El crecimiento del consumo de carne porcina fue la principal explicación para que la ingesta cárnica en Argentina volviera a incrementarse el año pasado. Desde hace más de una década el sector se expande sin pausa y 2026 otorga razones para que siga la tendencia.
La faena y el consumo de cerdo en Argentina hace más de una década que viene creciendo sin parar y, lejos de tener un límite, para la FPA la coyuntura actual más el trabajo que se viene haciendo dentro de la cadena, son factores que impulsan a pensar que la tendencia pueda continuar.
“Con valores que permiten cuidar mucho más el presupuesto familiar, la proteína porcina ganó terreno y podría ampliar esa ventaja. La diferencia de valores entre la carne vacuna y la carne de cerdo se amplió en los últimos meses y todo indica que la distancia seguirá creciendo”, advierte el reporte de la FPA.
Y agrega: “El nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos, que incrementará el cupo exportador de cortes bovinos de alto valor, sumará presión sobre la oferta disponible en el mercado interno y podría empujar aún más los precios en el mostrador”.
La realidad es que la brecha de precios hoy ya es significativa y se percibe con claridad tanto en carnicerías como en supermercados.
Un relevamiento realizado por la Federación en carnicerías muestra que el asado de carne vacuna ronda los $18.000 por kilo, mientras que el pechito de cerdo se consigue a $6.700. Es decir que, en términos prácticos, por el valor de un kilo de asado pueden comprarse casi 2,7 kilos de pechito.
La diferencia es aún más marcada en cortes clásicos de consumo masivo. Por ejemplo:
La nalga vacuna promedia los $20.000 por kilo, mientras que la nalga de cerdo se ubica en torno a $6.900. La relación permite comprar casi 3 kilos de cerdo por cada kilo de vaca.
La bola de lomo vacuna ronda los $18.000, contra $6.900 de su equivalente porcino. También aquí el consumidor puede llevar casi 3 kilos de cerdo por el precio de uno de carne vacuna.
El bife angosto vacuno llega a $19.900, mientras que el carré con hueso de cerdo se consigue a $5.700, más de tres veces menos.
Incluso en cortes premium, el lomo vacuno se ubica cerca de $25.000, mientras que el solomillo de cerdo ronda los $12.000.
“En supermercados la tendencia se repite. El asado vacuno se ubica cerca de $16.000 y el pechito de cerdo en torno a $7.132. La nalga vacuna alcanza los $18.500, frente a $9.999 del corte porcino. La bola de lomo y la cuadrada vacuna rondan los $17.800, mientras que sus equivalentes de cerdo se ofrecen a $9.999”, enumera la FPA.
Así, aunque la diferencia porcentual es algo menor que en carnicerías, la ventaja sigue siendo clara. En cortes como el pechito o las costillitas, la relación de precios permite comprar casi 2,5 kilos de cerdo por cada kilo de vaca. Y en piezas como la nalga o la bola de lomo, el cálculo se acerca a tres kilos de proteína porcina por cada kilo de carne bovina.
UN CAMBIO DE HÁBITOS A FAVOR DEL CERDO
De esta manera, para la Federación Porcina “este escenario posiciona al cerdo como el principal refugio para mantener el volumen de proteína en la dieta familiar, sin aumentar el presupuesto”.
“En un contexto de ingresos ajustados, la posibilidad de sostener el consumo de carne con un menor desembolso resulta decisiva y explica buena parte del cambio de hábitos”, subraya el informe.
No obstante, también advierte que el giro no es solo coyuntural, sino que es la continuación de un fenómeno de aumento del consumo interno que tuvo su pico en 2025.
Según datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca difundidos a comienzos de febrero, el año pasado el consumo de carne porcina alcanzó un récord histórico en Argentina y fue el principal motor del crecimiento total de proteína animal.
De esta manera, en el reparto total de carnes, la participación porcina viene creciendo de manera sostenida en los últimos años.
De acuerdo con ese relevamiento, mientras el consumo de carne vacuna mostró oscilaciones y el de pollo se mantuvo relativamente estable, el cerdo fue el que más traccionó el aumento total del consumo.
En la misma línea, el Centro de Economía Regional y Experimental (CERX), que elabora informes para la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (CAICHA), destacó que la carne porcina explicó buena parte del crecimiento del consumo de proteína animal en el país.
EL VALOR NUTRITIVO DEL CERDO
Cabe destacar que este panorama no surge por casualidad: es producto de un trabajo que viene realizando la cadena porcina de posicionamiento y de mejoramiento genético de los animales.
El estudio remarca que el cerdo no solo ganó terreno por precio, sino también por cambios culturales y por una oferta más diversificada y profesionalizada.
“La cadena porcina invirtió en genética, sanidad y alimentación, lo que permitió obtener carnes más magras que décadas atrás. Hoy el cerdo aporta proteínas de alto valor biológico, vitaminas del complejo B (en especial B1) y minerales como hierro y zinc, con perfiles nutricionales competitivos frente a otras carnes”, resalta.
Además, su grasa intramuscular es saludable: el 45% es Omega 9, la misma que se encuentra en el aceite de oliva y en las paltas.
En tanto, a la variable nutricional se suman cuestiones prácticas: la carne de cerdo admite preparaciones simples y rápidas, como bifes a la plancha que se cocinan en pocos minutos, salteados para wok, cortes al horno con tiempos moderados o piezas ideales para la parrilla. Además, presenta menos merma en muchos casos, lo que mejora el rendimiento por kilo comprado.
Se sembraron 240 mil hectáreas y el volumen producido sería de 584 mil toneladas. El valor bruto de la producción provincial alcanzaría un máximo de USD 275 millones. En promedio, estiman una rentabilidad por el cultivo en la provincia superior al 10%.
Para la campaña 2025/26, el Departamento de Información Agronómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba (DIA-BCCBA) estimó en su último informe una superficie sembrada de casi 240 mil hectáreas, cifra récord para la provincia, al igual que la producción que se situaría en 584 mil toneladas. De esta manera, con este volumen de área y producción alcanzado se triplicaría el promedio histórico.
Valor Bruto de la Producción (VBP) Indica el reporte que hasta la campaña 2023/24 el valor bruto de la producción (VBP) se ubicaba en USD 60,7 millones en promedio. Mientras que, a partir del incremento en la producción de la oleaginosa evidenciada desde la campaña 2024/25, el VBP aumento un 325% posicionándose en USD 257,8 millones. En particular, para la campaña 2025/26, el VBP sería de USD 275 millones, el valor más alto de la serie, de consolidarse una producción récord, y con un precio FOB esperado a la cosecha que rondaría los USD 470 la tonelada.
Rentabilidad agrícola del girasol en Córdoba En base a un planteo técnico promedio, un rendimiento provincial que se posicionaría en 24,6 qq/ha y un precio disponible de USD 414,4 por tonelada esperado a cosecha, la rentabilidad del girasol para la campaña 2025/26 sería de 10,6%, mejorando en 6,5 puntos porcentuales respecto al ciclo previo.
Agroactiva es la muestra agropecuaria a campo abierto más importante de la Argentina. Con más de 30 años de historia, se celebra todos los años en Armstrong, Santa Fe, convocando a miles de expositores, productores, empresas, instituciones y visitantes de todo el país y el exterior.
La edición 2026 se realizará del 3 al 6 de junio en Armstrong, Santa Fe, y promete ser la más grande, innovadora y concurrida hasta la fecha. Bajo el lema «Una muestra de lo que somos», la feria apuesta a reflejar la identidad profunda del agro argentino: su gente, su historia, su tecnología y su proyección al mundo.
El Foro de Genética Bovina es el punto de encuentro fundamental para criadores, profesionales de la industria y productores decididos a liderar la evolución del sector. Este evento ofrece una oportunidad única para actualizarse con las últimas tendencias en mejora genética, participar en debates técnicos de alto nivel y descubrir innovaciones que están transformando la productividad en el campo. Vas a tener la posibilidad de conocer casos de éxito reales, presenciar demostraciones de nuevas tecnologías aplicadas y conectar con los referentes que hoy marcan el rumbo de la ganadería argentina. Formá parte de la conversación que está definiendo el futuro de nuestra genética.
El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) mostró en enero una suba mensual desestacionalizada del 1,2% y se ubicó 13,3% por encima del nivel de igual mes del año anterior, según el informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario.
El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario, registró en enero un incremento mensual del 1,2% respecto de diciembre, alcanzando un nuevo máximo histórico. En la comparación interanual, el indicador se ubicó 13,3% por encima del nivel observado en enero de 2025.
De las doce series que componen el índice, siete mostraron variaciones mensuales positivas y cinco registraron retrocesos. Todas las series fueron ajustadas por estacionalidad y por valores irregulares extremos, lo que permite realizar comparaciones intermensuales consistentes. El principal aporte al crecimiento del índice provino nuevamente del avance mensual de labores agrícolas, que registró una suba del 2,8% respecto de diciembre, en un contexto de producción récord de los cultivos de invierno.
También se observaron incrementos en la molienda de trigo (1,2%) y de cebada (3,3%), mientras que la molienda de girasol avanzó 2,2% en el mes. La faena de porcinos mostró una suba mensual del 1,1% y la producción de leche creció 0,4% respecto del último mes del año. En el sector de biocombustibles, se estima que la elaboración de biodiesel registró un incremento del 0,9% mensual.
En contraste, la molienda de soja retrocedió 3% en enero respecto de diciembre. Asimismo, la faena aviar y la faena de bovinos disminuyeron 1,2% y 0,9%, respectivamente. Las exportaciones de los principales complejos agropecuarios registraron una caída mensual del 3,7%, explicada por menores envíos de soja y maíz, mientras que la producción de bioetanol mostró una merma estimada del 2,7%.
En términos interanuales, la producción primaria y las exportaciones sostuvieron el crecimiento del índice, compensando la leve contracción de la actividad agroindustrial. El subíndice IACA-Cultivos registró una suba del 18,9% respecto de enero de 2025, asociada al avance de la cosecha fina y a una mayor producción de girasol. Por su parte, el subíndice de agroexportación mostró un incremento interanual del 10,7%, impulsado por mayores volúmenes exportados de trigo, cebada y girasol y por la evolución de los precios de exportación de la carne.
En sentido contrario, el subíndice IACA-Agroindustrial presentó una disminución interanual del 0,5%, debido principalmente a menores niveles de faena bovina y de molienda de soja, que no lograron ser compensados por el incremento en la faena de porcinos, la molienda de girasol y la producción de leche.
En el detalle sectorial, el IACA-Cultivos mostró en enero una variación mensual desestacionalizada del 1,3%, encadenando cuatro meses consecutivos de subas. La implantación de los principales cultivos de la campaña gruesa avanzó hacia sus etapas finales a nivel nacional, mientras que en trigo y cebada se completaron cosechas con elevados niveles de producción.
En el componente agroindustrial, la actividad registró una baja mensual del 0,5%. La molienda conjunta de los principales cereales y oleaginosas mostró una caída desestacionalizada del 1,1%, con un retroceso del 3% en el procesamiento de soja y subas en girasol, trigo y cebada. El subíndice de faena descendió 0,6% en el mes, con una baja del 0,9% en bovinos y del 1,2% en aves, mientras que la faena porcina continuó en alza.
En el sector lácteo, la producción mostró una variación mensual positiva del 0,4%, acumulando veintidós meses consecutivos de crecimiento. En biocombustibles, la producción conjunta de biodiesel y bioetanol registró una caída estimada del 0,9%, resultado de una merma en bioetanol que no logró ser compensada por el incremento en biodiesel.
Finalmente, el subíndice de agroexportación mostró una contracción mensual del 3,7%, luego de seis meses de crecimiento acumulado del 30%. La caída respondió principalmente a menores exportaciones de soja y maíz, mientras que los complejos trigo, cebada y girasol registraron elevados volúmenes de embarques en el mes.