Carnes porcinas premium, desde la granja a su mesa.

Carnes porcinas premium, desde la granja a su mesa.

Luis Favole es un pequeño productor porcino santiagueño que vivió las vicisitudes propias de la actividad en estos últimos tiempos. Pero, se animó a cambiar la cabeza y las cosas mejoraron.
Dicen que las crisis crean oportunidades y a veces es así. Lo que sí es cierto que las crisis te obligan a repensar sobre cómo se están haciendo las cosas y a partir de ello cambiar aspectos del manejo de cualquier empresa. Es cierto también que las crisis muchas veces nos empujan a una situación de angustia que ejerce una gran presión y entonces es el momento de hacer consultas con especialista, pedir auxilio a quien desde fuera de granja pueda mostrar caminos para salir de esa situación crítica.
Luis Favole es un porcicultor de Santiago del Estero que no encontraba un rumbo virtuoso para su granja: los costos del alimento, los discretos registros sobre lechones nacidos y sobrevivientes y una conversión pobre lo habían empujado a discontinuar su labor. En 2019 realizó algunas consultas y buscó asesoramiento para encontrar alguna salida a su negocio. «En ese año y con una estructura más bien básica, y solo unas 10 madres, consulté al veterinario Fernando Garófalo, le conté la situación en la que me encontraba y allí surgió el primer consejo, que me parece fue clave: debía tener una buena genética y por ello recurrimos ejemplares raza Duroc de Genporc. Desde ese momento las cosas comenzaron a cambiar», cuenta Favabole con cierto regocijo.
Se trata del establecimiento La Selva en Santiago del Estero, que cuenta con unas 200 hectáreas dejaron de alquilarse a terceros y se decidió, mediante un crédito, construir tres tinglados con la idea de abrigar una granja de unas 50 madres pero por varios motivos el proyecto naufragó. Garófalo cuenta que el proyecto se retomó a partir de una decena de madres y se realizó un convenio con un frigorífico que financia el proyecto con el compromiso de entrega de capones terminados. «Los adelantos por parte del frigorífico estaban destinados a crecer en la incorporación de nuevas madres. Es así que al poco tiempo completamos unas 30 madres en producción intensiva, con lo que los números comenzaron a mejorar sensiblemente», señala el titular de empresa de asistencia al productor Porcino?s.
Al término de un año se saldaron los adelantos ingresados y entonces la granja quedó un una nueva y mejor posición. «De todos modos, los incrementos en la alimentación, el dólar soja y la inflación se llevaron una buena parte del flujo de caja previsto y con ello se debieron ralentizar los planes de crecimiento de la granja», aclara Garófalo. A partir de esa desafiante situación debieron pensar en financiar el crecimiento de otro modo y a partir de ello se decidió acordar la creación de una boca de expendio directa al consumidor de carne de cerdo Premium: nace Duroc 38.
Fernando Garófalo señala que esta estrategia obligó a repensar el crecimiento en escala para apuntar a agregar valor y por lo tanto enfrentar de otro modo los vaivenes perniciosos de la macroeconomía. Las utilidades extra de esta estrategia se incorporan a la granja detrás de mejoras necesarias para la sostenibilidad económica del proyecto.
Animarse a cambiar
Luis Favole cree que el asesoramiento fue determinante pues los desafíos que plantea cualquier actividad requieren de conocimiento, experiencias y actitudes para enfrentarlos. «A veces la realidad te plantea cosas que tienen su complejidad y requiere pensar las salidas. Creo que el mejor consejo es no dejarse llevar por la angustia y repensar, observar cómo se hacen las cosas y estar dispuesto a modificar ciertas prácticas. Por todo ello creo que el asesoramiento es muy importante», describe el productor santiagueño.
A partir de este proyecto se trabaja en poner en conocimiento del Ministerio de la Producción de Santiago del Estero y subsecretaría de Ganadería de la Nación para acercar políticas de fomento que apuntalen esta actividad productiva incipiente.
Por Osvaldo iachetta

Fuente: Todo Cerdos

NASA: la Argentina tiene balance positivo de carbono

NASA: la Argentina tiene balance positivo de carbono

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de EE.UU. demuestra que la ganadería de nuestro país no contamina el medio ambiente

Durante años se utilizaron enfoques tradicionales en la medición del dióxido de carbono basado en el recuento y la estimación de la cantidad de dióxido de carbono que se emite en todos los sectores de una economía, como el transporte y la agricultura. Estos permitían evaluar los avances en los esfuerzos de reducción de emisiones. Pero su elaboración deja de lado una parte más que importante de la historia: la incorporación del dióxido de carbono al suelo. Un enfoque descendente en el cual se considera a las diferentes actividades como parte de un ciclo permite diferenciar a las distintas producciones económicas generar inventarios. Es aquí que la ganadería argentina tiene todo por ganar.

Un estudio publicado en Earth System Science Data utilizó mediciones realizadas por la misión Orbiting Carbon Observatory-2 (OCO-2) de la NASA ofrece una nueva perspectiva al hacer un seguimiento tanto de las emisiones de combustibles fósiles como de los cambios totales en las «reservas» de carbono de los ecosistemas, incluidos árboles, arbustos y suelos. Los datos son especialmente útiles para seguir las fluctuaciones de dióxido de carbono relacionadas con el cambio de la cubierta terrestre. Aunque la misión OCO-2 no se diseñó específicamente para calcular las emisiones de los distintos países, los resultados de los más de 100 países llegan en un momento oportuno.

El hallazgo es que Argentina es uno de los pocos países que aparece con balance positivo (color verde) debido a la captura de carbono en las «tierras de pastoreo» (bosques, arbustales, pastizales, etc.).

 

 

Y es aquí la importancia que se le brinda a la producción ganadera específicamente en la Argentina.  La ganadería argentina es parte del ecosistema natural y constituyen una de las actividades que lleva al agro argentino a ser un actor esencial en la gestión de la fotosíntesis y la recuperación del dióxido de carbono de la atmósfera en el ciclo natural del carbono.

El proceso se da a través del consumo de las vacas quienes se alimentan mayoritariamente en nuestro país de las pasturas y pastos naturales. Estos recursos forrajeros, han tomado del aire el dióxido de carbono como parte del ecosistema natural a través de la fotosíntesis. Las vacas digieren el carbono del pasto eliminando metano a la atmósfera. Pero el metano que ellas emiten esta “hecho” en base al carbono del pasto que consumieron y su duración es de entre 10 a 12 años en la atmósfera. Luego de ese tiempo el metano se transforma en agua y dióxido de carbono. El que es absorbido naturalmente a través de la fotosíntesis por las pasturas y pastos naturales. Y es así como el ciclo se repite una y otra vez. Es naturaleza pura.  

Argentina, es uno de los países con mayor superficie de pastizales naturales que existen en el planeta tierra. Se encuentra dentro de los cinco países con más disponibilidad de este recurso. El color verde del mapa elaborado con datos de la NASA encaja perfectamente con los sistemas de producción de carne de nuestro país, ya que comparando con otras ganaderías más industriales e intensivas propias como las que tienen lugar en otros países del mundo, nuestras vacas pastan en prácticamente todo el territorio y sus sustentos alimenticios se caracterizan por una baja utilización de insumos, agroquímicos y fertilizantes químicos. 

Por otra parte la ganadería argentina es una de las pocas actividades que permite la trasformación de proteína vegetal no apta para el consumo humano en proteína animal de alto valor biológico indicado para el consumo humano. Si los sensores de la NASA se refinan aún más, estos avances serán clave para verificar qué países cumplen con los compromisos firmados en la COP 21 y posteriores. Un golazo para las vacas albicelestes.

El sector porcino argentino crece gracias al consumo interno.

El sector porcino argentino crece gracias al consumo interno.

La porcicultura nacional presentó un crecimiento considerable durante las últimas dos décadas, pasó de 2 525 500 animales beneficiados en el año 2000 a 7 676 000 en el 2022, esto representa un crecimiento del 204%

En lo referente a producción de carne (equivalente res) para el año 2000 era de 223 000 toneladas (t), este valor se ubicó en 723 000 para el año 2022, aumentando un 224% según datos del Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de Argentina (MAGyP, 2022).
Evolución del sector
El principal motor que impulso este desarrollo fue sin duda el mercado interno. En el año 2000 en Argentina se consumían 7,85 kg de carne de cerdo per cápita, para el año 2022 el consumo alcanzo los 16,6 kg, un crecimiento del 111%.
La siguiente tabla compara el consumo de carne bovina, aviar y porcina en las últimas dos décadas.
 
Tabla 1. Comparación consumo de carne bovina, aviar y porcina entre 2000 y 2022.

Fuente: MAGyP, 2022.

Como puede observarse mientras que la carne bovina descendió un 33,5% en su participación, la de ave y cerdo crecieron un 74% y 112% en su orden. Cuando analizamos el consumo total de las tres principales carnes, podemos observar que, durante las últimas dos décadas a pesar de la difícil situación económica, el consumo de proteína de origen animal (Gráfico 1), lejos de disminuir ha seguido aumentando, el cerdo fue un puntal fundamental para que esto ocurriera duplicando su participación.

Gráfico 1. Evolución del consumo de carne bovina, aviar y porcina durante el 2011 a 2022.Fuente: MAGyP,&nbsp;2022.&nbsp; <br>

Fuente: MAGyP, 2022. 

Durante los últimos 10 años mientras el consumo de carne bovina ha mostrado una clara tendencia a la baja, el de aves parece estar en una meseta de consumo y la de cerdo presenta una clara tendencia al crecimiento.

Exportaciones un camino que debemos retomar

El mercado externo es una de los aspectos negativos de la actualidad del sector porcino nacional, con un crecimiento muy importante a partir del año 2017 luego de un letargo histórico en este rubro, parecía que las 41 000 toneladas (t) alcanzadas en el año 2020 marcaban una consolidación de Argentina como exportador de carne porcina para el mundo (Gráfico 2). Pero nuevamente la endeble economía del país jugó una mala pasada y el precio del dólar disminuyó su competitividad, en consecuencia en 2022 se observó una caída del 70% llegando a 9 000 toneladas.

Grafico 2. Exportaciones de carne de cerdo desde el 2010 a octubre de 2022.

Fuente: MAGyP,&nbsp;2022. <br>

Fuente: MAGyP, 2022.
Es muy importante que para alcanzar las metas de crecimiento previstas para el 2030 la porcicultura retome este camino, el sector tiene condiciones agroecológicas para ser muy competitivo en el mercado internacional de la carne de cerdo.
Importaciones una amenaza siempre latente
La producción porcina Argentina convive históricamente con la amenaza de las importaciones y las variables macroeconómicas que hicieron vulnerable al sector ante el ingreso de carne importada (Gráfico 3). En 2021 se dio un crecimiento en volumen del 85%, llegando a las 41 000 t, y si bien durante 2022 este se mantuvo, sigue siendo una preocupación para el sector.
 
Grafico 3. Evolución de las importaciones durante el 2008 a octubre 2022.
Fuente: MAGyP, 2022. <br>

Fuente: MAGyP, 2022.
La radiografía actual del sector es muy clara
Los datos que acabamos de mencionar demuestran que el motor de impulso en el desarrollo y consolidación del sector es el mercado interno, en el grafico número 3 podemos observar que en el periodo 2010-2022 casi el 99% de la producción nacional fue destinada a este.
 
Gráfico 4. Producción carne de cerdo argentina versus consumo interno (t consumidas, menos importaciones) de 2010 al 2022.
Fuente: MAGyP, 2022. <br>

Fuente: MAGyP, 2022.
Una nueva forma de pensar la producción de cerdos en Argentina
Considerando que el motor que impulsa el desarrollo y la consolidación del sector en la actualidad es el mercado interno. Esto define las demandas y desafíos que se deben afrontar en el escenario actual y futuro.
En un país con una economía inestable, con un poder adquisitivo que en los últimos años no ha dejado de caer, es fundamental ser competitivo en el precio de la carne porcina al consumidor. Según el MAGyP, mientras la carne bovina y aviar crecieron en la comparación interanual de consumo por debajo del 1%, la de cerdo tuvo un crecimiento del 9%.
Esto debe llevar a replantear la producción porcina en los próximos años, la eficiencia integral de la cadena es y será fundamental para alcanzar la sostenibilidad económico-productiva, buscando el equilibrio en el costo de producción y no exclusivamente en el precio del cerdo.
Para esto es necesario trabajar en todos los aspectos que el productor puede manejar al 100% dentro de la granja. A esto lo denominamos «porcicultura de precisión», lo que significa monitorear, diagnosticar y corregir todos los factores que impactan en el costo y que terminan convirtiéndose en los «enemigos invisibles» de la eficiencia.
“El robo al que nos han sometido”, el durísimo editorial de la Rural de Jesús María

“El robo al que nos han sometido”, el durísimo editorial de la Rural de Jesús María

La entidad castigó por igual al Gobierno y a la oposición por la dramática situación socioeconómica y la falta de una política agropecuaria coherente.

Las mujeres y hombres de campo conviven con las inclemencias del tiempo, un riesgo que tiene aprendizajes milenarios en el mundo y particularmente en nuestro país. El desarrollo de una industria a cielo abierto como la nuestra une las virtudes de la tierra y generosidad del cielo. Por supuesto, la tecnología ha ayudado en mucho y vaya si lo ha hecho.

Pronósticos y estudios nos ayudan en parte de lo que puede suceder. Pero, estas cuestiones meteorológicas son inmanejables y sólo se pueden administrar sus consecuencias. Así, los ciclos de sequía y lluvias, sumados a las heladas tempranas y tardías, son parte del pasado, presente y futuro en nuestra actividad.

Pero, los efectos que conllevan los riesgos naturales a los que la producción agropecuaria se expone es insignificante al daño que producen la ignorancia, necedad, falta de diálogo sincero y constructivo, concentrar poder en base a la recaudación, endeudamiento y derroche de recursos, que han desembocado en la crisis social que vivimos y que indudablemente se profundizará.

Estamos afligidos. Este año va a quedar demostrada la importancia del aporte de la agricultura en nuestro país, también quedarán en evidencia décadas de despilfarro que tanto gobierno como oposición han permitido. Desdoblamiento cambiario, retenciones record mundial, leyes de emergencia manejadas políticamente y limitadas a pocos, intervención de mercados, inseguridad jurídica, intromisión en otros poderes, creación constante de impuestos. En este listado de desaciertos sí se han destacado y son expertos en la materia.

Quienes hoy nos gobiernan llevarán de por vida marcas de números horroroso: 28.900.000 argentinos son pobres o indigentes, entre los que lamentablemente se incluyen a más de 5.500.000 niñas y niños menores de 14 años, sumado a más de 100% de inflación con salarios de miseria y el consecuente deterioro de la sociedad y la economía del país. Esto no excluye a la oposición, partícipe necesario para que todo esto suceda.

Ya no les alcanza con cambiar los discursos y acomodarlos a encuestas. Los ciudadanos de a pie no les creen nada. Se nos cierra la garganta al escuchar que “esto no cambiará más”. Cuando un pueblo pierde la esperanza los jóvenes emigran, Ezeiza es la salida para nuestros hijos y nietos que prefieren padecer afuera a criar sus familias en su tierra natal.

Señores congresistas, les pedimos que trabajen, para eso se han postulado y los han elegido. Si no pueden, la salida no es la renuncia. Estamos para colaborar, pero también para controlar que legislen para el bien de la ciudadanía de hoy y mañana. No hay lugar para las ambiciones personales y la doctrina partidaria. Tampoco para senadores, diputados y dirigentes políticos que no han dejado de crecer patrimonialmente en la función pública o vinculados a ella, a costa de un pueblo entero que ve disminuir su calidad de vida y su proyección de futuro.

Ustedes mismo crearon la trampa en la que estamos metidos y la víctima es la sociedad en su conjunto, que aprenderá lamentablemente con más crisis y malos momentos, pues nada es gratis para siempre. El precio de subsidiar todo, emitir indiscriminadamente, ahogar con impuestos e inflación al asalariado, al comerciante y al empresario desde municipios, provincias y nación, bajar la calidad de la educación y la salud, crear una biblioteca jurídica de derechos para delincuentes, corromper la estructura estatal en todos sus niveles y meter a toda la Argentina en una grieta que nos desunió por sus ambiciones personales.

Desde las distintas entidades que integramos les hemos acercado propuestas, infinidad de veces, en lo que sabemos hacer: trabajar. Nosotros conocemos realmente como como producir mejor en nuestra actividad. No pongan más trabas. No piensen más en su próxima candidatura, que debería estas avalada por los logros y aciertos que no tienen. Los vamos a ayudar a legislar, para ello deben saber escuchar más allá del castillo de naipes que han construido en estos últimos 40 años. ¿Vamos a despreciar otra oportunidad más o van a seguir hipotecando el futuro con el mismo robo al que nos han sometido?

En el Día Nacional del Tambero, el productor no tiene nada para festejar

En el Día Nacional del Tambero, el productor no tiene nada para festejar

Hace unos días alertamos, desde la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias, que la lechería estaba en una crisis sin precedentes.

Sabiendo este problema, y hoy, en el día del tambero la situación se sigue agravando.

Ante esto, no nos queda más remedio que denunciar:

· Que por ser el eslabón de la cadena donde ajustan ineficiencias y aprietes, somos víctimas de abusos por parte del Estado Nacional y sus organismos autárquicos y descentralizados.

· Que en estos días somos rehenes de la AFIP, que además de desconocer la crítica situación en la que nos encontramos todos los productores de leche del país, actúa sin contemplación en desmedro de la normativa vigente en materia de emergencia y desastre agropecuario materializándose en cobro sistemático de multas y embargos.

· Que además se nos imponen nuevas exigencias de imposible cumplimiento, que literalmente nos impiden seguir alimentando a nuestros rodeos, como lo es la Resolución Conjunta 5235/22. Dicha norma nos obliga a sacar «Carta de porte Electrónica para Derivados Granarios», en reemplazo del tradicional remito. Esta imposición se da en momentos en que la enorme mayoría de los tambos se han quedado completamente faltos de pasto y de reservas, y toda la alimentación de las vacas debe traerse de afuera.

 

Es por ello que, en el día del tambero, desde la CEEA no podemos si no denunciar que los productores de leche estamos al borde del precipicio y los Estados Nacional y provinciales nos están dando el último empujón hacia el abismo. 

¡Si hay rock hay asado!

¡Si hay rock hay asado!

La carne argentina se sumó al pogo del Cosquín Rock 2023 y bajo el slogan “¡Si hay rock hay asado!” alimentó el espíritu rockero de músicos y más de 120.000 asistentes.  

 

Por primera vez en su historia, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) fue sponsor del Cosquín Rock, uno de los festivales más importantes del país que se realizó en el Aeródromo de Santa María de Punilla, Córdoba, los pasados 18 y 19 de febrero.

La presencia de la carne argentina en el mega evento cultural, que por primera vez estuvo “sold out” con más de 120.000 asistentes, respondió a una estrategia de comunicación y marketing diseñada para llegar al público más joven, posicionando el consumo de carne en un entorno de diversión y entretenimiento.

El Cosquín Rock 2023 presentó cinco escenarios principales en simultáneo, con la actuación de reconocidas bandas de rock como Ciro y los Persas, Divididos, Guasones, Las pastillas del abuelo, No te va a gustar, Fito Páez, Juanse, La vela Puerca o Guasones, pero también artistas que tienen un enorme impacto en los menores de 25 años, como Trueno, Dillom, Zoe Gotusso, Ca7riel, El Doctor, Taichu y los Djs Charlotte de Witte o Tiesto, público al que busca seducir la carne argentina compartiendo sus hobbies e intereses y resaltando una creciente sintonía con sus propios valores.

La llegada hacia ese público se dio a través de distintas gráficas de “Yo Amo la carne argentina” ubicadas en los accesos, pasillos, espacios de relax y gastronomía. Además, en todos los cambios de escenario (más de 90 veces a lo largo del festival) se emitió en las pantallas gigantes un video especialmente desarrollado con el claim de la acción. “Si hay rock, hay asado”.

Además, detrás del escenario norte, el principal del Cosquín, se llevó a cabo una acción directa sobre los músicos, convidándolos antes y después de los shows, con los mejores cortes de carne argentina a la parrilla, lo cual permitió el registro de imágenes que generan gran empatía entre los seguidores.

La estrategia comunicación también estuvo acompañada por una campaña activa en redes sociales, con sorteos de entradas, publicidad, historias y reels que mostraron desde adentro el evento, con un alcance de más de un millón y medio de usuarios de redes sólo en la previa del festival.  

¿Carne y rock?

 

¿Por qué este tipo de eventos forman parte de la estrategia de comunicación del IPCVA? De acuerdo a distintos estudios de mercado que realiza en forma sostenida y sistemática el Instituto, el público más joven -centennials y millennials- representa actualmente más del 48% del consumo total de carne vacuna. Y serán ellos los que alimenten a las generaciones futuras, formando costumbres y conductas alimentarias de los más chicos. Por lo cual, compartir este tipo de experiencias genera un sentimiento de afinidad y pertenencia hacia la inmensa comunidad carnívora de nuestro país. Insertar el ritual del asado, de la parrilla y de las hamburguesas contribuye a renovar las credenciales de la carne argentina en la agenda alimentaria de los más jóvenes con experiencias inmersivas y compartiendo los mismos sentimientos que se expresan en eventos como el Cosquín Rock.

Acompañar a los más jóvenes es estar en sintonía con las emociones y motivaciones que hoy definen sus nuevos estilos de vida. Los millennials y los centennials quieren ser sorprendidos y este tipo de acciones son disruptivas y eficaces.

La gran excusa fue un festival de música, pero mañana será compartir nuevas preocupaciones, intereses y nuevas formas de vivir la vida y disfrutar de la carne vacuna argentina.

Por eso, en el Cosquín quedó claro: ¡Si hay rock hay asado!