Un programa que busca reducir la huella de carbono demostró además un aumento de la productividad

Un programa que busca reducir la huella de carbono demostró además un aumento de la productividad

Fue presentado en el Congreso Maizar 2023, en el panel “Sustentabilidad del campo a la mesa”. La compañía Bayer impulsa su programa PRO Carbono y detalla las claves del proceso.

El campo que se viene está cada vez más al alcance de la mano: en el marco del Congreso Maizar 2023, Bayer participó del panel “Sustentabilidad del campo a la mesa” junto a referentes de otras empresas.

Allí contaron detalles sobre cómo impactan las prácticas sustentables en toda la cadena de valor desde su origen hasta el plato.

“El agro hoy genera el 25% de las emisiones de carbono a nivel mundial, sin embargo, tiene la potencialidad de reducirlas a la mitad en cinco años. Es crucial atender el cambio climático buscando soluciones integradas. La agricultura tiene la posibilidad de ayudar a resolver esta crisis ambiental mediante la implementación de prácticas, que no solo reducen las emisiones, sino que además permiten capturar en suelo el carbono de la atmósfera y optimizar la productividad”, expresaron desde la compañía.

“Por eso desde Bayer estamos ayudando a los productores a ser los protagonistas de este cambio brindando soluciones a partir de sistemas agronómicos sustentables” detalló Pablo Leguizamón, gerente de Operaciones Comerciales de Carbono en Bayer Cono Sur.

Desde la empresa remarcan una frase: “la agricultura es parte de la solución”.

Ante el objetivo trazado a nivel global para que el mundo alcance de cara a 2050 cero emisiones netas de carbono, tal objetivo implica que las emisiones de gases de efecto invernadero liberadas se deben equilibrar en una cantidad igual que las que se remueven de la atmósfera.

“Para cumplir con este desafío y evitar profundizar la crisis climática actual, las emisiones deben reducirse antes de 2030. Por ello, en Bayer contamos hoy con metas ambiciosas y programas que ya muestran resultados concretos con gran impacto positivo”, remarcaron.

Por eso hoy la compañía está enfocada en:

  • Reducir 30% la huella en gases de efecto invernadero de la producción de cultivos.
  • Hacer las operaciones carbono neutral y trabajar con los proveedores para reducir las emisiones a lo largo de la cadena de valor.
  • Reducir el impacto ambiental de los productos de protección de cultivos en un 30%.

 

PROGRAMA PRO CARBONO

“Contamos con el programa PRO Carbono, en el que trabajamos mano a mano con aquellos productores argentinos que estén dispuestos a expandir su productividad y aumentar el secuestro de carbono en el suelo mediante la adopción de prácticas agrícolas sustentables y la recomendación respecto al uso eficiente de recursos, genética y biotecnología, densidad por ambiente y de monitoreo”, indicó Leguizamón.

Entre varios aspectos, quienes se suman a PRO Carbono acceden además a beneficios financieros como tasas preferenciales y créditos para la compra de insumos.

Luego de nueve campañas de investigación en ensayos en Pergamino, con foco en sistemas agronómicos sustentables, los resultados del programa de Bayer arrojaron cifras positivas.

“Se obtuvo un aumento del 21% en la productividad y un 69% de reducción en el balance de Carbono comparando con el manejo promedio de la zona”, indicaron.

Transformación digital en el agro: inteligencia artificial y datos para mejorar la toma de decisiones

Transformación digital en el agro: inteligencia artificial y datos para mejorar la toma de decisiones

La adopción de la tecnología en el agro para mejorar procesos reconoce hitos, como el cambio de paradigma del sistema de siembra directa. Hoy, existen múltiples tecnologías y aplicaciones que apuntan a lograr más predecibilidad y tener mayor acceso a recursos. El tema fue abordado en el panel “La transformación digital del agro”, moderado por Ignacio Eguren, CEO y fundador de Agropro, del que participaron Mayco Mansilla, docente de la UNL y Manager Partner de Innventure VC; Alfredo García, Digital Agronomy Solutions Manager de Syngenta; Pilu Giraudo, referente de Aapresid y la Red de Mujeres Rurales; y Diego Martins, Data & AI Latam Hub Managing Director de Accenture.

 
En los últimos tiempos, la adopción de tecnología es algo más que ser usuario: es dejarse transformar por ella y aprovechar su rol como potenciador del negocio. Esa idea se plasmó en el panel “La transformación digital del agro”, que se desarrolló este miércoles en el Congreso Maizar 2023.
Para pensar en la revolución tecnológica del agro hay que remontarse a los cambios de paradigma de producción de la década de 1980 en la Argentina, con la adopción de la siembra directa como gran contribución para frenar el deterioro de los suelos y para cuidar los recursos naturales, dijo Pilu Giraudo, referente de Aapresid y de la Red de Mujeres Rurales. “Fue romper un paradigma de deterioro y pasar a uno de regeneración, de mejora continua”.
Esa mejora continua, prosiguió, fue el gran disparador que luego conllevó la incorporación de conocimiento científico y tecnológico, mientras se mantenía la meta de producir y cuidar al mismo tiempo. “Después, vino el momento de conocer más con respecto al manejo de las adversidades, como las malezas, las plagas, las enfermedades. La llegada de la biotecnología implicó ayudas increíbles para mejorar la producción, disminuir el uso de fitosanitarios y mejorar la utilización de insumos, definiendo qué y cómo de otra manera”, rememoró.
Para Giraudo, es un camino ilimitado, que hoy nos lleva, por caso, a dar múltiples usos a la biomasa. “Lo más atrapante de este camino es que es de mejora continua. Es increíble: si alguien tiene el conocimiento, pero no lo comparte, no tiene buenas posibilidades; si lo comparte, las chances de multiplicarlo y mejorar son ilimitadas”, reflexionó.
“Hoy tenemos ante nuestros ojos la gran respuesta que, sin dudas, pasa por las nuevas tecnologías. Actualmente, las empresas más valiosas del mundo son de base tecnológica”, sostuvo Mayco Mansilla, Manager Partner de Innventure VC. Diferentes factores, incluyendo la capacidad de adaptación ante las distintas crisis, hacen que la transformación digital “encuentre en la Argentina un ecosistema para desarrollarse”, agregó. “La Argentina es un jugador importante, pero, además, alrededor tenemos mercados que multiplican por diez el potencial”.
Asimismo, señaló que, aunque han surgido numerosas start-up enfocadas en el agro, “esto recién comienza”. “Lo que más me llena de esperanza es que estamos encontrando que los mejores talentos de la Argentina de todas las disciplinas -ya no solo agrónomos o veterinarios, sino por ejemplo biotecnólogos o cientistas de datos- están viendo atractivo al agro y están pensando soluciones para complementar nuevas tecnologías y dar más sustentabilidad”, aseveró.

Alfredo García, Digital Agronomy Solutions Manager de Syngenta, reveló que, 15 años atrás, el uso de imágenes satelitales implicaba un grado de complejidad que frenaba su penetración; por caso, obligaba a descargar software o dominar herramientas tecnológicas que ya no son necesarias. “Actualmente, en minutos, se puede tener el historial de imágenes satelitales de un lote; el nivel de complejidad que hace 15 años era alto para un productor, hoy se ha achicado significativamente y eso nos da la oportunidad de que el nivel de adopción se acelere”, graficó.
“Desde Syngenta hoy tenemos posibilidad de dar recomendaciones 100% digitalizadas, como fecha de siembra, dosis de semillas, dosis de fertilizantes. Además, la tecnología de los drones, que inicialmente creíamos que tendría otra utilización, hoy, por su resolución, permite medir la calidad de la siembra. Estas herramientas son fundamentales”, describe.
Diego Martins, Data & AI Latam Hub Managing Director de Accenture, ve en los datos el motor en el contexto de la transformación digital. Aseguró que las empresas que se han centrado en datos reconocen en ellos la fuente de aproximadamente el 30% del rendimiento de su margen operativo. “Si lo llevamos al sector del agro, tener buenos datos está en el orden de magnitud de tener una buena semilla, una buena temporada. No es un tema de moda, no es una tendencia, es parte del corazón de la transformación”, enfatizó. 
“El agro es una de las grandes industrias donde hay tremendas oportunidades. El productor es un agente de cambio muy fuerte, si se digitaliza, si usa datos, si usa inteligencia artificial, será más confiable, tendrá más accesibilidad a líneas de créditos”, ilustró.  Y completó: “Un actor que tiene datos está empoderado y exige datos a la hora de comprar insumos. Esos productores están abandonando las decisiones basadas en la tradición y en lo empírico, están adoptando decisiones de otra manera”.
Además de mejorar procesos de manera individual, Martins destacó que el uso de datos también acelera la interconexión entre actores. “El dato es la moneda de cambio que fluye y que fomenta la ‘coopetencia’. Ese es el último valor que aporta la inteligencia artificial: la cooperación con competencia, porque si mejoran las decisiones, también se aporta mejor información a la plataforma, lo cual se comparte”, concluyó. 

Compactación de suelos: el enemigo silencioso que se lleva hasta un 15% de los rindes.¿Podemos actuar sin labrar?

Compactación de suelos: el enemigo silencioso que se lleva hasta un 15% de los rindes.¿Podemos actuar sin labrar?

Ante una de las campañas más desafiantes en términos de disponibilidad híbrida en los perfiles, Aapresid señala los puntos críticos para prevenir la compactación sin remover.

¿Por qué hablar de compactación en un año como este? Justamente porque tenemos que capturar en el suelo cada gota, y lograr que cada planta tenga “vía libre”  para que sus raíces profundicen sin barreras.

“Lo esencial es invisible a los ojos”

Los procesos de compactación de suelos pueden reducir los rindes en hasta un 15% y  han ido en aumento en los últimos años. 

Se trata de un fenómeno por el cual las partículas del suelo se “aprietan entre sí”, disminuyendo el espacio poroso y aumentando la densidad. Esto dificulta el crecimiento de las raíces y limita el acceso de las plantas a los nutrientes y al agua, un activo valioso en campañas como esta. También afecta la actividad biológica del suelo y su fertilidad.

El tránsito excesivo de la maquinaria o en condiciones de alta humedad y el manejo agronómico inadecuado son algunos de los causantes de la compactación. Por supuesto  existen factores naturales del suelo que pueden hacerlo más susceptible, como  contenido de materia orgánica, textura y contenido de agua. 

Compactación: ¿metemos cuchillo?

La complejidad del problema se agudiza cuando, ante la presencia de un lote compactado, se recurre a labores verticales (paratill, paraplow, cultivie, cincel) como mecanismo de remediación. El informe NO a la LABRANZA de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) identifica a la compactación como una de las principales causas por la que los productores recurren a la labranza. 

El informe advierte sobre los riesgos de esta práctica, que pone en riesgo los beneficios de la siembra directa en lo que respecta a estructura del suelo, captura de carbono, aumento del contenido de materia orgánica, balance de nutrientes y de agua.

Pero además, las labranzas verticales como método de remediación pueden ser un arma de doble filo, ya que pueden generar capas más compactas que las que inicialmente se pretendían combatir. Además, según una nota publicada en la revista Red de Innovadores de Aapresid, la especialista de la Cátedra de Fertilidad y Fertilizantes de FAUBA, Dra. Carina Alvarez, advierte que estas labranzas tienen un alto costo energético y baja perdurabilidad en el tiempo: ensayos en suelos de la región Pampeana reportaron una perdurabilidad media de los efectos “descompactadores” de la labranza de tan solo 17 meses.

Prevenir: siempre mejor que curar

En el mismo informe, Aapresid dedicó un apartado a prevenir la compactación con estrategias no mecánicas. Entre ellas se enumeran: 

• Aumentar la producción de biomasa, el aporte de carbono y la actividad biológica.
• Mantener una vegetación viva la mayor parte del tiempo posible
• Incluir cultivos de servicios en reemplazo de los barbechos limpios. 
•Optimizar el arreglo espacial y la densidad de plantación para modificar patrones de enraizamiento y su efecto beneficioso sobre la estructura del suelo.
• Aplicar una fertilización basada en la reposición con el fin de mejorar el desarrollo aéreo y raíces de los cultivos. 
• Conservar los rastrojos en superficie a fin de aumentar la capacidad de porte del suelo.
• Planificar rotaciones que incluyan cultivos de biomasa voluminosa aérea y de raíces profusas y profundas como sorgo, maíz, megatérmicas y gramíneas invernales.
• Controlar el tránsito de la maquinaria
• Evitar el sobrepastoreo y el pisoteo excesivo.

Monitoreo y diagnóstico: los grandes ausentes. 

El informe señala que es clave monitorear el estado de salud del suelo y no tomar decisiones apresuradas sin disponer de un buen diagnóstico y proyección de mediano plazo.

En este sentido, el especialista de la Cátedra de Manejo de Tierras de la UNR, Dr. Sergio Montico, aclara en entrevista con Aapresid que “no es una conducta corriente la de realizar un diagnóstico de compactación  a través de un perfil cultural o pruebas de penetrometría”. Y agrega que “debería haber más registros de esto ya que resulta menos costoso y más sencillo que corregir la compactación”.

 Inédito: sojas de 6,4 toneladas en la Patagonia

 Inédito: sojas de 6,4 toneladas en la Patagonia

Tras cosechar trigos de 10 tn, maíces de 15 tn y vicias de 6 tn de materia seca, la Chacra Patagonica de Aapresid no se cansa de batir récords. Esta vez, lograron picos de rinde en soja de 6.4 toneladas/ha. 

En el establecimiento Kaitaco, ubicado a 50 km al noroeste de la ciudad de General Conesa, se obtuvieron rendimientos de lote de hasta 5600 kg/ha, con picos de hasta 6400 kg/ha en muestreos manuales”, advierte Alfonso Cerrota, Responsable Técnico de Desarrollo de la Chacra, agregando que estos valores no fueron generalizados en todos los ambientes de la Chacra. 

En el caso citado, se utilizó la variedad DM3312 con una densidad de 300 mil plantas/ha, logrando alturas de planta de 1.6 m y un promedio de 47 vainas/planta, 3 granos/vaina y un peso de 1000 granos que superó los 150 g.

El manejo detrás de estos resultados: 

Estos resultados excepcionales son el producto de la combinación de prácticas de manejo adecuadas y un clima que fue muy favorable, con ausencia de heladas tardías, temperaturas y radiación superiores a la media.

A la adecuada elección varietal se sumó el uso de fechas de siembra más tempranas de lo normal. Además, hubo una buena implantación gracias a los bajos niveles de cobertura del antecesor, teniendo en cuenta que el exceso de cobertura suele ser un problema en planteos bajo siembra directa para estos ambientes. 

Así también, se logró una gestión efectiva del riego y un buen estado sanitario del cultivo sin incidencia de enfermedades como Sclerotinia o plagas como arañuelas e isocas, que sí afectaron a otros lotes de la zona y en otras campañas. 

Es clave mencionar que los lotes vienen de 12 años de agricultura de los cuales 4-5 tuvieron soja en rotación con doble dosis de inoculación, situación que favorece la progresiva nodulación de los nuevos cultivos y la performance del lote. 

Historia de la Chacra VINPA:

La Chacra VINPA de Aapresid, surgió en 2011 a raíz de que un grupo de productores se unieron tras el desafío de impulsar una agricultura “generativa” en el desierto Norpatagónico y transformar la región en un polo de desarrollo productivo. 

El Valle donde se sitúa la Chacra presenta precipitaciones anuales que rara vez superan los 200 mm y suelos de escaso desarrollo, heterogéneos y salinos. Pero por otro lado, es una zona de altisimo potencial, dadas las condiciones de temperatura y radiación, y la disponibilidad de agua de buena calidad proveniente del Río Negro.

En este escenario, un grupo de productores de Aapresid fundó este proyecto que cuenta con el apoyo de INTA y que trabaja en la región desde hace más de 10 años. Los ejes de acción se enfocaron en la generación de información y conocimiento acerca de estrategias de manejo incluyendo el ajuste de prácticas de riego, desarrollo y testeo de genética de cultivos adaptada a la zona (por ejemplo de ciclos ultra cortos de soja).

Estos logros, sumado a los récords de rindes de otros cultivos alcanzados en campañas pasadas, son otra prueba del potencial productivo de la región y la capacidad de los productores de la zona de ir achicando las brechas de rinde mediante la optimización del manejo.

Fuente: prensa@aapresid.org.ar

El Simposio Fertilidad dejó una señal de alerta: el atraso tecnológico a la hora de definir las aplicaciones

El Simposio Fertilidad dejó una señal de alerta: el atraso tecnológico a la hora de definir las aplicaciones

“Más del 80% de las decisiones se toman copiando lo que hice el año pasado o lo que hacen los vecinos. Vamos rápido en adaptar cultivos a regiones, pero la nutrición sigue esperando”, alertó un experto. El rol que pueden cumplir las tecnologías agtech.

Martín Díaz Sorita, docente de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam), es uno de los expertos más reconocidos del país en lo que respecta a nutrición de cultivos. Entre otras razones, ese reconocimiento reside en un aspecto clave: no tiene vueltas a la hora de plantear los problemas que se generan por no tomar buenas decisiones en el manejo agronómico.

En el marco del Simposio Fertilidad 2023, fue una de las voces que sobresalió, al llamar la atención sobre lo que considera falencias al momento de definir la aplicación de fertilizantes.

“En la Argentina es creciente el uso de fertilizantes, pero acompañando a la producción agropecuaria, manteniendo una estrategia moderadamente conservadora. Pero no por encima de las demandas. El nivel del uso de los fertilizantes no es excesivo y están muy lejos de la mejor aplicación recomendada por las tecnologías de fertilización disponibles”, alertó durante su disertación.

Y luego fue contundente al describir una realidad que considera negativa de la agricultura argentina: “Más del 80% de las decisiones de fertilización se toman copiando lo que hice el año pasado o lo que hacen los vecinos. Utilizamos técnicas de fertilización que tienen 10 años junto híbridos lanzados hace solo 2 años”.

Por eso, consideró que “hay mucho para mejorar”, porque “pocas decisiones se toman con datos ciertos del lote”. “Vamos rápido en adaptar los cultivos a regiones, pero la nutrición sigue esperando que los productores se actualicen con sus prácticas”, prosiguió.

DEL ANÁLISIS A LA PRESCRIPCIÓN

Según Díaz Sorita, difícilmente una estrategia pueda ser eficaz si no se parte de un análisis inicial de los suelos.

“El punto de partida sigue siendo el análisis de suelo, que solo abarca el 30% de los lotes. Mucho más que hace 10 años. Falta mucho, pero estamos mejor”, mencionó.

Pero continuó: “Cuando llevamos una muestra al laboratorio se homogeniza. Tenemos indicadores de suelo que predicen a dónde estamos; hay que priorizar los ambientes al tomar decisiones de fertilización”, propuso.

Martín Díaz Sorita

En ese punto, precisó que los indicadores de fertilidad ayudan a planificar. “El análisis interroga al suelo para saber cómo está y poder atenderlo”. Y explicó que, aunque la incorporación de fertilizantes del país es creciente, el esfuerzo que está haciendo el suelo, con sus propios nutrientes disponibles, también lo es.

“Cuando un cultivo delata que le falta algo, eso afecta el rendimiento y la producción”, insistió. Y recordó que los fertilizantes corrigen la oferta de nutrientes.

También calificó como un aspecto fundamental la oferta de agua: subrayó que hay que tener en cuenta el lugar correcto de aplicación, utilizando el agua de lluvia, que “nos tiene que acompañar cuando aplicamos el fertilizante en el suelo, lo que va a determinar momentos y decisiones”.

EL ROL DE LAS AGTECH

En este marco, una forma de mejorar la toma de decisiones en materia de fertilizaciones es a través de la implementación de herramientas digitales. Sobre esto, hubo un panel especial en el Simposio Fertilidad.

Laila Puntel, de la Universidad de Nebraska, presentó resultados de una encuesta realizada en Sudamérica sobre el nivel de incorporación de herramientas digitales, en la cual resultó que Brasil y Argentina son los principales países que adoptan, seguidos por Uruguay y Chile.

Pero el tema que resaltó es que el uso de herramientas digitales está poco vinculado a la toma de decisiones, especialmente en lo que hace a temas de la nutrición de cultivos. “Todavía el traslado de datos para las prescripciones tiene cierto atraso”, coincidió con la planteado por Díaz Sorita.

Laila Puntel

En este sentido graficó que las tecnologías más adoptadas son las que permiten recolectar datos, como el GPS/piloto, las herramientas de mapeo, apps e imágenes. En tanto, las plataformas digitales o de internet de las cosas, “que son las que ayudan en la toma de decisiones, están muy poco difundidas”.

Puntel explicó que ese tipo de aplicaciones “prescriptivas” tiene la limitación de que son “complejas de utilizar” junto a otras “limitantes” como los costos, la necesidad de un entrenamiento previo y “la falta de una cuantificación de sus beneficios”.

A su turno, Adrián Correndo, de la Universidad del Estado de Kansas, propuso indagar en “¿Cómo analizamos los datos?”.

En principio advirtió que “los datos son poder, pero hay que usarlos; si solamente los juntamos, son un costo”. De aquí planteó el problema de cómo refinar el análisis de datos, lo cual “es un desafío para la agronomía actual” que conlleva al problema de la educación para el manejo de datos, la reproducibilidad (compartir los datos) y la accesibilidad (la posibilidad de traducirlos).

En este escenario, apuntó a que la cuestión está en “cómo desarrollar modelos que terminen en recomendaciones que sean confiables”.

“Hay que avanzar en el uso de los modelos ‘predictivos’, como el machine learning, dejando atrás el de los modelos ‘explicativos’ que solo describen lo que ya pasó. El agrónomo hoy necesita modelos sobre lo que va a pasar, pero para eso no tenemos entrenamiento”, describió.

Sobre el final, enumeró algunos de los problemas que aparecen en las recomendaciones en nutrición, como “arreglar las inconsistencias que hay en las recomendaciones o ponerse de acuerdo en conceptos como el de los ‘rangos críticos’ e incluir la incertidumbre de los modelos”.

Adrián Correndo

El panel cerró con la charla sobre “Nutrición Digital bajada al lote” a cargo de Santiago Tourn, de la Universidad de Mar del Plata y MECATECH, quien puso la alerta en que “para cerrar las brechas de rendimiento hay que entender que todas las operaciones dependen de una máquina que tiene un operario”.

Retomando la cuestión de la incorporación de tecnología, Tourn citó que las herramientas digitales más comunes en fertilización son las apps de celular y las webs de gestión, con 95% de conocimiento de parte de los productores.

En cambio, en lo que hace a “la tecnología de gestión de maquinaria, como telemetría de la maquinaria (seguimiento, mantenimiento) hay muy poco desarrollo, 5%”.

Santiago Tourn

En este sentido, indicó que para nutrición de cultivos se necesita una plataforma de gestión, un módulo de telemetría y un controlador compatible. “Y para todos hace falta la conectividad que es la principal limitante en Argentina, es el principal cuello de botella para el avance de la nutrición digital”, enfatizó.

Por todo ello “colocar el fertilizante, es decir el envío de la prescripción a la máquina, es la menos avanzada de las acciones”.

En este orden enumeró una serie de pasos a tener en cuenta a la hora de hacer las prescripciones: tener en cuenta la característica de la máquina (de sólidos o de líquidos), el ancho de labor y la velocidad de avance, y la demora en el cambio de dosis. “La máquina ideal es la de tipo neumática por tramo”, sugirió.

De todos modos, Tourn subrayó que “la calidad de aplicación de fertilizante ha mejorado en Argentina”, situación que atribuyó a “la mejor oferta tecnológica, el mayor conocimiento del impacto de la mala calidad de aplicación y a que el mayor precio de insumos obligó a mejorar” para ahorrar costos.

Finalmente resumió que para las aplicaciones digitales se necesita principalmente una mejor cobertura de redes (GPRS, Edge, 3G, 4G y 5G); hacer prescripciones de aplicación teniendo en cuenta el ancho de los botalones y las velocidades de trabajo; y que haya más interacciones entre las empresas de maquinaria que incorporan agricultura digital (protocolos Isobus).

A partir de una salida anticipada de la hacienda por efectos de la seca, los feedlots elevaron sus niveles de encierre. En paralelo, se percibe una mejora en sus números de rentabilidad en los dos últimos meses, de acuerdo a un trabajo elaborado por Juan Manuel Garzón, de la Fundación Ieral. 

Como base, el análisis midió la cantidad de maíz que se puede comprar con la venta de un novillito,, una vez descontado el costo de la invernada. En enero de 2023, la ecuación arrojaba unos 1.443 kilos de maíz, un poder de compra que era un 40% menor al promedio de los últimos 13 años.

Por su parte, entre febrero y comienzos de abril, la venta de un novillito permitió comprar 2.165 kilos de maíz. Este volumen fue un 50% superior en comparación al primer mes del año.

“La situación mejoró considerablemente, pero debe advertirse que queda una brecha todavía del 10% respecto al poder de compra promedio del período 2010/2022, la brecha que era del 40% se redujo al 10%”, explicó Garzón. 

En este caso, consideró que la mejora se explica más por el cambio de precios relativos de categoría de animales, que por el mayor poder de compra de la hacienda en términos de maíz.  

 

SUBA EN EL PRECIO DE LA HACIENDA

Por su parte, con la suba de precios de hacienda de febrero y marzo y cierta estabilización en el precio del maíz, el poder de compra de la hacienda en términos del cereal mostró una mejoría. 

En enero, se compraban 7,4 kilos del cereal por cada kilo de novillito vendido, relación que pasó a ser de 9,3 en el mes de marzo, un 26% más. “Esta suba también ha contribuido a la mejora de la situación económica del engordador”, sostuvo. 

Más allá de este panorama, advirtió que el nivel actual de este indicador está todavía bastante por debajo de su media reciente, unos 12,3 kilos de promedio en el período 2010-2022.  “Y mucho más lejos aún de los que fuesen sus mejores años, 14,9 kilos en 2014 y 19,4 kilos en 2015”, agregó. 

Para que este efecto favorable se extienda, Garzón remarcó que será fundamental que los precios de la hacienda, en particular de sus categorías de mayor edad y kilaje, se mantengan firmes a futuro. “Para que esta condición se cumpla, es clave la evolución que muestre la demanda, tanto interna como externa”, sostuvo.

Y agregó: “Un riesgo macroeconómico muy latente con potencial de daño sobre la actividad del engorde y la ganadería en general es un salto en el tipo de cambio oficial, que incremente los costos de producción, en particular los de sanidad y alimentación”. 

La Bolsa de Rosario reportó un nuevo recorte en la estimación de la cosecha de soja

La Bolsa de Rosario reportó un nuevo recorte en la estimación de la cosecha de soja

Según los equipos técnicos de la entidad, la producción nacional ascenderá a 21,5 millones de toneladas, 56% menos respecto de lo que se esperaba al inicio de la campaña

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) volvió a disminuir las estimaciones de la cosecha de soja. Según el último informe técnico emitido este jueves, la producción nacional será de 21,5 millones de toneladas (Mt), guarismo que representa un 56% menos respecto a lo que se esperaba al inicio de la campaña.

«Las inéditas heladas de febrero, la falta de agua y el calor se van manifestando en la trilla de la soja de primera», explica el documento realizado por la Guía Estratégica para el Agro (GEA), que también analiza la situación del trigo y el maíz. Respecto al primero, las extremas condiciones climáticas dificultan las intenciones de siembra. Respecto al segundo, aún se mantiene una incógnita para conocer el volumen final de la cosecha.

Soja

Las dificultades generadas por la sequía siguen protagonizando el panorama de los principales cultivos argentinos. En soja, donde ya se viene afirmando que se tratará de la peor producción en 23 años, GEA recortó un 7% su estimación respecto a un mes atrás: de 23 Mt pasó a 21,5 Mt. Los mayores ajustes se dieron en la provincia de La Pampa.

«De abril a mayo el rinde nacional cede y cae por debajo de los 18 quintales por hectárea (qq/ha), el nivel más bajo de los últimos 15 años. La soja ha tenido un año duro en extremo: la pérdida de área sube de 3,58 a 3,64 millones de hectáreas», sostiene GEA.

Trigo

Por el lado del trigo, la extrema falta de agua en los perfiles de suelo «complica las intenciones de los productores», plantea el informe. Según GEA, si las lluvias de abril hubiesen acompañado con los niveles estadísticos medios, esta primera estimación de trigo posiblemente hubiese reflejado una intención de siembra de más de 7 millones de hectáreas. Sin embargo, el escenario de seca limita el potencial de concretar dichas intenciones.

«En el 2023, la provincia triguera por excelencia, Buenos Aires, arranca mayo con la mitad del territorio en la categoría muy seco. Esto significa que los perfiles de los suelos están en las condiciones más secas de los últimos 30 años», plantea el documento.

Maíz

Con un 32% de avance en la cosecha, la trilla del maíz tardío, la incógnita que falta despejar para saber el volumen final de la cosecha «está todavía muy lejos», explica GEA. Por lo pronto, no se han realizado cambios en los guarismos de abril, por lo que se sigue estimando una cosecha maicera de 32 Mt, 40% menos de lo que se esperaba producir a principios de la campaña.

A partir de una salida anticipada de la hacienda por efectos de la seca, los feedlots elevaron sus niveles de encierre. En paralelo, se percibe una mejora en sus números de rentabilidad en los dos últimos meses, de acuerdo a un trabajo elaborado por Juan Manuel Garzón, de la Fundación Ieral. 

Como base, el análisis midió la cantidad de maíz que se puede comprar con la venta de un novillito,, una vez descontado el costo de la invernada. En enero de 2023, la ecuación arrojaba unos 1.443 kilos de maíz, un poder de compra que era un 40% menor al promedio de los últimos 13 años.

Por su parte, entre febrero y comienzos de abril, la venta de un novillito permitió comprar 2.165 kilos de maíz. Este volumen fue un 50% superior en comparación al primer mes del año.

“La situación mejoró considerablemente, pero debe advertirse que queda una brecha todavía del 10% respecto al poder de compra promedio del período 2010/2022, la brecha que era del 40% se redujo al 10%”, explicó Garzón. 

En este caso, consideró que la mejora se explica más por el cambio de precios relativos de categoría de animales, que por el mayor poder de compra de la hacienda en términos de maíz.  

 

SUBA EN EL PRECIO DE LA HACIENDA

Por su parte, con la suba de precios de hacienda de febrero y marzo y cierta estabilización en el precio del maíz, el poder de compra de la hacienda en términos del cereal mostró una mejoría. 

En enero, se compraban 7,4 kilos del cereal por cada kilo de novillito vendido, relación que pasó a ser de 9,3 en el mes de marzo, un 26% más. “Esta suba también ha contribuido a la mejora de la situación económica del engordador”, sostuvo. 

Más allá de este panorama, advirtió que el nivel actual de este indicador está todavía bastante por debajo de su media reciente, unos 12,3 kilos de promedio en el período 2010-2022.  “Y mucho más lejos aún de los que fuesen sus mejores años, 14,9 kilos en 2014 y 19,4 kilos en 2015”, agregó. 

Para que este efecto favorable se extienda, Garzón remarcó que será fundamental que los precios de la hacienda, en particular de sus categorías de mayor edad y kilaje, se mantengan firmes a futuro. “Para que esta condición se cumpla, es clave la evolución que muestre la demanda, tanto interna como externa”, sostuvo.

Y agregó: “Un riesgo macroeconómico muy latente con potencial de daño sobre la actividad del engorde y la ganadería en general es un salto en el tipo de cambio oficial, que incremente los costos de producción, en particular los de sanidad y alimentación”.