Agricultura ecológica y sostenibilidad, ante el reto de incrementar la producción.

Agricultura ecológica y sostenibilidad, ante el reto de incrementar la producción.

La sostenibilidad es uno de los retos que debe afrontar la producción agrícola durante esta década. Un concepto que camina de cerca con el ecologismo, una práctica que sigue de actualidad con el transcurso de los años.

El sistema agrícola mundial afronta una serie de retos importantes que van desde la emergencia climática hasta la seguridad alimentaria. Ante este panorama, surge con creciente intensidad la concienciación sobre el impacto de la humanidad en el cambio climático, los ecosistemas y también en los alimentos. La mayoría de los países ha empezado a considerar la agricultura ecológica como una alternativa potencial para mitigar los efectos adversos.

Aunque indudablemente no es una práctica reciente, hubo una tendencia creciente en la agricultura ecológica durante la pandemia tanto por el lado de la oferta como de la demanda, debido principalmente a las interrupciones de las cadenas de suministro. Según la FAO, 187 países practican algún tipo de producción ecológica y hay un total de aproximadamente 72 millones de hectáreas bajo gestión biológica oficial y acreditada, lo que representa solo el 1,5% de toda la tierra cultivable del planeta. Con todo, el interés en este tipo de producción ha seguido creciendo, impulsado por una gran atención a la transparencia de la cadena de suministro, así como el origen de los alimentos (cada vez más local) y, por supuesto, también el cambio de las prioridades del consumidor hacia una dieta sana.

No obstante, ¿es la agricultura ecológica realmente más sostenible? ¿El mismo tipo de alimento biológico es más sano si se compara con un producto obtenido por medio de la agricultura convencional? ¿Y qué papel juega la seguridad alimentaria en un contexto más y más desglobalizado con una tendencia hacia la producción local? Estos son los temas que trataron los invitados y expertos protagonistas del séptimo episodio de la serie Global Trends, el nuevo formato de BKT Network dedicado abordar las macrotendencias que caracterizan el sector agrícola internacional.

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Cristina Micheloni, de la Asociación italiana de agricultura ecológica, detalló que “en Italia, la agricultura ecológica equivale al 16,6% de la agricultura nacional.

Repercusiones en la salud

“No hay datos suficientes disponibles para demostrar que las diferencias entre los productos ecológicos y los obtenidos a través de la agricultura convencional son importantes para la salud humana. La diferencia fundamental para cada persona es la variedad de alimentos que forman parte de su dieta. El nivel de vitaminas o minerales de las cosechas puede variar realmente, pero la diferencia reside más en el tipo de cultivo que en la práctica agronómica”, explica Barbara Bray, presidenta honoraria de asuntos internacionales en The Nutrition Society y copresidenta de la Oxford Farming Conference en 2022.

“El sistema de etiquetado también cumple su parte. Los consumidores cada vez están más confundidos por el ‘rumor’ de que las etiquetas comerciales destacan unos aspectos y no otros. El énfasis se pone, por ejemplo, en el origen ético de los alimentos. Sin embargo, esto no necesariamente implica que sea biológico”.

Impacto medioambiental

La agricultura ecológica ha despertado la conciencia de que la producción de alimentos debe experimentar cambios sustanciales en cuanto a su impacto medioambiental. “Los agricultores y consumidores son cada vez más conscientes del impacto de la gestión del suelo en la salud de nuestro planeta y, por tanto, en la salud individual de las personas. Quizás haya desacuerdos en torno a la alternativa eficaz, pero de lo que no cabe duda es que la agricultura ecológica, así como la agricultura regenerativa, ha puesto de relieve el problema. Y todos nos hemos dado cuenta de que hace falta un cambio”, afirma Jeff Moyer, director general de Rodale Institute.

“En concreto, la pandemia ha acrecentado la necesidad de disponer de alimentos de producción local y más sanos. Esto es incluso más aplicable en el caso de las nuevas generaciones, que se preguntan más y más cómo se producen los alimentos que consumimos y cómo afecta esto a nuestra salud”.

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Roger Kerr afirma que «debemos cambiar el rumbo».

Recursos limitados

El suelo es un elemento clave para este impulso hacia lo ecológico, ya que básicamente no es una fuente renovable. La velocidad de degradación puede ser rápida, mientras que los procesos de formación y regeneración son muy lentos, según Roger Kerr, consejero delegado de Organic Farmers & Growers y administrador del Organic Research Centre.

“Nuestro sistema alimentario se basa en recursos limitados. Hemos alcanzado el límite en lo referente al uso de sustancias químicas. Hay una necesidad real de cambiar la forma de producir nuestros alimentos y lo ecológico es una de las opciones, si no la única. En cambio, es realmente alentador el hecho de que en la agricultura ecológica podamos encontrar una inclinación natural hacia la innovación, una actitud progresiva ante la forma de superar los retos debido a los estrictos reglamentos y encontrar soluciones alternativas. Por este motivo, también ha aumentado el diálogo entre los agricultores, que intercambian y comparan ideas”.

Alimentos biológicos

Sin duda, la agricultura ecológica nos ha llevado a ser más conscientes de lo que producimos y consumimos. Esta es la opinión al respecto de Cristina Micheloni, de la Asociación italiana de agricultura ecológica: “En Italia, la agricultura ecológica está muy avanzada (equivale al 16,6% de la agricultura nacional), pero una gran cantidad está pensada para la exportación. El consumo de alimentos biológicos debe mejorar significativamente. No solo en este país. Para alcanzar objetivos importantes en un nivel global, debemos cambiar absolutamente nuestros hábitos alimenticios: reducir el consumo de alimentos de origen animal y reducir los desperdicios.

«Actualmente», prosigue, «desperdiciamos una tercera parte de lo que producimos. Y también debemos ”impulsar“ lo ecológico con más fuerza hacia la cadena alimentaria. Es la única manera de alcanzar ese punto en que usemos la producción orgánica a escala global, alimentando a 10.000 millones de personas, sin necesidad de aumentar las zonas de cultivo”

 

Fuente: https://www.interempresas.net/

EL INTA CAPACITA A LAS ESCUELAS AGROTÉCNICAS PARA SENSIBILIZAR SOBRE LA TRIQUINOSIS.

EL INTA CAPACITA A LAS ESCUELAS AGROTÉCNICAS PARA SENSIBILIZAR SOBRE LA TRIQUINOSIS.

Se trata de una enfermedad que afecta a la salud pública. Se realizó la primera charla de un ciclo que se repetirá en diferentes escuelas a lo largo del año.

La triquinosis se transmite por los alimentos (ETAS). Es importante destacar que las personas se contagian cuando consumen carne insuficientemente cocida (menos de 70 °C) o productos sin cocción (chorizo seco, salamín, bondiola, longaniza, panceta, jamón crudo, etc.) de animales domésticos, entre los cuáles el cerdo es la especie más común infectada con un parásito llamado Trichinella spiralis.
Por ello, el INTA y la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la Universidad Nacional de Tucumán llevan adelante una serie de acciones para enfrentar esta enfermedad.
En ese marco, con la propuesta de difundir conceptos y recomendaciones para abordar su prevención y control, el INTA organizó un ciclo de capacitaciones destinadas a escuelas agrotécnicas. La primera se realizó esta semana en el Colegio Agrotécnico La Candelaria de la Villa de Leales, con la charla «Acciones locales para la prevención y control de la Trichinellosis o Triquinosis», en la que participaron 38 alumnos y docentes de diferentes localidades rurales de Leales, Tafí del Valle, Chicligasta y Rio Chico.
«La finalidad de trabajar con alumnos de localidades rurales es generar un efecto multiplicador hacia las familias y sus comunidades. Queremos que los alumnos sean los promotores para difundir la importancia de hacer el diagnóstico cuando se realiza la faena casera de los cerdos y antes de consumir o elaborar chacinados artesanales», comentó la Ing. Ruth Macedo, capacitadora e integrante de la AER Monteros del INTA.
Actualmente Tucumán cuenta con un lugar que ofrece un servicio público de diagnóstico de Triquinosis para la agricultura familiar. La articulación en conjunto del INTA con la FAZ-UNT permitió ponerlo en marcha. El mismo es realizado en la Facultad de Agronomía y Zootecnia (Florentino Ameghino S/N, barrio Mercantil, El Manantial, Tucumán) y se recomienda al productor consultar antes de llevar la muestra al 381-6453008.
En el transcurso de la charla se abordaron los factores que predisponen a que esta zoonosis aparezca como las malas condiciones higiénicas sanitarias de los criaderos, una alimentación incorrecta, el acceso de los cerdos a basurales, la presencia de roedores, el manejo inadecuado de los animales muertos, la elaboración de chacinados con carne que no ha sido analizada, entre otros. Y se indicaron las acciones que pueden transmitirse a los  productores y consumidores para evitarla.
Como una manera de involucrar a los alumnos en la temática, se propuso la realización de afiches para difundir esta enfermedad, para lo cual el INTA les entregó material didáctico y folletería para ayudar en la consigna. «Los alumnos se mostraron muy atentos, interactuando y consultando distintas inquietudes. Por eso, trasladarlo a una tarea concreta ayuda a que lo aprendido se visibilice», comentó Macedo.
Dentro de la jornada también participó la Bioq. Lorena Chiareavella de la empresa Veracruz SA para comentar la importancia de la reutilización de los residuos de la industria citrícola como alimento en los cerdos, como parte de las medidas de prevención de la Triquinosis. «Estos residuos, tanto cáscara como pulpa, están disponibles para los productores que lo requieran como alimento para sus animales. Como requerimiento les pedimos que se encarguen de trasladarlos y respeten el manejo recomendado para hacer una gestión responsable y amigable con el medio ambiente», explicó la profesional.
La actividad se enmarca en el PE I147 «Inocuidad de alimentos para consumo humano y animal» y el PL 400 «Manejo Sustentable de los Sistemas de Producción Pecuaria en el SE tucumano» del INTA. Las escuelas agrotécnicas interesadas en recibir la charla presencial, pueden contactarse con la Ing. Zoot. Ruth Macedo por correo (macedo.ruth@inta.gob.ar) o teléfono (03863-424242) para coordinar fecha. Se solicita que la institución ofrezca un lugar adecuado, cañón, notebook y refrigerio para los participantes. Se le entrega material didáctico del tema para la escuela.
Para más información:
Ms. Sc. Ing. Zoot. Ruth Macedo
macedo.ruth@inta.gob.ar
AER INTA Monteros
03863-424242
San Luis: Primera intención de siembra de trigo 2022/23

San Luis: Primera intención de siembra de trigo 2022/23

La primera estimación de siembra de trigo indica que se sembrarían aproximadamente 10.500 hectáreas con el cereal, superficie 17 % menor respecto tanto a la campaña anterior como al promedio histórico (2018-2021).

De acuerdo con la información proporcionada por la red de colaboradores del DIA, la principal causa que sustenta la decisión de siembra es el precio del trigo y la rentabilidad esperada del cultivo, seguida por la humedad inicial del perfil, la cual viene disminuyendo durante los últimos meses.

La importancia de usar semilla de soja de alta calidad.

La importancia de usar semilla de soja de alta calidad.

Las semillas no deben ser consideradas como insumos, sino como materia prima y tener mucha atención sobre su calidad y cuidado en la siembra. Pautas para calibrar la sembradora.

En el IX Congreso Brasileño de Soja y Mercosoja 2022, que se desarrolló en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú, del 16 al 19 de mayo, se realizó un Panel sobre «Calidad en la instalación de cultivos: Desafíos y perspectivas para el Mercosur».

En este marco, José de Barros França Neto del Embrapa Soja, con sede en la ciudad de Londrina, comentó: «Todo comienza con la siembra con una semilla de alta calidad que, junto con una buena plantabilidad, tendrá un buen stand de plantas que será la sabe de la productividad exitosa. Vamos a cosechar semillas o granos. El éxito de un cultivo depende de la instalación del cultivo, que comprende la semilla de alta calidad y siembra de alta precisión. Ésta comienza con una alta plantabilidad».

En este marco, el especialista enumeró los «pilares de la calidad de semilla»:
• Calidad fisiológica: alta germinación y vigor.
• Calidad sanitaria: libre de patógenos y semillas de malezas
• Calidad genética: cultivar deseado, convencional o transgénica
• Calidad física: libre de impurezas y contaminantes
• Calidad legal: sin usar semillas ilegales.

«La semilla era considerada como un insumo como los fertilizantes y herbicidas. Pero la semilla no es un insumo, es una materia prima. Esa materia prima debe ser de calidad. La semilla formará una planta que será la unidad de producción de todo el sistema», dijo de Barros França Neto.

En este sentido indicó que «el uso de semillas vigorosas asegura el establecimiento de una población de plantas adecuadas incluso en condiciones de estrés». A la vez que «a medida que se aumenta el vigor, incrementa la productividad del cultivo».

De Barros França Neto presentó estudios de Embrapa en lotes comerciales en los cuales se llegó a una diferencia de 10,3% en aumento de la productividad con semillas de alto vigor que se dieron por mejor germinación y emergencia, mayor velocidad de germinación y emergencia, incluso bajo estrés; mismo resultado por plántulas que emergen más temprano y tiene ventajas competitivas sobre las que emerge más tarde por un mejor aprovechamiento de agua, luz y nutrientes; y también citó que el vigor de la semilla da un «stand adecuado con plantas vigorosas».

El investigador del Embrapa dio «los siete secretos de la plantabilidad»:
• Calidad de la semilla
• Barbecho químico y corte de rastrojo
• Mantenimiento de la máquina
• Profundidad de siembra controlada
• Dosificador de semillas y fertilizantes bien regulada
• Velocidad de trabajo adecuada
• Evaluación de la operación de siembra.

«Quien quiere perder productividad empieza con una implantación mal hecha. Por cada falla de siembra por m2 pierde 10 mil plantas por hectáreas, que significan 224 kg/ha».

De acuerdo con una encuesta realizada en las regiones de Paraná y Mato Grosso, el 40% de los productores se equivocan en la regulación de las sembradoras, es un aspecto muy serio.

De Barros França Neto enfatizó que los productores deben lograr una «combinación ideal entre semilla de alto vigor y sembradora de alta precisión» y evitar «combinaciones problemáticas», como puede ser tener semillas de alto vigor, pero sembradora sin precisión, o semillas de medio/bajo vigor con sembradora con o sin precisión.

«En Brasil, el 65% de la semilla de soja es oficial o certificada y el 35% restante es propia o ilegal. En la última cosecha se sembraron 41 millones de hectáreas, que necesitaron 2,5 millones de toneladas de semillas. Teniendo en cuenta que el 35% significan 14,1 millones de hectáreas con semilla de dudosa calidad, representan 1 millón de toneladas».

Tecnologías abordadas para una mayor precisión de la sembradora

En el mismo panel, Joao Paulo de Freitas de la firma John Deere planteó «los principios básicos» de la sembradora que son cortar el rastrojo, abrir un surco en forma de «V», depositar semilla por semilla sin fallos y mantener una buena distancia entre ellas; acciones para que las semillas «queden a una profundidad uniforme y cerrar ese surco para favorecer el contacto del suelo con la semilla».

«Todo productor que comprenda estos principios básicos y dónde actuar en su equipo, está listo para adquirir tecnología que le traiga más beneficios. Quien no conozca algunos de esos principios básicos, con la tecnología se compra un problema en lugar de resolverlo», aseguró.

Luedo resumió «los 4 factores de éxito en la etapa de siembra»:
• Ventana de siembra
• Distribución uniforme
• Emergencia uniforme
• Población correcta

De Freitas aseguró que «esos 4 factores dependen 100% de la sembradora».

El trabajo debe acompañarse con la telemetría que mide cuánto tiempo pasa la máquina sembrando, doblando en cabeceras, reabasteciendo y parando por cualquier motivo; también permite trabajar sobre datos de mantenimiento de equipos. «Hay que planificar los mantenimientos, trabajar de manera predictiva y adaptativa para evitar paradas innecesarias y aprovechar la ventana de siembra», advirtió.

Con respecto a la velocidad de trabajo, el técnico de John Deere aseguró que se puede llegar hasta 16 km/h manteniendo la calidad y precisión, gracias a tecnologías de dosificadores de precisión y control automático de presión del tren de siembra (aunque aclaró que esa tecnología todavía no está disponible en Brasil).

En cuanto al tractor, comentó que hay tecnologías para el control de la rotación, cambios automáticos de marcha para mantener la marcha constante en cualquier condición de trabajo. Además, debe ofrecer confort operacional para el operador porque necesita estar atento. También debe tener excelente radio de giro reducido para bajar el tiempo en las maniobras de cabecera, que ahora puede realizarse automáticamente.

Otros aspectos que contribuyen a la eficiencia son la facilidad en el reabastecimiento, serviciabilidad de las máquinas para operar, ajustar y hacer intervenciones cuando sea necesario

De Freitas enfatizó que el éxito de la siembra se va a dar cuando la emergencia de la planta sea «uniforme» y señaló que «la falla es un veneno para el cultivo y no podemos admitirla. Otro tema –aclaró- es el coeficiente de variación, muy difícil de evaluar en soja. Precisamos garantizar un ambiente de germinación y emergencia para tener una alta tasa de natalidad y baja mortalidad de plantas». Esto último se puede lograr con dosificadores con motor eléctrico que permite tener una respuesta casi inmediata a los cambios de velocidad del dosificador.

«La emergencia uniforme es uno de los factores que más impacta en la productividad potencial del cultivo. En lo que depende de la máquina, lo más importante es el cierre del surco», insistió.

Por otra parte, De Freitas afirmó que gracias a la agricultura de precisión se aumentó «la población deseada de plantas» por la introducción de sistemas eléctricos de transmisión de los dosificadores para realizar siembra variable.

Por otro lado, está la agricultura digital, que incluye máquinas extremadamente equipadas para recoger información, Big Data, conectividad y análisis. Las operaciones generan información en tiempo real y la parte agronómica gerencia y toma decisiones que envía a la máquina para que ejecute operaciones que volverán a generar información, comenzando de nuevo el círculo.

El Panel se completó con la charla «Desafíos de la siembra de precisión sobre rastrojos de diferentes cultivos antecesores», a cargo de Marcus Leal, consultor, quien disertó sobre la eficiencia operacional de la siembra de soja, enfocado en su experiencia en la región de Mato Grosso.

Se presentó el Plan GanAr en Córdoba.

Se presentó el Plan GanAr en Córdoba.

EL ACTO CONTÓ CON LA PRESENCIA DEL MINISTRO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA DE LA NACIÓN, JULIÁN DOMÍNGUEZ; EL MINISTRO DE AGRICULTURA Y GANADERÍA DE CÓRDOBA, SERGIO BUSSO Y SU PAR DE PROMOCIÓN DE EMPLEO, LAURA JURE. SE FIRMÓ UNA CARTA DE INTENCIÓN PARA FINANCIAR A PRODUCTORES NO BANCARIZADOS POR $ 500 MILLONES CON FUNDACIÓN BANCO DE CÓRDOBA.

 

En la sede el Colegio Médico Veterinario de Córdoba se llevó adelante la presentación del Plan GanAr, iniciativa de la cartera agropecuaria nacional que apunta a aumentar la producción de carne en 600 mil toneladas al 2030, aumentar el stock ganadero y el peso de faena para mejorar la productividad.

Ante productores, dirigentes cooperativos, y referentes ganaderos, se presentaron los principales lineamientos de la iniciativa que apuesta a contribuir al desarrollo sostenible de la ganadería y a incrementar la producción de carne vacuna. Luego se generó un espacio de intercambio de diálogo e intercambio de opiniones referido a herramientas útiles vinculadas a las características específicas de la ganadería de Córdoba.

El acto contó con la presencia del ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez; el ministro de Agricultura y Ganadería de Córdoba, Sergio Busso; la ministra de Promoción del Empleo y de la Economía Familiar y Presidenta de la Fundación Banco Córdoba, Laura Jure; el secretario de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional de la Nación, Luis Contingiani; el secretario de Relaciones Institucionales de la cartera agropecuaria nacional, Jorge Solmi; el subsecretario de Ganadería de la Nación, José María Romero; la secretaria de Ganadería de Córdoba, Catalina Boetto, el vicepresidente del Banco Córdoba, Hugo Escañuela, el presidente del Colegio Médico Veterinario, Marcelo Calle; y el director general de Agencias Zonales y Desarrollo Territorial de Córdoba, Germán Font, entre otras autoridades de numerosas entidades, cooperativas, sociedades rurales, entidades científico técnicas, y universidades, entre otros.

“Hay una pluralidad de representación muy importante hoy, lo que muestra la federalidad de la producción ganadera. En Córdoba, a través del Banco de Córdoba, se subsidia parte de la tasa de las herramientas de financiación para contribuir al incremento productivo ganadero”, dijo Busso. Y agregó: “Tenemos que apostar a exportar más desde Córdoba. Hoy se abre la posibilidad de trabajar las políticas públicas que deben ser sostenidas por una ley, que brinde previsibilidad”.

Asimismo, reiteró que “al productor hay que sacarle la pata de encima, la presión para que puedan producir. Esta debe ser la idea central de un programa que mire al futuro. GanAR es más que sólo herramientas financieras, creo que nos permitirá pensar la ganadería que queremos. Este motor que ya viene trabajando, tiene mucha potencialidad y podemos aportar más”. Finalmente, aseveró: “Nosotros tenemos una voluntad conjunta de construir, pero también tenemos la firma voluntad de cuidar los intereses de Córdoba”.

A su turno, Domínguez sostuvo que “la ganadería es un proyecto de vida, que requiere de ciclos más largos. El plan que presentamos hoy es la conclusión de un proceso de consultas, de idas y vueltas, de espacios de diálogos con todos los actores. El Plan GanAr no es algo enlatado; es un camino que se construye para aprovechar las oportunidades que el mundo ofrece a Argentina”. Y en ese sentido, afirmó: “Para los países que producimos alimentos, la guerra cambió toda la ecuación del mundo. Hoy es más valioso tener proteínas que reservas en cualquier tipo de moneda”.

 

Herramientas cordobesas

El Banco de Córdoba y el Gobierno de Córdoba, a través de la cartera agropecuaria, formalizaron en marzo pasado la línea de créditos por $3.000 millones, destinada a productores ganaderos, tamberos, cooperativas agropecuarias y frigoríficos. En el acto se entregaron los primeros seis certificados de créditos y hay más de 300 carpetas presentadas.

Cabe recordar que estas herramientas financian proyectos de inversión, adquisición de bienes de capital y capital de trabajo, con un subsidio del 9% en las tasas: 7% a través del Fondo Nacional de Desarrollo Productivo y 2% a cargo del Gobierno de la Provincia de Córdoba.

Por otra parte, y con el objetivo de llegar a los productores que no están bancarizados, por medio de la Fundación Banco de Córdoba se firmó una carta intención para generar acceso al financiamiento a los productores que no operan con la entidad bancaria. Puntualmente, está previsto una línea de 500 millones de pesos para que productores no bancarizados puedan acceder a fondos para incrementar la producción. Este documento fue rubricado por Jure, Busso y Domínguez.

Sustentabilidad de la producción de soja en el Mercosur.

Sustentabilidad de la producción de soja en el Mercosur.

¿El agro brasileño es sustentable?. Es el interrogante planteado por Gustavo Spadotti Amaral Castro, Jefe General de Embrapa Territorial, en su conferencia «Sustentabilidad de la producción de soja en el Mercosur: Hechos y Rumores», realizada en la tercera jornada de Mercosoja 2022.

La media mundial de protección de la tierra en el mundo es del 15,7%, mientras que en Brasil es del 30%. «Brasil tiene la mayor protección de áreas terrestres en el mundo, pero el mensaje que llega no es ése. Sin Brasil, el promedio de áreas protegidas caería a 11%», inició la charla Spadotti Amaral Castro.

Brasil tiene el 66,2% de su área vegetal protegida y preservada. El 33,2% de todo el territorio brasileño es preservado por los productores rurales. En 6 millones de establecimientos rurales se preservan 280 millones de hectáreas. El 30,2% del territorio brasileño tiene uso agropecuario.

«En cinco décadas, Brasil fue capaz de crear un modelo sustentable y competitivo de agricultura tropical sin paralelo en el mundo». Se removieron las limitaciones que tenía el país en la década del ’70, cuando era importador de alimentos.

Con investigación y desarrollo se logró la transformación de ácidos y pobres en suelo fértil, «tropicalización» de variedades como la soja y animales, desarrollo de una plataforma sustentable con siembra directa en más de 33 millones de hectáreas, por ejemplo.

Si Brasil tuviera la misma productividad de la década del 70, necesitaría más de 200 millones de hectáreas para producir la misma cantidad de alimentos.

«No se logró solo con la ciencia de los investigadores y científicos, también fue la extensión rural, la industria, el comercio y, sobre todo, la fuerza del productor para implementar nuevas tecnologías», señaló el directivo de Embrapa.

En cuanto al porcentaje de área cultivada para agricultura, según NASA, Google y FAO entre otras instituciones, Brasil planta en el 7,6% de su territorio. Argentina planta en 14% y Estados Unidos en 18%. Casi todos los países de Europa siembran en más del 50% de su territorio arando la tierra. Francia siembra en más del 60% de su territorio.

«Los países de América del Sur deben trabajar como un bloque unido para conquistar los mercados. Según USDA, el año que viene la región concentrará el 55% de la producción mundial de soja. Tenemos peso para conseguir conversar con esos actores y colocar estrategias para la apertura de nuevos mercados que paguen por los servicios ecosistémicos».

«En la campaña 2022/23, Brasil producirá casi 150 millones de toneladas y Argentina 51 millones. Argentina, Brasil y los Estados Unidos concentrarán más del 83% de toda la producción mundial que se hace en más de 60 países. Cinco países sudamericanos están entre los 15 primeros del ranking. Tenemos peso para negociar».

«En una reunión de Aprosoja Brasil, Aprosoja Mato Grosso, con ACSOJA, CREA y AAPRESID de Argentina y APS de Paraguay, se propuso una agenda común y eso es maravilloso. Son tres países que no compiten entre sí porque el mercado mundial carece de soja y está la oportunidad de abrir nuevos mercados juntos», destacó el especialista.

«Conversaron sobre el posicionamiento en relación con el uso de pesticidas y residuos, la necesidad de nuevas biotecnologías, un modelo de cobro de royalties único para el bloque, la unificación de información de las cosechas y la estructuración de una Bolsa de América del Sur. Sin embargo, faltó hablar de medio ambiente, que es una oportunidad que tiene la región para diferenciarse. ¿Qué tienen en común Uruguay, Bolivia, Paraguay, Argentina y Brasil?: el respeto por el medio ambiente, con áreas preservadas».

En el debate posterior a la presentación, surgieron varios temas interesantes. Se destacaron el pago por los servicios ecosistémicos, el aumento de área versus la productividad adonde no se considera tabú crecer en áreas debidamente seleccionadas con inteligencia ambiental, y el uso de los patrones de sustentabilidad relacionado al tamaño de los productores. Productores grandes seguramente logran contar con Gestión Ambiental propia pero los productores medianos y chicos necesitarán ayuda y compromiso de los gobiernos para cumplir ese propósito. Esto merece ser conversado, dar plazos y que no se convierta en una pérdida de competitividad de estos.

«Hay que tener una agenda más positiva relacionada al equilibrio entre la producción y la preservación ambiental. Es posible producir soja con balance cero entre emisión y secuestro de carbono, porque todas las métricas solo hablan de emisión y nadie recuerda que esos cultivos secuestran carbono. Nadie lo tiene cuenta, por eso debemos hacer una agenda conjunta para llevar esos números de secuestro y que sean debatidos en esas grandes mesas de negociación internacional», finalizó Spadotti Amaral Castro, en su disertación en el Congreso Mercosoja 2022, el evento convocado por Embrapa, y que cuenta con la presencia de directivos y la colaboración de ACSOJA.

Conferencia «Sustentabilidad de la producción de soja en el Mercosur: Hechos y Rumores»