurez del cultivo y la variedad, la densidad poblacional y la condición hídrica.

Hasta abajo: monitoreo desde la base, todo el ciclo

Ambas plagas pueden estar presentes desde temprano y a lo largo de todo el ciclo. Es importante intensificar y mantener el monitoreo constante para detectar su presencia antes de que sea tarde y para adelantarse ante la necesidad de control, si fuera necesario. 

Su cuantificación visual se debe hacer con ayuda de una lupa, idealmente en horarios de no tan alta insolación y temperatura, porque los adultos de trips tienden a volarse rápidamente. Se considera alcanzado el umbral de acción cuando se observa al menos un adulto por foliolo. Su presencia da cuenta de la magnitud de la infección a nivel de ninfas, las que usualmente se refugian en el envés de las hojas y generan la mayor parte de los daños. 

Por su parte, arañuela es un tanto más fácil de observar porque todo su ciclo lo hace sobre las hojas y da una explosión poblacional muy fuerte, explicaron. Para su monitoreo se recomienda mirar la parte inferior del canopeo o el envés de las hojas, además de evaluar la presencia de telas. 

Recomendaciones de manejo 

Ante la presencia de las plagas en estadío vegetativo, si se espera baja humedad relativa ambiental y estrés hídrico para las próximas semanas, hay que actuar rápidamente con aplicaciones preventivas de productos que den persistencia. El control temprano hace la diferencia, ya que si suben los estratos superiores el daño será muy grande e irreversible, remarcó Piola.

En lo que respecta a activos, los referentes coinciden en que la abamectina está dando muy buenos resultados. Por el contrario, indicaron ser cuidadosos con los piretroides, porque el control puede no ser tan favorable y, contrariamente, podemos estar fomentando el ciclo reproductivo de la arañuela. Hay que tener en cuenta que una vez que esta formó la tela, es infranqueable y los productos no podrán atravesarla. Por su parte, los IGR y spinosinas pueden andar muy bien para achicar la población de trips, aunque este último no es aconsejable para arañuela. 

En suma, es una campaña en la cual el monitoreo constante va a ser fundamental para adelantarse y proteger el rendimiento. Sobre todo estar muy encima desde la etapa vegetativa poniendo especial ojo en sojas de ciclos cortos, organizando bien las tareas de aplicación para llegar a tiempo, señalaron.