En el transporte de cargas, la inflación anual ya superó el 130%

En el transporte de cargas, la inflación anual ya superó el 130%

Abril no le dio tregua a los costos: se encarecieron otro 7,7% y para mayo se espera un piso del 8%. En el primer cuatrimestre del año, el incremento acumulado es del 29,3%.

El costo de transporte de cargas no para de aumentar y solo en abril, la suba fue de 7,7%, de acuerdo a la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac). 

En medio de un contexto de continuidad de alta inflación minorista y mayorista, en marzo la suba de costos había dado una tregua, con un suba de 3,3%.

A partir de una salida anticipada de la hacienda por efectos de la seca, los feedlots elevaron sus niveles de encierre. En paralelo, se percibe una mejora en sus números de rentabilidad en los dos últimos meses, de acuerdo a un trabajo elaborado por Juan Manuel Garzón, de la Fundación Ieral. 

Como base, el análisis midió la cantidad de maíz que se puede comprar con la venta de un novillito,, una vez descontado el costo de la invernada. En enero de 2023, la ecuación arrojaba unos 1.443 kilos de maíz, un poder de compra que era un 40% menor al promedio de los últimos 13 años.

Por su parte, entre febrero y comienzos de abril, la venta de un novillito permitió comprar 2.165 kilos de maíz. Este volumen fue un 50% superior en comparación al primer mes del año.

“La situación mejoró considerablemente, pero debe advertirse que queda una brecha todavía del 10% respecto al poder de compra promedio del período 2010/2022, la brecha que era del 40% se redujo al 10%”, explicó Garzón. 

En este caso, consideró que la mejora se explica más por el cambio de precios relativos de categoría de animales, que por el mayor poder de compra de la hacienda en términos de maíz.  

 

SUBA EN EL PRECIO DE LA HACIENDA

Por su parte, con la suba de precios de hacienda de febrero y marzo y cierta estabilización en el precio del maíz, el poder de compra de la hacienda en términos del cereal mostró una mejoría. 

En enero, se compraban 7,4 kilos del cereal por cada kilo de novillito vendido, relación que pasó a ser de 9,3 en el mes de marzo, un 26% más. “Esta suba también ha contribuido a la mejora de la situación económica del engordador”, sostuvo. 

Más allá de este panorama, advirtió que el nivel actual de este indicador está todavía bastante por debajo de su media reciente, unos 12,3 kilos de promedio en el período 2010-2022.  “Y mucho más lejos aún de los que fuesen sus mejores años, 14,9 kilos en 2014 y 19,4 kilos en 2015”, agregó. 

Para que este efecto favorable se extienda, Garzón remarcó que será fundamental que los precios de la hacienda, en particular de sus categorías de mayor edad y kilaje, se mantengan firmes a futuro. “Para que esta condición se cumpla, es clave la evolución que muestre la demanda, tanto interna como externa”, sostuvo.

Y agregó: “Un riesgo macroeconómico muy latente con potencial de daño sobre la actividad del engorde y la ganadería en general es un salto en el tipo de cambio oficial, que incremente los costos de producción, en particular los de sanidad y alimentación”. 

La sequía y su largo impacto en la ganadería: en 2024 nacerían 1,3 millones de terneros menos

La sequía y su largo impacto en la ganadería: en 2024 nacerían 1,3 millones de terneros menos

Según el analista ganadero Vïctor Tonelli, la falta de agua afectó al 80% del rodeo vacuno en Argentina. Entre otros problemas, generó 1,5 millones de vientres improductivos, y un destete que se reducirá entre 6% y 8%.

En el marco de una jornada ganadera que se desarrolló en la Sociedad Rural de Jesús María (Córdoba), el analista ganadero Víctor Tonelli proyectó las expectativas para los próximos años, a partir de una serie de factores limitantes para la producción. 

Más allá de los problemas específicos de la ganadería a nivel productivo, en los últimos cuatro años el escenario internacional provocó incertidumbre y volatilidad a partir de una serie de factores.

Así, la Peste Porcina Africana, la pandemia de Covid-19, la guerra entre Rusia y Ucrania y los problemas financieros y bancarios en Estados Unidos también forman parte de la agenda ganadera. 

A estos factores de coyuntura, la crisis climática y ambiental está cambiando la forma en que se producen y consumen los productos ganaderos.

Para Tonelli, los productores ganaderos y los consumidores deberán adaptarse a estos cambios, tanto para asegurar la sustentabilidad productiva como para satisfacer a consumidores cada vez más exigentes y no perder mercados internacionales. 

EL ESCENARIO PARA LOS VIENTRES

En su disertación, durante el evento organizado por el laboratorio CDV, Tonelli explicó que la merma de recursos forrajeros reducen los niveles de producción ganaderos y generarán una presión alcista en los precios.

“El mercado de Argentina ha sido un claro ejemplo de cómo la seca es el factor que más ha impactado en el resultado del negocio”, sostuvo.

El analista puso números a esta situación y detalló que la sequía afectó a casi el 80% del stock vacuno argentino, que se traducirá en una baja de preñez de 6% a 8%. 

“Esto representa alrededor de 1,5 millones de vacas adicionales vacías que provocarán una caída de alrededor de 1,3 millones de terneros menos, impactando negativamente sobre los resultados del 2024”, advirtió.

UN MERCADO SOBREOFERTADO

Para Tonelli, este alto volumen adicional de vientres improductivos generó una sobreoferta en el mercado y presionó la faena de vacas, que en el primer trimestre de 2023 creció un 27% interanual.

En paralelo, señaló que a diciembre 2022, el stock de terneros llegó a 15,4 millones de cabezas, una de las cifras más elevadas de los últimos diez años. 

“Los productores se ven obligados a liquidar para generar un mayor equilibrio entre oferta y carga y esto provoca una baja de precio de entre el 5 y 10%”2, consideró. 

Por otro lado, consideró que este escenario genera oportunidades para los engordadores a corral, a pesar de la suba del maíz. “Los corrales están llenos y con un nivel muy superior, en el primer trimestre han superado un 37% lo cual también atenta contra la recuperación del precio del ternero”, concluyó. 

A partir de una salida anticipada de la hacienda por efectos de la seca, los feedlots elevaron sus niveles de encierre. En paralelo, se percibe una mejora en sus números de rentabilidad en los dos últimos meses, de acuerdo a un trabajo elaborado por Juan Manuel Garzón, de la Fundación Ieral. 

Como base, el análisis midió la cantidad de maíz que se puede comprar con la venta de un novillito,, una vez descontado el costo de la invernada. En enero de 2023, la ecuación arrojaba unos 1.443 kilos de maíz, un poder de compra que era un 40% menor al promedio de los últimos 13 años.

Por su parte, entre febrero y comienzos de abril, la venta de un novillito permitió comprar 2.165 kilos de maíz. Este volumen fue un 50% superior en comparación al primer mes del año.

“La situación mejoró considerablemente, pero debe advertirse que queda una brecha todavía del 10% respecto al poder de compra promedio del período 2010/2022, la brecha que era del 40% se redujo al 10%”, explicó Garzón. 

En este caso, consideró que la mejora se explica más por el cambio de precios relativos de categoría de animales, que por el mayor poder de compra de la hacienda en términos de maíz.  

 

SUBA EN EL PRECIO DE LA HACIENDA

Por su parte, con la suba de precios de hacienda de febrero y marzo y cierta estabilización en el precio del maíz, el poder de compra de la hacienda en términos del cereal mostró una mejoría. 

En enero, se compraban 7,4 kilos del cereal por cada kilo de novillito vendido, relación que pasó a ser de 9,3 en el mes de marzo, un 26% más. “Esta suba también ha contribuido a la mejora de la situación económica del engordador”, sostuvo. 

Más allá de este panorama, advirtió que el nivel actual de este indicador está todavía bastante por debajo de su media reciente, unos 12,3 kilos de promedio en el período 2010-2022.  “Y mucho más lejos aún de los que fuesen sus mejores años, 14,9 kilos en 2014 y 19,4 kilos en 2015”, agregó. 

Para que este efecto favorable se extienda, Garzón remarcó que será fundamental que los precios de la hacienda, en particular de sus categorías de mayor edad y kilaje, se mantengan firmes a futuro. “Para que esta condición se cumpla, es clave la evolución que muestre la demanda, tanto interna como externa”, sostuvo.

Y agregó: “Un riesgo macroeconómico muy latente con potencial de daño sobre la actividad del engorde y la ganadería en general es un salto en el tipo de cambio oficial, que incremente los costos de producción, en particular los de sanidad y alimentación”. 

Dólar Soja 3: El objetivo del Gobierno, a mitad de camino

Dólar Soja 3: El objetivo del Gobierno, a mitad de camino

Esta tercer etapa del programa está recaudando, en promedio, la mitad de ingresos de divisa por día de lo que requeriría para alcanzar su objetivo hasta fines de mayo.

 

Se esperaba una liquidación aproximada a los USD 5.000 hasta fines de mayo. Para eso hace faltan unos USD 150 millones diarios; pero hasta la fecha se está recibiendo en promedio sólo la mitad en divisas por día.

Un informe del diario Infobae destaca que los dólares que están ingresando por la venta de soja al exterior no provienen de los productores sino de la caja de los exportadores que los venden sin tener el producto. La situación no es sostenible y el Gobierno lo sabe. De hecho, el miércoles fue uno de los días de mayor liquidación de soja y la cifra fue inferior a los USD 80 millones. Para alcanzar la cifra deseada por Economía a fin de mayo próximo de USD 5.000 millones, necesita un promedio diario de liquidaciones de más de USD 150 millones. Nunca alcanzaron una liquidación semejante en esta tercera etapa del dólar para el agro.

Ni hablar de las economías regionales a las que se les adjudicaba un poder de liquidación de USD 3.500 millones y llevan vendidos USD 50 millones. Solo una veintena de firmas se acogió al nuevo régimen. Detrás de la excusa de “trámites complicados”, la realidad indica que no quieren entrar al plan de Precios Justos para el mercado interno a cambio de un dólar de $300 que quedó bastante disminuido por la inflación y que no sirve para exportaciones como las del maní que comienzan su cosecha en junio.

El analista financiero y experto en agronegocios Salvador Vitelli señaló a Infobae: “Si se hace un análisis de lo que está sucediendo las reservas netas calculadas por el método del FMI, son de USD 1.100 millones aproximadamente. La economía se sigue complicando y siguen los pedidos de dólares de los bancos a través de camiones de caudales. El miércoles pidieron USD 11,8 millones. No es una situación preocupante todavía, pero puede serlo si se transforma en tendencia. Si bien Estados Unidos va a apoyar para que el organismo gire dólares extra, son dólares para devolverle al FMI y no generan disponibilidades inmediatas”.

A partir de una salida anticipada de la hacienda por efectos de la seca, los feedlots elevaron sus niveles de encierre. En paralelo, se percibe una mejora en sus números de rentabilidad en los dos últimos meses, de acuerdo a un trabajo elaborado por Juan Manuel Garzón, de la Fundación Ieral. 

Como base, el análisis midió la cantidad de maíz que se puede comprar con la venta de un novillito,, una vez descontado el costo de la invernada. En enero de 2023, la ecuación arrojaba unos 1.443 kilos de maíz, un poder de compra que era un 40% menor al promedio de los últimos 13 años.

Por su parte, entre febrero y comienzos de abril, la venta de un novillito permitió comprar 2.165 kilos de maíz. Este volumen fue un 50% superior en comparación al primer mes del año.

“La situación mejoró considerablemente, pero debe advertirse que queda una brecha todavía del 10% respecto al poder de compra promedio del período 2010/2022, la brecha que era del 40% se redujo al 10%”, explicó Garzón. 

En este caso, consideró que la mejora se explica más por el cambio de precios relativos de categoría de animales, que por el mayor poder de compra de la hacienda en términos de maíz.  

 

SUBA EN EL PRECIO DE LA HACIENDA

Por su parte, con la suba de precios de hacienda de febrero y marzo y cierta estabilización en el precio del maíz, el poder de compra de la hacienda en términos del cereal mostró una mejoría. 

En enero, se compraban 7,4 kilos del cereal por cada kilo de novillito vendido, relación que pasó a ser de 9,3 en el mes de marzo, un 26% más. “Esta suba también ha contribuido a la mejora de la situación económica del engordador”, sostuvo. 

Más allá de este panorama, advirtió que el nivel actual de este indicador está todavía bastante por debajo de su media reciente, unos 12,3 kilos de promedio en el período 2010-2022.  “Y mucho más lejos aún de los que fuesen sus mejores años, 14,9 kilos en 2014 y 19,4 kilos en 2015”, agregó. 

Para que este efecto favorable se extienda, Garzón remarcó que será fundamental que los precios de la hacienda, en particular de sus categorías de mayor edad y kilaje, se mantengan firmes a futuro. “Para que esta condición se cumpla, es clave la evolución que muestre la demanda, tanto interna como externa”, sostuvo.

Y agregó: “Un riesgo macroeconómico muy latente con potencial de daño sobre la actividad del engorde y la ganadería en general es un salto en el tipo de cambio oficial, que incremente los costos de producción, en particular los de sanidad y alimentación”. 

Mujeres Rurales: Córdoba sería anfitriona del VI ENLAC

Mujeres Rurales: Córdoba sería anfitriona del VI ENLAC

La delegación argentina que participó del V Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Mujeres Rurales (ENLAC) en Chile estuvo compuesta por representantes del Gobierno de la Provincia, quienes elevaron la propuesta de ser sede principal, tras la votación que definió realizar la edición 2025 en Argentina. Además, compartieron los resultados del trabajo que viene encabezando el Ministerio de Agricultura y Ganadería junto al Ministerio de la Mujer en materia de políticas públicas de equidad, acceso y empoderamiento.     

 

Representantes del Gobierno de Córdoba junto a mujeres rurales de diferentes organizaciones formaron parte de la comitiva oficial argentina que participó del V Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Mujeres Rurales (V ENLAC), que se realizó del 23 al 28 de abril en la ciudad chilena de Coyhaique, Región de Aysén.

Esta red de mujeres (REDLAC), que organiza los encuentros, es una organización que tiene como misión mejorar las condiciones de vida de las mujeres rurales de la región, a través de la visibilización de sus necesidades y demandas. Está compuesta por productoras de unas 200 organizaciones de Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Chile, República Dominicana, Ecuador, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay y España.

La subsecretaria de Agricultura Familiar del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba, Mariana Victoria Vigo, encabezó la comitiva provincial que llevó al encuentro los resultados de diferentes acciones vinculadas al empoderamiento de las mujeres rurales.

Asimismo, ratificó el apoyo político del Gobierno Provincial, encabezado por los ministros Sergio Busso y Claudia Martínez como embajadores del pedido a los organismos internacionales para concretar la declaración del “Decenio de la Mujer Rural”.

“Durante el Encuentro Suprarregional de Mujeres que se realizó en Córdoba trabajamos muchos puntos vinculados a la ruralidad, las mujeres que la habitan, y la necesidad del reconocimiento al estratégico aporte que ellas hacen al sector productivo. Y además, la impostergable necesidad de avanzar en políticas públicas que permitan achicar las brechas de desigualdad”, detalló la funcionaria.

Las mujeres rurales cordobesas que participaron desde las organizaciones fueron Mariela Moreno, integrante de la Cooperativa Gallo Rojo, dedicada a la producción avícola; Noelia Guerrero, joven integrante de la Cooperativa El Quirquincho que se dedica a la producción hortícola; y Marta Castro, ganadera de la zona de Traslasierra.

 

A partir de una salida anticipada de la hacienda por efectos de la seca, los feedlots elevaron sus niveles de encierre. En paralelo, se percibe una mejora en sus números de rentabilidad en los dos últimos meses, de acuerdo a un trabajo elaborado por Juan Manuel Garzón, de la Fundación Ieral. 

Como base, el análisis midió la cantidad de maíz que se puede comprar con la venta de un novillito,, una vez descontado el costo de la invernada. En enero de 2023, la ecuación arrojaba unos 1.443 kilos de maíz, un poder de compra que era un 40% menor al promedio de los últimos 13 años.

Por su parte, entre febrero y comienzos de abril, la venta de un novillito permitió comprar 2.165 kilos de maíz. Este volumen fue un 50% superior en comparación al primer mes del año.

“La situación mejoró considerablemente, pero debe advertirse que queda una brecha todavía del 10% respecto al poder de compra promedio del período 2010/2022, la brecha que era del 40% se redujo al 10%”, explicó Garzón. 

En este caso, consideró que la mejora se explica más por el cambio de precios relativos de categoría de animales, que por el mayor poder de compra de la hacienda en términos de maíz.  

 

SUBA EN EL PRECIO DE LA HACIENDA

Por su parte, con la suba de precios de hacienda de febrero y marzo y cierta estabilización en el precio del maíz, el poder de compra de la hacienda en términos del cereal mostró una mejoría. 

En enero, se compraban 7,4 kilos del cereal por cada kilo de novillito vendido, relación que pasó a ser de 9,3 en el mes de marzo, un 26% más. “Esta suba también ha contribuido a la mejora de la situación económica del engordador”, sostuvo. 

Más allá de este panorama, advirtió que el nivel actual de este indicador está todavía bastante por debajo de su media reciente, unos 12,3 kilos de promedio en el período 2010-2022.  “Y mucho más lejos aún de los que fuesen sus mejores años, 14,9 kilos en 2014 y 19,4 kilos en 2015”, agregó. 

Para que este efecto favorable se extienda, Garzón remarcó que será fundamental que los precios de la hacienda, en particular de sus categorías de mayor edad y kilaje, se mantengan firmes a futuro. “Para que esta condición se cumpla, es clave la evolución que muestre la demanda, tanto interna como externa”, sostuvo.

Y agregó: “Un riesgo macroeconómico muy latente con potencial de daño sobre la actividad del engorde y la ganadería en general es un salto en el tipo de cambio oficial, que incremente los costos de producción, en particular los de sanidad y alimentación”. 

¿Efecto inflación? Uno de cada diez empleados plenos busca otro trabajo

¿Efecto inflación? Uno de cada diez empleados plenos busca otro trabajo

La profundización de la crisis económica y el salto de la inflación junto a un mercado laboral frágil resultan determinantes para que los trabajadores ocupados intenten aumentar sus ingresos. En la Argentina hay, según la EPH, 9,4 millones de ocupados remunerados. De ese grupo, 3,1 millones trabajan entre 35 y 45 horas semanales (lo que se considera “empleo pleno”). Aun entre estos “full time”, uno de cada diez está buscando otro trabajo. Con precisión, es el 13,1% de los ocupados plenos.

 

Para un análisis más detallado, el IIE tomó la distinción de la población ocupada en cuatro clases sociales según el nivel de ingresos: clase baja (no alcanza la canasta básica total CBT), media-baja (alcanza hasta 1,5 veces la CBT), media (hasta 4 veces la CBT) y alta (más de 4 veces la CBT).

Para este trabajo se consideró como una sola categoría a los cuentapropistas y empleados que reportan una sola ocupación remunerada, que suman 3,1 millones en la Argentina. De ese global, son 410.000 los que buscan activamente otro empleo y son los denominados “ocupados demandantes”.

De esos 410.000 , el 20,2% es de clase baja; 21,8% de media-baja; 53,3% pertenece al estrato medio y 4,6% al nivel más alto de ingresos.

Los datos revelan que los estratos sociales bajos y medios son los más afectados por la caída en el poder de compra, producto de los altos niveles de inflación. Se subraya que esos mismos segmentos son los más afectados por la informalidad laboral, que ronda el 37% en el país. Quien está afuera de la formalidad registra, en general, más pérdida del poder adquisitivo.

Un dato a considerar es cuánto representan los ocupados demandantes de cada uno de los segmen-
tos sociales sobre el total de empleados de cada estrato.

El 13,1% de los ocupados plenos busca otro empleo. Desagregado, el dato muestra que el valor más
alto está entre los más vulnerables, donde un cuarto de la clase baja y un tercio de la media-baja busca otra ocupación. Para la clase media y alta, los valores son 10,7% y 4%, respectivamente. 

En síntesis, los segmentos más vulnerables son los que con más intensidad buscan otra ocupación,
empleo o actividad. Es en esos estratos donde se transparenta mayor “insatisfacción” con el puesto
actual, sea por el ingreso o por otro factor.

 

A partir de una salida anticipada de la hacienda por efectos de la seca, los feedlots elevaron sus niveles de encierre. En paralelo, se percibe una mejora en sus números de rentabilidad en los dos últimos meses, de acuerdo a un trabajo elaborado por Juan Manuel Garzón, de la Fundación Ieral. 

Como base, el análisis midió la cantidad de maíz que se puede comprar con la venta de un novillito,, una vez descontado el costo de la invernada. En enero de 2023, la ecuación arrojaba unos 1.443 kilos de maíz, un poder de compra que era un 40% menor al promedio de los últimos 13 años.

Por su parte, entre febrero y comienzos de abril, la venta de un novillito permitió comprar 2.165 kilos de maíz. Este volumen fue un 50% superior en comparación al primer mes del año.

“La situación mejoró considerablemente, pero debe advertirse que queda una brecha todavía del 10% respecto al poder de compra promedio del período 2010/2022, la brecha que era del 40% se redujo al 10%”, explicó Garzón. 

En este caso, consideró que la mejora se explica más por el cambio de precios relativos de categoría de animales, que por el mayor poder de compra de la hacienda en términos de maíz.  

 

SUBA EN EL PRECIO DE LA HACIENDA

Por su parte, con la suba de precios de hacienda de febrero y marzo y cierta estabilización en el precio del maíz, el poder de compra de la hacienda en términos del cereal mostró una mejoría. 

En enero, se compraban 7,4 kilos del cereal por cada kilo de novillito vendido, relación que pasó a ser de 9,3 en el mes de marzo, un 26% más. “Esta suba también ha contribuido a la mejora de la situación económica del engordador”, sostuvo. 

Más allá de este panorama, advirtió que el nivel actual de este indicador está todavía bastante por debajo de su media reciente, unos 12,3 kilos de promedio en el período 2010-2022.  “Y mucho más lejos aún de los que fuesen sus mejores años, 14,9 kilos en 2014 y 19,4 kilos en 2015”, agregó. 

Para que este efecto favorable se extienda, Garzón remarcó que será fundamental que los precios de la hacienda, en particular de sus categorías de mayor edad y kilaje, se mantengan firmes a futuro. “Para que esta condición se cumpla, es clave la evolución que muestre la demanda, tanto interna como externa”, sostuvo.

Y agregó: “Un riesgo macroeconómico muy latente con potencial de daño sobre la actividad del engorde y la ganadería en general es un salto en el tipo de cambio oficial, que incremente los costos de producción, en particular los de sanidad y alimentación”. 

El presidente de la Bolsa de Rosario exigió medidas para atender la “dramática” situación de los productores afectados por la sequía

El presidente de la Bolsa de Rosario exigió medidas para atender la “dramática” situación de los productores afectados por la sequía

En el marco del tradicional remate del primer lote de soja, Miguel Simioni reveló que durante la actual campaña se dejará de cosechar un área similar a la mitad de la superficie de Santa Fe. “No son tiempos para seguir improvisando”, dijo, a propósito del reciente lanzamiento del Dólar Soja 3

El Recinto de Operaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) fue sede de una nueva edición del remate del primer lote de soja, evento que marca simbólicamente el inicio de la comercialización  de la oleaginosa. El impacto de la sequía, el recorte en las estimaciones de producción, la necesidad de reglas claras que den previsibilidad a la producción e inversión y el compromiso de definir políticas públicas para combatir la inseguridad en Rosario fueron los ejes del discurso oficial.

El remate contó con la participación en el estrado del presidente de la BCR Miguel Simioni, el gobernador de Santa Fe Omar Perotti, el intendente de Rosario Pablo Javkin y el ministro de Producción, Ciencia y Tecnología de la provincia de Santa Fe Daniel Costamagna. Operadores del mercado físico de granos, directivos y socios de la entidad bursátil, autoridades de mercados adheridos, cámaras, entidades de la producción y medios de comunicación también estuvieron presentes durante la actividad.

En su discurso, Simioni resaltó la crisis que están atravesando los eslabones de la producción agropecuaria y el impacto de la sequía en torno a la actividad económica: “Los hombres y mujeres de campo sufrieron crudamente y en soledad, el impacto de una sequía que se llevó sus sueños y esfuerzo”, introdujo. Según informes técnicos de la BCR, en abril el recorte de estimaciones pasó de 27 a 23 millones de toneladas en soja, y de 35 a 32 en maíz, alcanzando pérdidas de más del 50% de lo que se esperaba producir al inicio de la siembra. 

En ese contexto, Simioni explicó que “nos encaminamos a un cierre de campaña con valores tanto de producción como de rendimientos tan bajos, que hay que buscar en el siglo pasado para encontrar números similares”. Luego agregó: “Nuestro polo de soja viene perdiendo su posición de líder mundial a manos de Nueva Orleans.Y este año, posiblemente nuestro país pierda su condición de exportador líder de harina de soja a manos de Brasil”.

En esa misma línea, enfatizó en la necesidad de actuar con determinación para dar respuestas a quienes están sufriendo las consecuencias del fenómeno, resaltando dos datos: la estimación de que en la presente campaña se dejaran de realizar más de un millón y medio de viajes de camión desde los pueblos y ciudades del interior productivo a sus diversos destinos; y que en Argentina se dejarán de cosechar 6,5 millones de hectáreas de soja, maíz, y trigo, un área similar a la mitad de la superficie de la provincia de Santa Fe.  

“No son tiempos para seguir improvisando”

En este marco, el presidente de la BCR aseveró que “no son tiempos para seguir improvisando con anuncios o medidas descoordinadas, que sólo funcionan como parches cuando se necesitan divisas”, a propósito del reciente lanzamiento del Dólar Soja 3.

“Lo que en su primera edición se presentó como un mecanismo excepcional para recomponer las reservas, se transformó en una herramienta periódica de intervención de los mercados, cuyos resultados ya conocemos: pérdida de transparencia en el proceso de formación de precios, distorsiones y asimetrías hacia el interior de toda la cadena de producción y comercialización granaria, sumado al encarecimientos en los costos de arrendamientos rurales, usualmente pactados en valor soja, incluso cuando el uso de esa tierra tenga destinos muy distintos como son los casos del maíz y la hacienda, cuya producción lejos está de acceder a esos valores”, aseguró. 

El presidente de la BCR reclamó la toma de medidas urgentes que permitan a los productores recuperarse para trabajar la tierra, sembrar y producir, entre ellas demandó el apoyo a la producción a través de los reconocimientos inmediatos de los estados de emergencia y asistencia financiera por parte de la banca pública y privada; reglas claras que den previsibilidad a la producción e inversión, rechazando regímenes como el dólar soja y medidas que dificulten el acceso a los insumos básicos del sector o incrementen sus precios; un marco impositivo justo que no castigue a la producción y la puesta en valor de la infraestructura básica de transporte de cargas.

Reclamo por inseguridad

En un capítulo aparte, Simioni ratificó que la agenda del sector productivo no puede estar disociada de la agenda social de la región: “La seguridad es una necesidad que demanda el compromiso de todos, pero fundamentalmente del Estado en todos sus poderes y niveles que es el responsable de decirnos cuál es el plan para contener la creciente ola de inseguridad que vivimos en Rosario, y de definir las políticas públicas que permitan combatir este flagelo”, explicó.

La Bolsa de Comercio de Rosario, junto con la Universidad Nacional de Rosario, la iglesia, los distintos credos de la ciudad, sindicatos, colegios profesionales y un conjunto de entidades empresarias forma parte de  la Multisectorial por la Paz. El objetivo del espacio es ponerse a disposición de las autoridades para colaborar con la crisis de inseguridad que atraviesa Rosario. “No somos especialistas en seguridad, ni tenemos por qué serlo. Somos ciudadanos comunes, ocupando lugares en entidades que son emergentes de la sociedad civil, preocupados y afectados por la situación que nos atraviesa. Tenemos la obligación de involucrarnos en este tema, conocer el plan que tienen las autoridades, y monitorear que el mismo se cumpla. Exigimos acciones directas y concretas que permitan abordar esta problemática”, explicó.

Para finalizar, Miguel Simioni exigió que el diálogo debe traducirse en acciones concretas y urgentes sin dejar de lado la coyuntura que “empuja a más ciudadanos y ciudadanas a la marginalidad y la pobreza”.

“Como dirigentes y ciudadanos no queremos más diagnósticos y promesas. La sociedad en su conjunto demanda planes de gobierno  para conocer de los distintos candidatos qué van a hacer para revertir esta situación, cómo lo harán y en qué plazos”, indicó.

El intendente de la ciudad de Rosario, Pablo Javkin, puntualizó en el esquema institucional de la Argentina: “Este país solo va a encontrar una matriz de desarrollo, estabilidad de su moneda e inclusión y movilidad ascendente si vuelve a desarrollarse desde el interior. Esa pelea tiene que atravesar a todo el sistema político y nos tiene que reunir de forma inteligente priorizando el planteo de desarrollo de nuestra geografía por encima de nuestras pertenencias partidarias”.

Por su parte, el gobernador de la provincia de Santa Fe, Omar Perotti, destacó la necesidad de analizar estratégicamente el potencial del sector: «Tenemos que hablar de la reducción progresiva de las retenciones y de otra manera de estimular la instancia de producción para que podamos expandir plenamente nuestro potencial”. Y agregó: “Otros países van creciendo en su superficie sembrada de soja y nosotros estamos estabilizados en los niveles de producción. La falta de estímulos nos lleva a no estar generando un total aprovechamiento de la capacidad de nuestros suelos, del conocimiento y la voluntad de trabajo de nuestros productores”.


Luego de los discursos oficiales y las distinciones al productor ganador, Gerardo Tessore, y a la firma corredora, Enrique Zeni y Cia SACIAFEI, comenzó el tradicional remate con operadores presentes, a cargo de Marcelo Garcia (Enrique Zeni) y el martillero Ignacio Perone (Aguirre Vázquez).

Durante la subasta, los operadores de las casas corredoras pujaron por el lote, que terminó siendo adquirido por la firma Boero & Cía por $148.000. El excedente sobre el precio de pizarra será donado a la Escuela n° 8090 San Agustín de la localidad de Carlos Pellegrini.

Sobre el primer lote de soja:

La partida de 35.530 kilos es de la variedad Credenz 5907. Conforme lo establecido por el reglamento de esta Bolsa, recibidores Oficiales de su Cámara Arbitral actuaron sobre la mercadería descargada en la terminal de  LDC (Louis Dreyfus Company) Argentina S.A, planta Timbúes. 

A partir de una salida anticipada de la hacienda por efectos de la seca, los feedlots elevaron sus niveles de encierre. En paralelo, se percibe una mejora en sus números de rentabilidad en los dos últimos meses, de acuerdo a un trabajo elaborado por Juan Manuel Garzón, de la Fundación Ieral. 

Como base, el análisis midió la cantidad de maíz que se puede comprar con la venta de un novillito,, una vez descontado el costo de la invernada. En enero de 2023, la ecuación arrojaba unos 1.443 kilos de maíz, un poder de compra que era un 40% menor al promedio de los últimos 13 años.

Por su parte, entre febrero y comienzos de abril, la venta de un novillito permitió comprar 2.165 kilos de maíz. Este volumen fue un 50% superior en comparación al primer mes del año.

“La situación mejoró considerablemente, pero debe advertirse que queda una brecha todavía del 10% respecto al poder de compra promedio del período 2010/2022, la brecha que era del 40% se redujo al 10%”, explicó Garzón. 

En este caso, consideró que la mejora se explica más por el cambio de precios relativos de categoría de animales, que por el mayor poder de compra de la hacienda en términos de maíz.  

 

SUBA EN EL PRECIO DE LA HACIENDA

Por su parte, con la suba de precios de hacienda de febrero y marzo y cierta estabilización en el precio del maíz, el poder de compra de la hacienda en términos del cereal mostró una mejoría. 

En enero, se compraban 7,4 kilos del cereal por cada kilo de novillito vendido, relación que pasó a ser de 9,3 en el mes de marzo, un 26% más. “Esta suba también ha contribuido a la mejora de la situación económica del engordador”, sostuvo. 

Más allá de este panorama, advirtió que el nivel actual de este indicador está todavía bastante por debajo de su media reciente, unos 12,3 kilos de promedio en el período 2010-2022.  “Y mucho más lejos aún de los que fuesen sus mejores años, 14,9 kilos en 2014 y 19,4 kilos en 2015”, agregó. 

Para que este efecto favorable se extienda, Garzón remarcó que será fundamental que los precios de la hacienda, en particular de sus categorías de mayor edad y kilaje, se mantengan firmes a futuro. “Para que esta condición se cumpla, es clave la evolución que muestre la demanda, tanto interna como externa”, sostuvo.

Y agregó: “Un riesgo macroeconómico muy latente con potencial de daño sobre la actividad del engorde y la ganadería en general es un salto en el tipo de cambio oficial, que incremente los costos de producción, en particular los de sanidad y alimentación”.