Argentina es el país que más caro paga los tractores de 200 HP: cuánto cuesta producir en el campo argentino y cuánto en otros países

Argentina es el país que más caro paga los tractores de 200 HP: cuánto cuesta producir en el campo argentino y cuánto en otros países

Un análisis del IERAL, publicado por la Fundación Mediterránea, comparó 13 insumos en cinco países y detectó que el país presenta precios más altos en más de la mitad de los casos frente a Brasil y Paraguay. Mejora en agroquímicos, pero persisten fuertes brechas en energía y maquinaria

Un nuevo informe del IERAL, difundido por la Fundación Mediterránea, actualizó el relevamiento internacional de precios de insumos y equipos agropecuarios con el objetivo de monitorear la competitividad argentina desde el lado de los costos de producción de granos.

A diferencia de los análisis habituales que ponen el foco en los ingresos, como el tipo de cambio o los precios internos, este trabajo se concentra en cuánto cuesta producir en comparación con otros países competidores.

Desde comienzos de 2025, el instituto releva precios en dólares de trece bienes y servicios en Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Estados Unidos. La comparación incluye fertilizantes, herbicidas, fungicidas, combustible, transporte de carga y maquinaria agrícola. Los datos fueron actualizados a diciembre de 2025 y enero de 2026. El informe advierte que se trata de una comparación de precios y no de costos finales por hectárea, ya que influyen variables como dosis aplicadas, tecnología utilizada, clima y calidad de suelos.

Los resultados muestran que Argentina presenta precios más altos en siete (7) de los trece productos frente a Brasil, en ocho (8) frente a Paraguay, en cinco (5) frente a Uruguay y en cuatro (4) frente a Estados Unidos. Es decir, frente a sus socios regionales más directos, el país exhibe valores superiores en más de la mitad de los insumos relevados.

Sin embargo, el panorama no es homogéneo. En agroquímicos se observa una convergencia importante. Los fertilizantes se ubican entre 1,6% y 12,9% por debajo del promedio de los otros cuatro países, con la excepción del superfosfato triple, que resulta 10,2% más caro. En herbicidas, los precios locales se encuentran entre 1,2% y 3,7% por debajo de la media, salvo el 2,4D, que aparece 3,5% por encima. El fungicida considerado en el relevamiento es 13% más barato en Argentina. Este segmento muestra una mejora respecto de mediciones anteriores y hoy se posiciona en niveles competitivos o incluso favorables frente a la región y Estados Unidos.

La situación cambia de manera marcada en el combustible. El gasoil grado 2 en Argentina es 21,4% más caro que el promedio de los otros cuatro países analizados, lo que implica un sobrecosto relevante en una actividad donde la logística y las labores mecanizadas tienen un peso determinante. En transporte de carga, el flete granario local es 3,7% superior al promedio general, ubicándose por encima de Brasil y Paraguay, aunque por debajo de Uruguay y Estados Unidos.

gasoil argentina

En maquinaria agrícola también aparecen diferencias significativas. Los tractores cuestan en promedio 28,5% más en Argentina que en los otros países comparados, marcando la mayor brecha del informe. En contraste, las cosechadoras se ubican 8,2% por debajo del promedio internacional, lo que configura un escenario mixto en bienes de capital.

tractor argentina
Argentina frente a sus principales competidores

El seguimiento del último año refleja una tendencia favorable en términos relativos: la brecha de precios se redujo y la desventaja generalizada que predominaba en varios rubros se transformó en una posición más equilibrada, especialmente en agroquímicos. No obstante, el informe remarca que persisten desafíos estructurales en combustible y maquinaria pesada.

Desde IERAL subrayan que el principal condicionante de la competitividad argentina no se encuentra hoy del lado de los costos sino de los ingresos. A diferencia de Brasil, Paraguay, Uruguay y Estados Unidos, Argentina aplica derechos de exportación sobre los granos y sus derivados, lo que reduce de manera directa el precio efectivo que recibe el productor y termina incidiendo de forma decisiva en la ecuación final del negocio agrícola.

Profundo pesar en el sector rural por el fallecimiento de Jorge Chemes

Profundo pesar en el sector rural por el fallecimiento de Jorge Chemes

Productor lechero entrerriano y reconocido dirigente de CRA, Chemes fue una figura destacada en la defensa y representación del sector agropecuario argentino. Diversas instituciones expresaron su pesar en las redes sociales.


Fue presidente de la Sociedad Rural de Nogoyá, secretario de la Cámara de Productores Lácteos de Entre Ríos, vocal regional del Litoral Sur de CREA y fundador y presidente de CREA Nogoyá. Además, Chemes presidió durante dos mandatos la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos.

Tras su actuación en la Mesa de Enlace entrerriana en el conflicto del campo de 2009, fue electo diputado nacional, donde impulsó numerosos proyectos en defensa del sector e integró comisiones vinculadas al quehacer agropecuario.

En CRA fue electo presidente por unanimidad, luego de haberse desempeñado durante dos mandatos consecutivos como vicepresidente primero. También coordinó la Mesa de Lechería que integraba a representantes de toda la cadena.

En un comunicado, desde CRA lo recordaron y brindaron un mensaje de apoyo en este momento: “Acompañamos a su familia, amigos y a toda la comunidad rural en este profundo dolor. Su compromiso y legado permanecerán como ejemplo para las futuras generaciones. QEPD”.

“Jorge se destacó por su firme compromiso con la defensa del productor agropecuario, el fortalecimiento de las instituciones y el desarrollo federal del país. Su labor al frente de CRA y su activa participación en los diferentes espacios de diálogo del sector, dejaron una huella significativa en la vida gremial agropecuaria”, expresaron desde la Sociedad Rural Argentina en un comunicado.

“Dejó una huella significativa en el desarrollo gremial agropecuario. Durante su gestión se destacó por su compromiso con la producción, el federalismo y la promoción de políticas orientadas al crecimiento del interior productivo”; expresaron desde la Sociedad Rural de Rosario, reconociendo además su vocación de servicio, su calidad humana y su permanente defensa de los valores del trabajo y la producción”.

Un mapa inédito muestra dónde se emite el gas más potente del agro

Un mapa inédito muestra dónde se emite el gas más potente del agro

Los fertilizantes nitrogenados son claves para los rindes, pero generan óxido nitroso, un poderoso GEI. Un estudio reveló que Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe lideran el ranking de aplicaciones en maíz y trigo, y que el inventario nacional sobreestima un 33% estas emisiones.


El agro argentino genera un gran volumen de gases de efecto invernadero (GEI). Del total, casi 7% es óxido nitroso (N₂O). Este gas daña la capa de ozono, calienta la atmósfera mucho más que el CO2 y se origina en la fertilización nitrogenada. ¿Dónde y en qué cultivos se aplica más N? Por primera vez, un estudio de la FAUBA y otras instituciones mostró que Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe encabezan estas fertilizaciones, sobre todo en maíz y trigo. Además, al recalcular las emisiones de N₂O se vio que el inventario nacional de gases 2024 las sobreestimó un 33%. Proponen ajustar el reporte nacional de emisiones.

«Es la primera vez que se recopilan estudios nacionales para generar parámetros locales de emisión de nitroso» (S. Vangeli)

El óxido nitroso es un gas de efecto invernadero 310 veces más potente que el CO₂ y muy dañino para la capa de ozono. Su principal fuente son las fertilizaciones nitrogenadas que se hacen en el agro para sostener los rendimientos. Pese a que es una práctica extendida, aún existen interrogantes: ¿varía entre regiones agrícolas? ¿Y entre cultivos? ¿Es relevante para la producción y el ambiente?

“Hasta este estudio solo conocíamos cuánto fertilizante nitrogenado se aplica a nivel país, pero no cuánto se usa específicamente en cada provincia y en cada cultivo”, dijo Sebastián Vangeli, docente de Manejo y Conservación de Suelos en la FAUBA.

“A partir de datos de la Bolsa de Cereales, de la Secretaría de Agroindustria y de Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos, vimos que el 37% del nitrógeno total se aplica en la provincia de Buenos Aires; el 26%, en Córdoba; el 12%, en Santa Fe y el 7%, en Entre Ríos. Esto puede verse con más detalle en el mapa que generamos para las distintas jurisdicciones agrícolas”, informó Sebastián.

Con respecto a los cultivos más fertilizados con N a nivel nacional, el investigador de la FAUBA señaló en primer lugar al maíz, con 34% y luego al trigo, con 23%. A estos los siguen la soja de primera (19%), la cebada (8%) y el girasol (4,5%). El porcentaje restante se reparte entre otros cultivos.

Estos resultados, publicados en la revista científica Ciencia del Suelo, son cruciales para conocer de forma más detallada dónde y cuánto nitrógeno se emite en el país como N2O, y para ajustar el reporte de emisiones a nivel nacional y las políticas climáticas.

Cuentas más claras
“Las emisiones de nitroso están incluidas en el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero. Sin embargo, desde la FAUBA, el INTA y el ex Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca detectamos que los valores que se informan son imprecisos porque los datos que se usan para calcularlas no representan la realidad local”, afirmó Vangeli.

Medición de N2O en soja. A pesar de que este cultivo se abastece de N por la simbiosis con la bacteria Rhizobium —que lo fija del aire—, los productores igualmente le aplican fertilizantes nitrogenados. Foto: red-oxido-nitroso.agro.uba.ar

El docente comentó que las cuentas actualmente se realizan sobre la base de dos datos. Por un lado, cuánto fertilizante nitrogenado se aplica en total en el país, lo cual ya fue esclarecido. Por el otro, qué porcentaje del fertilizante aplicado se libera como óxido nitroso. Este valor está tomado de la bibliografía internacional y, por lo tanto, no refleja características locales de nuestros suelos, climas o manejos agronómicos.

El equipo logró aumentar la precisión de este parámetro. “Generamos porcentajes diferentes para distintas jurisdicciones a partir de datos de 26 estudios nacionales entre 2012 y 2018, que informaban emisiones de nitroso a campo. Estos ‘nuevos’ parámetros estuvieron hasta un 25% por debajo del usado en el inventario. Sin duda, va a servir para mejorar la base de datos y el inventario”, destacó Sebastián.

Cumplir los compromisos
Vangeli reconoció que “aunque en los últimos años, los investigadores de las universidades, el CONICET o el INTA realizamos grandes esfuerzos en el tema, creemos que la tarea aún no terminó. Nuestros parámetros deben ser más robustos. Cuando lo logremos, vamos a poder proponerlos a la Subsecretaría de Ambiente para su uso”.

El investigador de la FAUBA advirtió que como parte del Acuerdo de París, la Argentina está obligada a presentar un Informe Bienal de Transparencia que incluye un inventario de emisiones siguiendo las guías del IPCC y planes de mitigación.

“Si queremos cumplir con los compromisos como corresponde, va a ser fundamental trabajar con más detalle y en conjunto con los productores para disminuir el nivel de emisión de óxido nitroso que tenemos”, enfatizó.

Aliados clave
Sebastián Vangeli explicó que aunque el agro emite el 40% de los GEI nacionales, los productores priorizan los rendimientos por sobre las emisiones. “Quizás productivamente no les importan tanto las pérdidas de nitrógeno por esta vía o el calentamiento global. Pero sí les interesa implementar manejos que mejoren la eficiencia productiva de sus campos”.

Y las alternativas estarían al alcance de la mano. “Estrategias como aplicar los fertilizantes en distintas etapas de crecimiento, o fertilizantes de liberación controlada haría que los cultivos absorban más nitrógeno, y así se reducirían las emisiones de nitroso. Los productores se beneficiarían económicamente y a la vez contribuirían a mitigar el cambio climático”, sostuvo.

A modo de cierre, Vangeli hizo hincapié en que “este es un trabajo en conjunto en el que todos pueden contribuir, desde la producción hasta la investigación. Nuestro grupo de trabajo interinstitucional está comprometido y va a seguir avanzando en esta línea”.

Volvió la gripe aviar y otra vez se suspenden exportaciones de pollos y huevos a algunos países

Volvió la gripe aviar y otra vez se suspenden exportaciones de pollos y huevos a algunos países

Un brote de gripe aviar detectado en aves de corral de Ranchos (Buenos Aires), obligó al Senasa a activar su plan de contingencia y a informar a las autoridades sanitarias internacionales sobre esta situación sanitaria.

Las primeras alertas se habían encendido el sábado pasado y se terminaron de transformar en rojas este lunes por la tarde: la reaparición de la gripe aviar en Argentina ha provocado la inevitable decisión de tener que suspender exportaciones de pollos y huevos hacia algunos países, hasta que el país pueda demostrar que nuevamente está libre de la enfermedad.

Puntualmente, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó en las últimas horas que, por diagnóstico de laboratorio, detectó un caso positivo de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en aves de corral —reproductores padres pesados— en la provincia de Buenos Aires, luego de analizar muestras de un establecimiento situado la localidad de Ranchos.

“Tras la notificación al organismo sanitario de la presencia de signos clínicos compatibles con la enfermedad y la elevada mortandad de aves, veterinarios oficiales recolectaron las muestras y las remitieron al Laboratorio Oficial del SENASA en Martínez, que confirmó el resultado de IAAP H5″, precisaron desde el organismo sanitario.

Previamente, como se mencionó, el fin de semana se había informado sobre la detección del virus en aves silvestres de General Madariaga, lo que presagiaba que inevitablemente iba a terminar apareciendo en establecimientos donde se producen aves para carne o huevos.

PLAN DE CONTINGENCIA CONTRA LA GRIPE AVIAR

De este modo, para la contención del virus, el organismo activó rápidamente su plan de contingencia, con la inmediata interdicción del establecimiento.

El mismo impone que, en línea con el protocolo sanitario, se establece una Zona de Control Sanitario, conformada por una zona de perifoco de tres kilómetros alrededor del brote, donde se intensifican las medidas sanitarias de contención, bioseguridad y restricción de movimientos.

A esto se suma otra área de vigilancia de siete kilómetros alrededor de la zona de perifoco, donde se realizan tareas de monitoreo, control y rastrillaje epidemiológico.

“Posteriormente, entre las acciones sanitarias contempladas en el plan, los agentes del Senasa supervisarán el despoblamiento y la disposición final de las aves, con la posterior aplicación de medidas de higiene y desinfección en el predio”, añadieron.

PREVENTIVAMENTE, SIN EXPORTACIONES

Ante el hallazgo, el organismo informará oficialmente la novedad a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).

La noticia desfavorable para la cadena aviar es que “se suspenderán temporalmente las exportaciones de productos aviares hacia los países con los que mantiene un acuerdo sanitario como libre de la enfermedad”, remarcó el Senasa.

El lado positivo es que, por los resultados alcanzados en los últimos meses, Argentina podrá continuar comercializando con aquellos Estados que reconocen la estrategia de zonificación y compartimentos libres de IAAP.

Como ya ha ocurrido varias veces desde la primera vez que llegó la gripe aviar a Argentina en 2023, en caso de no presentarse otro brote en establecimientos comerciales y una vez transcurridos al menos 28 días posteriores a las tareas de sacrificio, limpieza y desinfección en el brote, Argentina podrá autodeclararse libre ante la OMSA y restablecer su condición sanitaria, posibilitando la reactivación de las exportaciones aviares.

Por otro lado, el Senasa recordó también que no hay riesgos de abastecimiento para los consumidores argentinos: “La producción destinada al mercado interno continuará desarrollándose con normalidad, dado que la influenza aviar no se transmite por el consumo de carne de aves ni de huevos”.

GRIPE AVIAR: MEDIDAS PREVENTIVAS Y NOTIFICACIÓN

En este contexto, el Senasa hizo hincapié en que, para reducir el riesgo de propagación de la IAAP, los establecimientos avícolas deben reforzar sus medidas de manejo, higiene y bioseguridad —Resolución N° 1699/2019—, que incluyen:

  • Inspeccionar periódicamente la integridad de las mallas antipájaros
  • Verificar el correcto lavado y desinfección de vehículos e insumos
  • Intensificar la limpieza en zonas de acumulación de materia fecal de aves silvestres (transmisores del virus)
  • Reducir o eliminar las zonas con agua estancada que puedan atraer otras aves.

“Para tenedores de aves de traspatio (domésticas no comerciales), se aconseja mantener a las mismas en espacios protegidos para evitar el contacto con ejemplares silvestres; utilizar ropa exclusiva de trabajo; higienizar y desinfectar periódicamente sus instalaciones; y restringir el acceso de aves silvestres a fuentes de agua y comida en gallineros familiares”, añadió el Senasa.

Asimismo, repasó que, ante la observación de mortandades en aves o sintomatología nerviosa, digestiva y/o respiratoria, es obligatorio notificar inmediatamente al Senasa para su respuesta inmediata y atención de la sospecha.

Cualquier persona puede dar aviso al Organismo en:

Estancamiento: Argentina perdería un histórico liderazgo global del agro

Estancamiento: Argentina perdería un histórico liderazgo global del agro

Un informe del USDA encendió la alerta: Argentina exportaría 29 millones de toneladas de harina de soja en 2025/26, mientras Brasil proyecta 25,5 millones y, junto a EE.UU., ya supera las 42 millones en conjunto, poniendo en riesgo el liderazgo local

La Argentina podría estar cerca de perder uno de los pocos liderazgos globales que todavía conserva en el complejo sojero: la exportación de harina de soja. Así lo advierte Javier Preciado Patiño, ex subsecretario de Mercados Agropecuarios de la Nación, al analizar los últimos datos del informe WASDE del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).

Según el reporte, Brasil exportaría en la campaña 2025/26 unas 25,5 millones de toneladas de harina de soja. La cifra fue ajustada al alza mes a mes y ya se ubica apenas 3,5 millones de toneladas por debajo de la proyección para la Argentina, que el organismo estadounidense estima en 29 millones.

Aunque el USDA toma un año comercial distinto al argentino, la tendencia es clara: tanto Brasil como Estados Unidos vienen incrementando sus exportaciones de harina, mientras Argentina permanece estancada.

El contraste con el pasado es elocuente. En la campaña 2015/16, cuando el país alcanzó su pico productivo, la Argentina exportó 31 millones de toneladas de harina de soja, de acuerdo con el USDA. En ese mismo período, Estados Unidos y Brasil en conjunto colocaban 24 millones.

Estadística Argentina exportación de soja

Hoy el escenario se invirtió. Argentina se mantiene en torno a las 29 millones de toneladas, sin haber superado aquel máximo, mientras que Brasil y Estados Unidos ya superan ampliamente los 42 millones en conjunto, acercándose a los 44 millones. 

En el caso de Estados Unidos, el giro responde en parte a su vínculo comercial con China y a la necesidad de sostener el mercado interno de soja para los farmers. La estrategia apunta a desacelerar el perfil de exportador de poroto y potenciar la colocación de harina, especialmente en el sudeste asiático, con acuerdos en negociación con India y Vietnam. A esto se suma la política de biocombustibles.

Brasil, por su parte, enfrenta una fuerte dependencia de China como comprador de poroto. Con un potencial exportador de alrededor de 114 millones de toneladas de soja, el gigante sudamericano comenzó a profundizar su proceso de industrialización y a expandir la molienda. El resultado es un mayor volumen de harina destinado, en gran medida, a los mismos destinos que tradicionalmente abastece la Argentina.

Para Preciado Patiño, el riesgo de perder el liderazgo en harina es “casi inminente” si no se adoptan medidas que fortalezcan la competitividad industrial. En ese marco, vuelve a escena la discusión sobre los derechos de exportación y el diferencial arancelario.

El interrogante es claro: ¿Cuál es la razón para mantener determinados diferenciales entre soja, trigo, maíz y girasol si el objetivo histórico fue promover el agregado de valor local?

Una alternativa, según el análisis, sería acercar o equiparar los derechos de exportación con los de los cereales, si no es posible eliminarlos, para aliviar la carga sobre el complejo sojero industrial. Otra vía complementaria es profundizar el uso del aceite de soja en biocombustibles.