Año niña: No siempre es una mala noticia

Año niña: No siempre es una mala noticia

Así lo dijo en entrevista Marcos Murgio (INTA), especialista invitado a la reunión del Nodo Oeste el 2/9.

Como todos los años, se realizó la reunión de las Regionales Aapresid que conforman el Nodo Oeste, nucleando a los productores de Córdoba. Durante la misma se compartieron los resultados de la cosecha gruesa de la campaña 2021/2022. Marcos Murgio (INTA) fue el especialista invitado que presentó un estudio detallado del rendimiento de soja, analizando con qué magnitud influyeron las variables climáticas y de manejo de mayor peso.

Para esto se analizaron más de 1100 datos de lotes de productores, representando casi 100.000 ha distribuidas en toda la provincia. Dentro de ese enorme conjunto de datos, se destacaron las variables  de manejo que definen la estructura del cultivo, como fecha de siembra, grupo de madurez, densidad de siembra, arreglo espacial, entre otras. A su vez los datos fueron agrupados previamente por zonas agroclimáticas.

Según Murgio, que sea un año niña, no necesariamente es una mala noticia. En determinadas zonas el rendimiento de la soja fue muy bueno, e inclusive les fue mejor que en otros años, aunque en otras no.

Zona Sudeste: la napa amiga

Se observó que para la zona de Marcos Juarez durante el periodo crítico de la soja, y previamente también,  llovió muy poco, por lo que era de esperar mucho estrés.  Sin embargo los rendimientos en secano no fueron tan malos,  y se mantuvieron cercanos a la media de los últimos cinco años. Aquí, la napa sería una variable protagonista que marca las mayores diferencias en cuanto a rendimiento.

Zona Sur: alivio del cielo

Una sorpresa favorable se vio en el sur de la provincia. Aunque históricamente los rendimientos son menores a los del fértil Sudeste de Córdoba, en esta campaña fueron similares.

Esto se explica porque las precipitaciones en general fueron buenas. Más allá de la existencia de algún déficit,  este no coincidió con la etapa de mayor susceptibilidad del cultivo. Así la soja compensó al recuperarse la oferta hídrica.

Centro y Norte: las zonas más castigadas

Por otro lado, en las regiones centro hasta norte sufrieron bastantes pérdidas por estrés hídrico y se vio reflejado en los rendimientos.

Al analizar los planteos, comentó Murgio, estos se empiezan a parecer al del norte del país. Una herramienta para escapar a las altas temperaturas y al déficit hídrico probable de enero y  parte de febrero, es retrasar la fecha de siembra. De esta manera el cultivo transita esos momentos en estadios vegetativos o reproductivos temprano. 

En la región centro, esta práctica se debe a que además las primaveras y los otoños son más secos. Estos perfiles largan con menos contenido de agua y los grupos de madurez son más cortos que los usados en el norte de la provincia.

En estas zonas, los suelos que no tienen la misma capacidad de retención que tiene el sudeste de Córdoba. Ante una perspectiva de poca oferta hídrica, los planteos deben estar enfocados en minimizar las pérdidas y mejorar nuestros rendimientos alcanzables.

Estrategia para la campaña que se viene

Es fundamental planificar lote a lote. Es muy importante medir agua disponible, presencia de napa, y después ver la perspectiva climática a mediano plazo, explicó Murgia.

En estos planteos más defensivos, las fechas tardías se acompañan con un acercamiento entre hileras,  evitando grupos de madures relativamente cortos, para mejorar la captura de radiación.

Los grupos de madures cortos pueden ser muy buenos en fechas intermedias, pero en fechas muy tempranas o muy tardías empiezan a tener dificultades para generar una buena estructura vegetativa y capturar toda la radiación.

En los ciclos un poco más largos el distanciamiento depende de las condiciones imperantes. No es lo mismo un lote con influencia de napas, que un perfil de seco. Aumentar un poco la longitud del ciclo una estrategia a considerar cuando tenemos limitaciones para el crecimiento por baja oferta de recursos, para ofrecerle al cultivo la capacidad de compensar.

En cuanto a los planteos con influencia de napas, prácticamente se puede independizar de los pronósticos y eso permite ir hacia una estrategia un poco más ofensiva, buscando potencial de rendimiento. Ahí el principal limitante es capturar radiación durante el período crítico, y eso se logra con fechas tempranas.

Para finalizar, Murigia resaltó que en general los planteos de los productores que se evaluaron son correctos, se ven buenos planteos.  Tal vez porque desde hace bastante que se viene trabajando en la difusión de estas tecnologías de procesos, y el productor ya lo tiene incorporado.

Fuente: Aapresid

Cultivos de servicios: “la hora del secado”

Cultivos de servicios: “la hora del secado”

Las escasas precipitaciones y la condición hídrica de esta campaña hacen que la fecha de secado de los cultivos de servicios y el costo hídrico sobre el cultivo sucesor sean parámetros claves en el manejo de los mismos.

En esta etapa del año es necesario decidir el secado de los cultivos de servicios (CS). ¿Cuándo secar?¿Con qué método? ¿Qué costos hídricos para el cultivo sucesor se generan y cuál es el impacto sobre variables como la producción de materia seca del CS y el control de malezas? Algunas respuestas en esta nota.  

1- Costo hídrico para el cultivo sucesor

La decisión del momento de supresión del CS dependerá de las limitaciones hídricas de la campaña y de las fechas de siembra de los cultivos de verano en cada región.

En años secos, el reto está en producir buenos volúmenes de MS sin secar el perfil. En estos casos, la recomendación suele ser interrumpir el CS anticipadamente para evitar que llegue a las etapas reproductivas donde la extracción de agua es mayor. Para dar una idea de consumos: en un año seco un CS versus un barbecho consume unos 50-60 mm más que en años normales. Pero si se logran capturar algunas lluvias posteriores al secado, se puede recuperar fácilmente el perfil sin tener un impacto hídrico negativo en los cultivos de renta. 

Nicolás Pasman, ensayista para la Red de CS en la zona de Blaquier (Buenos Aires), testea CS de vicia, centeno, raigrás, mezclas de vicia y centeno, y de vicia + centeno + nabo. En cuanto a la acumulación de MS y el costo hídrico sobre el sucesor, evaluó cómo impacta sobre estas variables el secado químico en dos momentos: septiembre, previo a antesis, y octubre, a los 6 meses de implantado. 

Con la supresión tardía se pudo lograr el objetivo de acumulación de MS, aunque los CS tuvieron un mayor consumo de agua. El secado temprano (antes del período reproductivo del CS), si bien no alcanzó los volúmenes deseados de cobertura, tuvo menor costo hídrico para la soja sucesora . Esto se ve en los mayores rindes de las sojas que siguieron a los CS secados en septiembre.

Desde Marcos Juárez, Ramón García hace principalmente CS de vicia y centeno, basados en dos planteos: los lotes con napa llevan una rotación trigo-soja-maíz, donde el CS es posterior a la soja de 2da y antecesor del maíz de 1ra; y lotes sin napa donde la rotación es trigo-soja-maíz-soja de 1ra, y el CS va sobre el rastrojo de maíz que luego pasa a soja de 1ra. 

“En años normales y húmedos el problema de los lotes con napa es que llegan a la siembra de maíz saturados de agua y no es posible implantar el cultivo. Acá es donde los CS llegan con el objetivo de deprimir la altura de la napa y llegar a la primavera con un perfil receptivo para la siembra de gruesa”, explica García.

2- Conocer las especies

A la hora de decidir el secado hay que conocer bien las especies que componen una mezcla, y más aún cuando se opta por secados químicos. Es necesario seleccionar aquellas que compartan un ciclo de crecimiento similar para que la aplicación del herbicida sea efectiva. En el caso de las gramíneas es fundamental hacer el secado en antesis y nunca esperar a que semillen: luego de la floración el consumo de agua crece exponencialmente y las semillas pueden generar un banco en los lotes para convertirse en un problema.

3- Objetivos buscados y acumulación de materia seca

El momento de secado dependerá también de los objetivos para los que fue pensado el CS y el volumen de MS/ha que se necesita acumular para lograrlos. Gonzalo Robledo, ensayista de la Red de CS en Tucumán, explica: “el 75% de las precipitaciones en la zona ocurren de octubre a abril. Para la recarga del perfil no queda otra que esperar a las lluvias de septiembre”. 

“Así, elegir el momento óptimo de secado no impacta tanto sobre la disponibilidad de agua como sobre la acumulación de materia seca (MS) del CS. En estas latitudes este es el principal objetivo y todo un desafío, ya que no suelen superarse los 3.000 kg/ha”. Robledo incursiona en CS de vicia y centeno, solas o en mezcla con rabanito forrajero, así como garbanzo con doble propósito. 

En el caso del control de malezas, y pensando en zona Núcleo, se necesitan CS de 6 o 7 toneladas de MS/ha. Si además se propone lograr la fijación de N, con un CS de leguminosa para una gramínea posterior tenemos que hablar de más de 7 toneladas. 

Un aspecto importante para lograr estos y otros objetivos es la fecha de siembra (FS) del CS. Cuanto antes se entra al lote, el crecimiento se puede interrumpir más tempranamente, por eso lo ideal es empezar a sembrar a mediados de marzo para lograr buenos volúmenes de MS a mediados de agosto. El atraso en la FS implica prolongar el cultivo hasta septiembre, donde las posibilidades de recupero de agua empiezan a decrecer. 

En línea con el control de malezas, los CS logran disminuir las dosis de herbicidas y la cantidad de aplicaciones, entrando al lote sólo con los herbicidas pre-emergentes y con un menor tamaño de maleza, además de reducir la carga química del lote y disminuir el banco de semillas con el uso continuado de CS. “En un planteo con CS, por ejemplo en un lote que sale de maíz y pasa a soja, se aplica un pre-emergente para el maíz, y no se vuelve a entrar con herbicidas hasta septiembre. Así, pasan 11 meses donde tenés un control biológico total de malezas a través del cultivo de renta y del CS, siempre y cuando sea un lote bien manejado”, cierra García.

La Red de Cultivos de Servicios Aapresid-BASF genera información regional para optimizar el manejo de esta herramienta clave de los sistemas de producción. En las próximas semanas la Red publicará su Informe anual con los resultados de ensayos en todo el país sobre comportamiento de especies y mezclas, fechas de siembra, impacto en el control de malezas, disponibilidad de agua entre otras variables.

Fuente: Aapresid

Lanzamiento de la campaña gruesa 22-23 en la Planta y Criadero de Semillas Híbridas de ACA

Lanzamiento de la campaña gruesa 22-23 en la Planta y Criadero de Semillas Híbridas de ACA

Con la presencia de Juan José Bahillo –secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación–, el encuentro convocado por la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), se realizó en la ciudad de Pergamino –Buenos Aires– con la asistencia de representantes del sector público involucrado, la industria y la cadena semillera.

La Planta y Criadero de Semillas Híbridas de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) de la ciudad de Pergamino –Buenos Aires–, fue el lugar elegido para el lanzamiento de la campaña gruesa 22-23, organizado por la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), con la participación de Juan José Bahillo –secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación–, en su primera actividad con el sector semillero. La realización de esta jornada en esas instalaciones –con asistencia de todo el sector público involucrado, la industria y la cadena–, dejo en claro la importancia de la apuesta que está realizando ACA en investigación, desarrollo, producción y manufactura de semillas, con instalaciones y personal a la altura de las mejores empresas presentes en la Argentina.

Para Marco Prenna –director Insumos Agropecuarios e Industrias de ACA–, el hecho de que esta Planta y Criadero de Semillas Híbridas haya sido este año el escenario para el lanzamiento de la campaña, “con motivo de sus 100 años, también demuestra las inversiones y el trabajo que viene haciendo ACA, tanto en investigación y desarrollo, como en producción y manufactura de semillas, con instalaciones y personal a la altura de las mejores empresas de semillas del país”.

Agustín Sosa, gerente de ventas de Semillas, recalcó que “la propuesta integral en el negocio de semillas por parte de ACA abarca programas de mejoramiento en los cultivos más importantes –maíz, girasol, sorgo, soja, trigo, cebada– y cuenta con una creciente participación en el mercado nacional, gracias al potencial de su germoplasma y las tecnologías incorporadas en sus materiales”.

Además del secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, asistieron Javier Rodríguez –ministro de Desarrollo agrario de la provincia de Buenos Aires–, Mariano Garmendia –presidente de INTA–, la plana mayor del Instituto Nacional de Semillas (INASE), Alfredo Paseyro –gerente general de ASA–, Iván Franco –representando al consejo de ACA–, representantes de UATRE, entre otros. Recorrieron las instalaciones de la planta, el criadero y el laboratorio, donde estuvo toda la industria y la cadena de semillas.

Acerca de ACA

Con 100 años de trayectoria, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) es uno de los más importantes operadores del país en la comercialización de cereales y oleaginosas alcanzando los 24.000.000 de toneladas, al igual que en la fabricación y distribución de insumos agropecuarios.

Es una cooperativa de segundo grado que nuclea a 139 cooperativas, cuya misión es brindar soluciones integrales, creando valor de forma competitiva y sustentable, aportando transparencia a los mercados y manteniendo el diferencial de los principios y valores cooperativos.

CAFMA participó en el Senado de la Nación del plenario de comisiones que trató la promoción de la maquinaria agrícola argentina como industria estratégica

CAFMA participó en el Senado de la Nación del plenario de comisiones que trató la promoción de la maquinaria agrícola argentina como industria estratégica

Las autoridades de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola, CAFMA, estuvieron hoy presentes durante la reunión plenaria de las Comisiones de Industria y Comercio y de Presupuesto y Hacienda del Senado de la Nación. Fueron invitados también los miembros de la Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores y otros equipamientos Agrícolas e Industriales (AFAT).

 

Durante la reunión se conversó acerca de tres proyectos de Ley vinculados a la situación del sector agroindustrial, y que tienen giro en ambas comisiones: S-1628/22 Régimen de Promoción de la maquinaria agrícola industrial argentina (propuesta del Senador Dionisio F. Scarpin y otros) y S-1958/21 Declaración de Industria Estratégica para el desarrollo nacional de la maquinaria agrícola y agropartes (del Senador Roberto Mirabella) y S-1855/21 Proyecto que establece el régimen de promoción de la industria nacional de la maquinaria agrícola  (propuesta de la Senadora María De Los Ángeles Sacnun).

 

Durante el encuentro, el presidente de la CAFMA, Ing. Eduardo Borri, expresó, con claros ejemplos, varios de los aspectos que conforman la situación actual del sector.

 

A continuación destacamos algunos de sus conceptos vertidos en su discurso:

 

“La maquinaria agrícola se fabrica principalmente en 3 provincias: Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires generando 40 mil puestos de trabajo directos con 1200 empresas aproximadamente de acuerdo con relevamiento hecho por el IERAL en 2019. En los últimos 2 años generamos 13 mil nuevos puestos de trabajo.”

 

“La mayoría de nuestros asociados, alrededor de 150 fabrican productos localmente. Hay también quienes importan maquinarias y existen empresas transnacionales con importantes actividades en el país, con mayor o menor agregado de valor local. Nuestra pelea no es con aquellos que compiten con nosotros con las mismas condiciones o reglas de juegos. Nosotros estamos

 

 

acostumbrados a producir en condiciones que muchas veces son adversas. Nuestra disputa es con nuestro hermano mayor del Mercosur y la discriminación que hace con nosotros, y es por eso que buscamos espejar nuestro tratamiento para con ellos.”

 

“Es bien necesario mencionar que para que el BNDES (Banco Nacional de Desarrollo) de Brasil financie un producto, el mismo debe ser fabricado en Brasil con un % que puede haber ido cambiando, pero en su momento 50% del costo debía ser local.”

 

“Hay varios ejemplos de empresas argentinas que han ido a instalarse a Brasil por una única razón: poder obtener financiamiento en moneda local. De lo contrario no podían exportar sus productos y vender allá con crédito del FINAME o BNDES. Varios incluso tuvieron que pegarse la vuelta con quebrantos importantes dado que hubiera sido más fácil exportar y los volúmenes que conseguían obtener no siempre justificaban una radicación de sus plantas. El financiamiento era y es la clave.” 

 

“Nosotros, que fabricamos en el país, no solamente marcamos como asimetría el tema del financiamiento, sino que además tenemos que incorporar en el análisis las profundas diferencias estructurales que se generan entre nuestro país y el principal socio del Mercosur, entre ellos son las diferencias en los costos laborales directos e indirectos (conflictividad laboral), la diferencia en las tasas de interés para el acceso al crédito para crecer, el costo y la posibilidad de acceso a los insumos, el tamaño del mercado, el costo de la energía para producir, el costo impositivo, entre otros.”

 

“La Argentina tiene ventajas comparativas y hasta competitivas en la cadena agrobioindustrial. Somos parte del éxito de nuestros clientes contratistas y productores rurales.”

 

Borri recordó que el desarrollo de la siembra directa tiene cuna en la Argentina. Incluso, la primera cosechadora automotriz del mundo se patentó en Sunchales, Santa Fe. También resaltó que Argentina tenía 25 fábricas nacionales de cosechadoras y más del 60 % del mercado y hoy tenemos 3 y menos del 5 % del mercado. Aunque Brasil sigue sin tener ninguna fábrica de origen nacional y nuestro país posee aún el know-how, las condiciones que aquí se plantean dificultan el resurgimiento.

 

Al respecto, manifestó: “Nos resistimos a dar por perdido este campeonato mundial. Es más, desde CAFMA venimos planteando que la Argentina y su interior profundo está llamada a ser el AgroValley del mundo. Tenemos con qué dar esa batalla con nuestras universidades, el INTA, los productores y obviamente nuestras fábricas.”

 

 

 

Para graficar claramente estas afirmaciones, el presidente de la CAFMA recordó: “el 2017 ha sido el año con mayor venta de maquinaria agrícola en dólares – según el INDEC -, de por los menos los últimos años. Revisando estos números en función de nuestro conocimiento específico, el 60% de esas ventas eran de origen Importado y el 40% de origen Nacional. El 2021 estuvo a punto de alcanzar el nivel de venta de 2017 pero no llegó, pero el 60 % era nacional y el 40% fue importado. Eso explica por qué tuvimos tanta demanda los fabricantes argentinos, invirtiendo y tomando un 20% de nuevos empleos en los últimos dos años. ¿Saben por qué se dio eso? Solamente por debilidad y falta de divisas. No porque hayamos tenido clara la necesidad de incentivar la producción local.”

 

Otro dato resaltado por Borri fue: “de las 40 mil personas empleadas directas, el 90% produce el 60% de las ventas que comentamos anteriormente.  Si tuviéramos una ley podríamos seguir nacionalizando partes y reconvirtiendo en gran medida ese 40% restante que aún es importado, y además fortaleciéndonos para seguir incrementando las exportaciones de manera tal que esa buena defensa nos lleve a realizar goles en otros países, si se dan las condiciones adecuadas. Venimos incrementando las exportaciones, pero aún son bajas. El Mercado Interno nos consume el 90% de nuestra producción.”

 

Por último, el presidente de la Cámara definió: “CAFMA no está en contra de la importación. Hay muchas empresas transnacionales que ayudan a desarrollarnos y mejorar cuando las reglas de juego son claras. Sí estamos en contra de financiar producto importado que nos aspira los recursos que debieran estar destinados a un mayor derrame en nuestra sociedad. Se dice que el productor agropecuario es el destinatario de ese financiamiento. Es una media verdad. Es cierto, pero si financiamos dirigidamente la producción nacional estaremos financiando dos eslabones de la cadena y no solamente uno.”

 

Por último Borri destacó: “El último censo arrojó una población de más de 47 millones de argentinos. Crecimos pensando que éramos un país rico pero cuando distribuimos esos recursos naturales por la cantidad de habitantes, resulta que estamos en la posición 47 en el ranking mundial. Necesitamos contar con cada vez más industrias, para poder dar de comer a tal cantidad de población. Sabemos, queremos y podemos hacerlo.”

Malezas vs. herbicidas: la batalla no está perdida.

Malezas vs. herbicidas: la batalla no está perdida.

Martín Marzetti pasó por el 30º Congreso Aapresid y dejó su visión sobre la problemática actual del manejo de malezas. “El desafío es controlarlas mejor con menor impacto ambiental”.

En los últimos años, la curva de biotipos resistentes se fue incrementando. Esto no solo representa un serio problema para el sistema productivo, sino que pone en riesgo la efectividad de las tecnologías químicas disponibles. Pero la batalla no está perdida; En su paso por el Congreso Aapresid charlamos con Martín Marzetti, asesor en el centro de Santa Fe, sobre las claves para hacer frente a las malezas difíciles con buen manejo, por sobre todas las cosas.

¿Cuánto tiempo de vida le quedan a los herbicidas como herramienta en la lucha contra las malezas?

Hoy no hay ninguna otra herramienta ni parecida en cuanto a eficacia de control, así que creo que le queda mucha vida a esa tecnología. 

¿Qué le dirías a los productores que recurren al control mecánico como supuesta “solución final” al problema?

Les diría que hagan un análisis un poco más macro de la situación. Si bien creo que en algunas instancias este tipo de control puede justificarse por alguna situación o tipo de maleza perenne particular, debe ser una herramienta ocasional, y bien planificada sobre todas las cosas. 

A veces querer sacarse el problema de encima rápido y fácil lleva a recurrir al control mecánico. Pero esto, por un lado, no resuelve el problema de malezas, y por el otro, se está haciendo un perjuicio importante al suelo. 

¿Cómo cambió el impacto ambiental asociado al uso de herbicidas con la aparición de las resistencias, particularmente a glifosato?

El impacto ambiental se incrementó porque a raíz de la aparición de resistencias se volvieron a usar herbicidas de mayor impacto, como por ejemplo Paraquat. 

Afortunadamente hoy contamos con tecnologías más nuevas y un enfoque del manejo en general más integrado, lo que nos da la capacidad para ir atenuando los efectos negativos. 

Enumera en orden de importancia los 3 puntos donde hoy más fallamos en el manejo de malezas 

La primera falla que hoy nos lleva al fracaso en el control de malezas es la baja intensidad de las rotaciones. O sea, hay pocos cultivos y entonces nos quedan barbechos muy largos que son difíciles de manejar y muy costosos. 

Segundo, los monitoreos de baja calidad, con lo cual no detectamos rápidamente nuevos problemas, y llegamos tarde. En tercer lugar, aplicaciones tardías. Aplicamos con malezas pasadas de tamaño, y a veces en condiciones ambientales inadecuadas. Esto deriva en tratamientos fallidos, y en la necesidad de subir la cantidad de herbicidas para controlar una maleza que hubiera sido más sencilla de manejar en las condiciones adecuadas. 

En mayor o menor medida, tenemos cierta idea de los problemas que enfrentamos hoy en materia de malezas: ¿cuáles serán los desafíos que ciencia, productores y empresas enfrentaremos en los próximos años? 

El desafío es controlar mejor las malezas con menor impacto, tanto por el ambiente como por la presión social. Hoy es difícil realmente, hace falta generar más conocimiento y un entorno que colabore y que premie al que hace las cosas mejor. 

Mitigación del cambio climático: una tarea de toda la cadena agroalimentaria.

Mitigación del cambio climático: una tarea de toda la cadena agroalimentaria.

Conocemos los impactos de la agricultura sobre las emisiones y estrategias para reducirlas. ¿Pero qué están haciendo eslabones como el transporte o logística de agroalimentos? En su paso por Congreso, Julián Ferrer (Cargill) responde.

La agricultura puede posicionarse como aliada en la lucha contra el cambio climático por su capacidad de contribuir al secuestro de Carbono atmosférico y su almacenamiento en el suelo, a través de las plantas. A lo largo del Congreso Aapresid 2022 se repasaron muchas estrategias para maximizar ese rol. Pero identificar estrategias para reducir el balance de emisiones es una tarea que deberían abordar todos los eslabones de la cadena agroalimentaria, incluido el consumidor.  

¿Cómo reducir la huella ambiental asociada al almacenamiento, procesamiento, comercialización y transporte de alimentos? Responde a estas inquietudes Julián Ferrer, RSE/Sustentabilidad Corporativa del Cono Sur de Cargill, tras su participación en el Congreso en un panel sobre el rol del Agro en la mitigación del cambio climático.

En el Congreso se repasaron estrategias y acciones para ir hacia una agricultura con mejor balance de emisiones GEI. Pero, en las etapas de almacenamiento, transporte de larga distancia de materias primas y agroindustrial: ¿dónde están los puntos críticos en la búsqueda de reducir emisiones?

Claramente, todas estas etapas son relevantes en su contribución a las emisiones globales. Para cada una de ellas, Cargill propone distintas iniciativas para reducir su impacto a nivel global. En lo que refiere a operaciones industriales, tenemos un objetivo de reducción de las mismas de un 10%. Mientras que para la cadena de valor -que incluye el transporte, almacenamiento y producción- se plantea una reducción del 30% de sus operaciones, tanto para la producción agrícola, como de alimentos, nutrición animal y proteínas. 

¿Qué estrategias deberán adoptar la logística, almacenamiento y transporte de agroalimentos? 

En cuanto a almacenamiento, la estrategia es apuntar a la mayor eficiencia de las operaciones. En esta misión, las estrategias de Cargill varían según el tipo de negocio y agroindustria de cada país. En Argentina, con numerosas fábricas vinculadas a la cadena oleaginosa, se toman determinadas acciones apuntadas a reducir el 10% de las emisiones, como mencioné anteriormente. 

A nivel de transporte local, para la cadena agrícola existe una iniciativa que busca reducir los trayectos con camiones y sus reprogramaciones para generar menores emisiones. A escala global, Cargill estableció una alianza con una empresa de tecnología para los fletes marítimos de larga distancia, donde se está probando un nuevo tipo de velas para reducir el uso de combustible, con buenos resultados. 

¿Cómo deben prepararse los productores argentinos para el tipo de demanda que se viene en lo que refiere a trazabilidad y origen sustentable; Y ¿cómo, desde eslabones posteriores pueden traccionarse iniciativas que permitan responder a esa demanda?

Esto es una agenda que avanza constantemente. En un principio, respondiendo a la fuerte demanda europea, el foco está puesto sobre soja libre de deforestación. Para esto hay distintos sistemas sectoriales que se complementan para garantizar transparencia a los consumidores. 

SoyaWise de Cargill es un ejemplo de proyecto que atiende a estas exigencias internacionales, ofreciendo un portal de trazabilidad de la cadena. Además, en el país se están desarrollando sistemas como la plataforma del Grupo Sectorial Visión Gran Chaco (ViSec), que brinda información sobre el nivel de sustentabilidad de los sistemas de producción agropecuaria de esta ecorregión. 

Si bien el foco primario está en identificar y trazar la soja libre de deforestación, a futuro se podrían ir sumando otros criterios de importancia global relacionados a la dimensión social y al cuidado del suelo. Se estima que la demanda de la trazabilidad de la soja será incremental y lo que se buscará es que los sistemas no afecten la operación diaria y sus costos, para poder dar respuesta a esas demandas. 

Otro ejemplo es nuestro trabajo junto al Programa Aapresid Certificaciones, quien nos ofrece todo su expertise en la implementación de iniciativas y sistemas de certificación de sustentabilidad a nivel de la producción primaria, para ayudar a nuestros productores a cumplir con requisitos y estándares específicos y acceder a plataformas de comercialización sustentables.