A partir de los datos proporcionados por la Red de Estaciones Meteorológicas de la Bolsa de Cereales de Córdoba, presentamos el informe agrometeorológico que refleja el análisis de las variables temperaturas del aire y precipitaciones para la provincia de Córdoba en el mes de diciembre del año 2024. Para este informe se recopilaron datos mensuales de más de 100 Estaciones Meteorológicas automáticas, las cuales se encuentran distribuidas en la zona agrícola de la provincia. Merecen especial reconocimiento los Referentes de las Estaciones Meteorológicas quienes brindan su colaboración para el cuidado de los equipos, sin lo cual no sería posible llevar adelante esta Red.
ANÁLISIS DEL MES DE DICIEMBRE DEL 2024
Durante diciembre se dieron lluvias en la Provincia de Córdoba que superaron el promedio histórico en algunos departamentos. Entre los más beneficiados estuvieron Tercero Arriba y General San Martín; mientras que entre aquellos que no alcanzaron la media se encuentran San Javier y Totoral (ver Fig.1).
Al realizar una comparación con los acumulados que se dieron durante el mismo mes, pero del 2023, se puede observar como los departamentos del norte provincial fueron menos beneficiados, con una diferencia de casi 75 mm; la misma situación de déficit se dio en el sur provincial mientras que la zona central fue la que mostró una diferencia positiva con respecto al año pasado.
En cuanto a la variación interanual de las temperaturas (ver Fig. 3) se puede observar que en diciembre 2023 los mayores registros se ubicaban en el centro-norte de la provincia, mientras que para este año hubo un desplazamiento de las isotermas hacia el norte, implicando un descenso en los registros de la variable.
Figura 1. Infografía de precipitaciones acumuladas de diciembre 2024.
Figura 2. Isohietas del mes de diciembre 2023 vs diciembre 2024.
Figura 3. Isotermas del mes de diciembre 2023 vs diciembre 2024.
OBSERVACIONES COMPLEMENTARIAS
Según lo estimado por el Instituto de Clima y Agua del INTA, en la provincia de Córdoba se presentaron tres escenarios diferentes en cuanto a la variación del contenido de agua en los suelos durante los últimos diez días del mes. Como puede apreciarse en la Figura 4 hubo un aumento, inferior a los 30 mm, en las zonas coloreadas en verde claro que comprende, a grandes rasgos, la zona centro-norte y suroeste de la provincia, región que coincide con las lluvias que se dieron durante esos días. Mientras que en algunas zonas del sureste hubo un descenso de las reservas estimadas en más de 30 mm (color rojo), en otros sectores también bajó el contenido de agua, pero en cantidades inferiores a los 30 mm.
En cuanto al agua disponible a finales del mes se observan las mejores reservas en los departamentos Marcos Juárez, Bell Ville y Juárez Celman. Las condiciones más complicadas se encuentran en el noroeste provincial y al sur del departamento General Roca.
Figura 4. Variación y contenido de agua disponible en el suelo hasta los 2 metros de profundidad en los últimos días de diciembre.
TENDENCIA CLIMÁTICA: PRÓXIMO TRIMESTRE ENERO, FEBRERO Y MARZO 2025.
Según el SMN, existe una probabilidad del 40% de que las temperaturas, durante los primeros tres meses de 2025, superen los valores promedio históricos. Respecto a las precipitaciones, el organismo meteorológico estima un 40% de chances de que se mantengan dentro de los rangos considerados normales para la época.
Figura 5. Pronóstico de precipitación y temperaturas, consenso para diciembre de 2024, enero y febrero de 2025 (tomado del SMN).
ESTADO Y PRONÓSTICO DE “EL NIÑO” y “LA NIÑA”
Según el Centro de Predicción Climática de Estados Unidos, las condiciones de La Niña están presentes y se espera que persistan durante los meses de febrero a abril, con transición a la neutralidad durante los meses subsiguientes; cabe destacar que los modelos dinámicos del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI) predicen una Niña débil para el periodo mencionado.
Figura 6. Pronóstico de probabilidad de ocurrencia del fenómeno ENOS (publicado el 09/01/2025).
El año terminó con un 26% más de lluvias que 2023, acumulando un promedio de 960 milímetros en la región núcleo. Sin embargo, diciembre rompió la racha positiva y las reservas hídricas son críticas en el noreste bonaerense.
El balance hídrico del 2024 deja contrastes en la región núcleo. Según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA), las lluvias anuales se acercaron al gradiente típico de 800 a 1.200 milímetros, con mayores acumulaciones hacia el este. Esto marcó un aumento promedio del 26% respecto de 2023.“El año 2024 terminó con un 26% más de lluvias que el 2023. Las lluvias de otoño, influenciadas por el fenómeno ‘El Niño’ del verano 2023-24, y la recomposición de precipitaciones durante la primavera, fueron los factores que aportaron más agua al año”, explicó Marina Barletta, integrante del equipo de GEA.No obstante, diciembre trajo consigo un quiebre en esta tendencia favorable, particularmente en el noreste de Buenos Aires y el extremo sur de Santa Fe. Barletta destacó que esta zona acumuló apenas 35 milímetros, muy lejos del promedio histórico de 110 milímetros. “En este sector hay mucha preocupación porque las reservas de agua van de escasas a sequía. Es muy crítico lo que está sucediendo y ya se empiezan a ver los síntomas de falta de agua en los cultivos”, aseguró.Los cultivos son los grandes afectados. En el caso del maíz temprano, la situación es alarmante: “Se están reportando posibles pérdidas en el rinde de entre un 10% y un 30%, ya que los maíces están pasando su período crítico con falta de agua”, agregó Barletta. Este estrés hídrico también está generando síntomas visibles en las plantas, como hojas basales secas, menor tamaño y un aspecto avejentado.Además, las dificultades no se limitan al maíz. En el noreste bonaerense, entre un 10% y un 15% de los lotes de soja no pudieron sembrarse debido a la falta de humedad, lo que pone de manifiesto la gravedad de la situación.Lamentablemente, las perspectivas climáticas no ofrecen un alivio inmediato. “Los pronósticos no prevén lluvias significativas, al menos durante la primera quincena de enero”, concluyó Barletta.
La elaboración del documento estuvo a cargo del Ministerio de Ambiente y Economía Circular, con la colaboración de otras dependencias del Gobierno provincial.
Se trata de una herramienta fundamental para alinear las estrategias locales frente a un desafío global.
La presentación de este documento refuerza el compromiso de la provincia de Córdoba con la implementación de políticas integrales que abordan el cambio climático de manera transversal.
El Gobierno de la Provincia de Córdoba, a través del Ministerio de Ambiente y Economía Circular que encabeza Victoria Flores presentó a autoridades nacionales el Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático, dando un paso fundamental en la implementación de estrategias locales frente a los desafíos climáticos globales.
El documento fue elaborado por la cartera ambiental, que lidera Victoria Flores, y presentado a la Subsecretaría de Ambiente de la Nación para su validación.
En su elaboración participaron representantes de las distintas dependencias del Gobierno provincial, y fue presidido por la Secretaría de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Economía Circular, que lidera Augusto Carreras.
De esta forma, se promueve un enfoque integral en la formulación de políticas que aborden el cambio climático, y se garantiza que todas las acciones se implementen de manera transversal y concreta.
“A través del Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático, buscamos alinear nuestra estrategia local a un desafío global, porque sabemos que el ambiente no entiende de jurisdicciones. Además, es una herramienta clave que nos va a permitir posicionar a la Provincia de Córdoba como modelo en gestión ambiental y como receptora de financiamiento climático”, destacó la ministra Victoria Flores.
El Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático propone medidas de mitigación, que se destinan a reducir o prevenir la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) en diferentes sectores como industria, energía y transporte, agricultura, residuos y otras áreas transversales como la economía circular y la educación para el Desarrollo Sostenible.
Por otra parte, incluye medidas de adaptación, cuyo objetivo es ajustar los sistemas naturales o humanos para minimizar los impactos negativos y aprovechar las oportunidades que ofrece el cambio climático.
El documento también funciona como una hoja de ruta y establece las próximas acciones que se van a implementar, como el lanzamiento del Observatorio Provincial de Acción Climática, que se va a crear con el objetivo de consolidar la información y monitoreo de las acciones climáticas en la provincia.
Además, se llevarán a cabo capacitaciones técnicas para municipios y comunas y se realizarán mesas de trabajo para avanzar en la elaboración de Planes Sectoriales de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, es decir, lo que corresponde a distintas dependencias y sectores provinciales.
Según el SMN, la primavera 2024 está siendo por amplio margen la de temperaturas más altas desde que se relevan datos. Más de 40 localidades batieron récords. Este jueves se esperan fuertes tormentas en el centro del país.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) puso este jueves bajo riesgo de alerta por tormentas, naranja y amarillo, a gran parte del centro del país y el nordeste argentino (NEA).
Puntualmente, toda la provincia de Córdoba y una porción del centro de Santa Fe son las zonas donde se advierte una peligrosidad mayor, con lluvias intensas que podrían llegar a 90 milímetros, fuertes ráfagas de viento y probables episodios de granizo.
En tanto, el alerta amarillo rige para el resto de Santa Fe, San Luis, gran parte de Mendoza, Santiago del Estero, Chaco y Formosa; sudeste de Catamarca y La Rioja; y noroeste de Corrientes
Esto ocurre en medio de una momentánea ola de calor que se ha sentido con fuerza en varias regiones de la Argentina.
Por ejemplo, en Córdoba, el Ministerio de Bioagroindustria reportó temperaturas que llegaron a superar los 40°C el miércoles por la tarde.
UNA PRIMAVERA CON MUCHÍSIMO CALOR
En rigor, en general la primavera ha transcurrido en condiciones extremadamente cálidas, al punto que es la que tiene los mayores registros de temperaturas desde que el SMN releva datos al respecto, según reportó el propio organismo en un “hilo” que armó a través de la red social X.
Allí reflejó que esta es por muy amplio margen la primavera más cálida, con cerca de 1,5°C por encima de la media, superando al mayor registro anterior que databa de 2014, con 0,9°.
Asimismo, otro indicador es que hubo 42 localidades argentinas que batieron su récord de temperatura para esta estación. En similar sintonía, 12 provincias superaron sus marcas históricas.
En cuanto a las lluvias, si bien esta primavera no ha sido récord, sí está siendo la mejor en aporte pluviométrico desde 2018.
Las lluvias de octubre en buena parte de la región pampeana han cambiado el humor de los productores y los sectores vinculados. De una producción de trigo que se veía deteriorar, ahora se cree que 18 millones de toneladas podría ser un piso.
El ingeniero Javier Preciado Patiño analizó el contexto actual de la producción del trigo en la Argentina, en un informe publicado por la Agencia Noticias Argentina.
Destaca que “las estimaciones privadas van desde este volumen (Departamento de Agricultura de los EEUU) hasta 19,5 millones de toneladas, según la Bolsa de Comercio de Rosario. El grueso de la cosecha ocurrirá durante diciembre y de obtenerse estos volúmenes, sería el segundo incremento consecutivo de la producción argentina desde las 12,6 millones de toneladas, de la campaña 2022/23, fuertemente afectada por la sequía de aquella campaña, y las 15,9 millones de toneladas, de la pasada 2023/24”.
Preciado Patiño indica que “en primer término se trata de una buena noticia para los agricultores argentinos que podrán contar con este «puente de plata» financiero, que les genera recursos frescos hasta la próxima recolección del maíz y la soja. A los precios internos actuales, implica que entre US$3.800 y US$4.100 millones ingresen a la economía del productor rural”. Agrega que “al mismo tiempo abren una expectativa muy positiva para la exportación del cereal en el trimestre diciembre, enero y febrero”.
Cabe señalar que la producción argentina se realiza a contraestación de la producción en el Hemisferio Norte, donde Rusia, Ucrania, la Unión Europea, los Estados Unidos y Canadá son los grandes proveedores globales del cereal.
“Tal es así que entre el 40% y el 60% de todo el trigo que exporta la Argentina se embarca en este trimestre. Pasado marzo, van quedando como destino casi excluyente los mercados de proximidad, principalmente Brasil”, apuntó Preciado Patiño.
Considerando que el consumo interno de trigo en todas sus formas ronda las 7,5 millones de toneladas, el saldo exportable de esta campaña rondaría entre 10,5 y 12,0 millones de toneladas. Pero a este saldo habría que adicionarle 2 millones de toneladas, que quedaron sin exportar de las últimas dos campañas, con lo cual potencialmente –importante resaltar lo de potencial porque expresa las posibilidades últimas del país- la Argentina podría proveer al mundo de entre 12,5 y 14,0 Mt de trigo. Un volumen nada despreciable.
Asumiendo que se logre un razonable 50% de embarques para este trimestre, llamado «de oro» por la oportunidad global que tiene, se podrían exportar no menos de 6 millones de toneladas, que a un valor FOB de US$244 como marca el presente, generaría divisas por cerca de US$1.500 millones, divisas que ingresarían en un momento clave para sostener la liquidez de las reservas.
“La clave, por supuesto, estará en la actitud de los productores para vender el trigo. La convergencia de la brecha entre el dólar exportador y el financiero abre una gran oportunidad para que, llegado el caso, el productor pueda resguardar valor en moneda dura. En las próximas semanas estaremos en condiciones de evaluar si realmente la Argentina aprovechará este Trimestre del Oro para el trigo o no”, destacó el ingeniero agrónomo Javier Preciado Patiño quien es director de RIA Consultores y ex subsecretario de Mercados Agropecuarios de la Nación.
Las lluvias de la última semana cambiaron la situación hídrica en la región núcleo. Según un reciente reporte de la BCR, mientras que hace siete días el 80% de la región estaba en sequía, el nuevo mapa muestra que solo el 20% de la zona sigue en esta condición
Las lluvias de la semana pasada frenaron el deterioro de los suelos en la región núcleo.Según un reciente reporte de la Bolsa de Comercio de Rosario, las precipitaciones no solo detuvieron la caída de los rendimientos, sino que también mejoraron las reservas de agua del suelo. El informe detalla que “hace una semana, el 80% de la región estaba en sequía. El mapa actualizado al 16/10 muestra que la condición de sequía solo persiste en un 20% de la región núcleo”.
Las lluvias fueron clave para mitigar el impacto de la sequía en los cultivos. “Las lluvias fueron ampliamente superadoras a los pronósticos”, señala el reporte. Entre el 10 y el 17 de octubre, la región recibió entre 20 y 90 milímetros de lluvia, con Bigand, Santa Fe, registrando el valor máximo de 94 mm.
El informe destaca que las lluvias fueron fundamentales para frenar la caída del rendimiento del trigo en la región núcleo. Antes de las precipitaciones, 650.000 hectáreas estaban en condiciones regulares a malas, pero tras las lluvias esa cifra se redujo a 325.000 hectáreas. En promedio, la región recibió 60 milímetros de lluvia entre el 10 y el 17 de octubre, un valor que supera ampliamente lo esperado para esa semana. Localidades como Bigand registraron hasta 108,6 mm, mientras que otras zonas como General Pinto apenas alcanzaron los 16 mm. Sin embargo, las lluvias llegaron tarde para revertir el daño total, ya que el 70% del cultivo está en la etapa de llenado de granos y el 30% en floración.
A pesar de la mejora en las condiciones de los lotes, los técnicos coinciden en que las pérdidas en el rendimiento son irrecuperables. En zonas como Viamonte, en el sudeste de Córdoba, los productores indican que «la muerte de macollos y la falta de hojas en las espigas principales han reducido considerablemente el potencial de producción». En otras áreas como Bigand y Sancti Spiritu, el trigo ha dejado de perder rinde, aunque las expectativas se mantienen moderadas, con estimaciones de rendimiento entre 35 y 38 qq/ha.