Las muy buenas condiciones del cultivo en la región, las reservas de humedad y un “Niño” fuerte por delante animan a soñar con otro gran año para el trigo. Pero, ¿podría ser limitante la falta de nitrógeno?.
Muy lejos de los mapas en amarillo y rojo de otros años, la imagen de reservas muestra niveles adecuados a abundantes de reservas para el trigo. La condición del cultivo es excelente a muy buena en la región.
El último reporte de la BCR destaca que el 47% de los lotes está arrancando el macollaje, 45% en foliación y un 3% emergiendo. Las expectativas productivas son altas, pero, ¿hasta dónde puede llegar el trigo con un invierno con lluvias normales y un “Niño” fuerte despertando en primavera?. ¿Hay posibilidades de acercarnos a las marcas del ciclo 2025/26?
En Carlos Pellegrini responden diciendo que el cultivo «está en condiciones de expresar todo su potencial». En General Pinto creen que puede alcanzarse «una campaña de muy buenos rendimientos, quizás acercándose a la anterior». Los técnicos de Bigand señalan que “están dadas las condiciones”. “Es algo muy ambicioso”, dicen en Pergamino, “fue de lejos la mejor campaña de la historia. Nos conformaría que esté 10 o 15% por debajo de la pasada. Eso ya sería maravilloso”.
Hoy no parece posible repetir los 60 qq/ha como media del año pasado, pero alcanzar e incluso superar los 50 quintales bien podría ser la gran meta de este ciclo triguero para la región.
El nitrógeno, la llave para acercarse a los rindes del año pasado También hay técnicos que dejan muy claro que la limitante podría ser el nitrógeno más que las lluvias. El elevado precio de la urea al momento de la siembra llevó a muchos productores a reducir las dosis iniciales. Ahora, con un fertilizante más barato y perspectivas de mejores lluvias, se evalúa refertilizar para acercarse al manejo del año pasado y algunos ya comenzaron a hacerlo.
En Carlos Pellegrini y Maria Susana, el año pasado se aplicaron alrededor de 250 a 300 kg/ha de urea, mientras que este año la mayoría de los planteos arrancó con unos 180 a 200 kg/ha. La reciente baja de precios impulsó nuevas compras con el objetivo de refertilizar durante el macollaje. En Bigand, el año pasado las dosis oscilaron entre 200 y 250 kg/ha, este ciclo comenzaron con apenas 100 a 150 kg/ha, aunque muchos productores ya planean compensarlo.
En Pergamino ya comenzaron las aplicaciones complementarias y esperan terminar con niveles de nitrógeno similares a los de la campaña pasada. En Junín y General Pinto también evaluarán reforzar las dosis durante las próximas semanas, sobre todo en casos de dosis bajas a la siembra.
“Niño” fuerte: ¿oportunidad o amenaza para el trigo? Contar con lluvias extras a partir de la primavera, sobre todo en octubre, cuando se define el rinde triguero, es una gran oportunidad, pero también genera incertidumbre. Por un lado, está el problema de roya, una enfermedad asociada a años húmedos y más templados. Por el otro, está el temido efecto de “lavado de grano” en el caso de que se den grandes lluvias lluvias durante noviembre. Por eso algunos técnicos, son cautos a la hora de reforzar dosis en busca de altos niveles de rindes.
En general Pinto, lo explican así: “para elevar dosis base todavía hay tiempo, hay que pensarlo bien, ya gastamos en una urea de 900 a 1000 dólares, y el trigo es una carrera de obstáculos. Heladas tardías, calor, granizo o excesos de agua en noviembre que pueden afectar el peso de los granos. Todo esto hace re pensar el escenario y ver si con un “Niño” por delante conviene seguir invirtiendo. Veremos en agosto”.
2025 vs 2026: cuanta agua recibió el trigo desde la implantación al 15 de julio La carga de agua ha sido parecida aunque con una distribución muy distinta. En términos comparativos, del 1ro de junio al 15 de julio, el promedio de las 36 estaciones de GEA/BCR en el 2025 fue de 29,5 mm y en este año de 33,7 mm, o sea levemente a favor. Y eso que en la primera quincena de julio del 2025 llovió más de lo habitual, sobre todo en el oeste de la región núcleo, donde los acumulados duplicaron y hasta casi triplicaron las medias históricas en lo que va del mes. La segunda quincena de julio llovió más aún y puso a julio 2025 en primer lugar como el más lluvioso de los últimos 40 años. Pero junio del 2026, dejó montos sorpresivos y muy importantes sobre todo en sectores del O de la región.
La tecnología y el manejo de reservas para alimentación ganadera son dos puntales que colocan a los contratistas forrajeros en un sitial determinante en un servicio de una producción que se expande y especializa.
Como casi todo lo que crece llega un momento en que se propone articular una estructura propia, que se especialice en los desafíos que tiene una labor determinada. Y así fue que hace poco más de 20 años todo arrancó con un grupo de contratistas que querían poner en común las tarifas y el abordaje de los problemas propios del sector, como son el transporte de maquinaria, asistencia, financiación para actualización de los “fierros” y capacitación al personal a cargo, entre otros tópicos propios.
Encarar estas labores, enancadas en una explosión tecnológica motorizada por la búsqueda de eficiencia se convirtió, en dos décadas, en la referencia institucional del sector: nace la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros (CACF) que, con sede en la ciudad de Villa María agrupa a decenas de asociados en varias provincias.
Fernando Opacak es ingeniero en producción agropecuaria y es el director ejecutivo de la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros y describe la actualidad de esta instancia de esta instancia de agrupamiento que ya es una referencia insoslayable: “La Cámara tiene 23 años y desde hace mucho tiempo trabaja para reunir diferentes sectores relacionadas con el sector. Desde nuestras oficinas en Villa María, de a poco fuimos encontrando instancias para albergar a los actores de esta área productiva central en nuestro país. Asociados, asesores, contratistas, técnicos y estudiantes son quienes fuimos integrando a la primer plenaria y hoy aspiramos a referenciar en nuestro próximo Congreso a realizarse desde el 19 al 21 de agosto en Córdoba”.
Desde la CACF señalan que al principio la mayoría de los socios no estaban de acuerdo con la apertura hacia otros actores del sector, pero de a poco fueron comprendiendo que la apertura era un paso necesario para crecer en la representación del sector. Se trata de una sinergia de labores relacionadas, con miembros asociados que ofrecen un servicio que cada día crece en eficiencia, vigila las condiciones ambientales y parámetros en la sega y disposición final de las pasturas, y cumple rigurosos estándares en la confección de forrajes con destino a exportación. Pero a su vez, no se desentiende de las faenas de especialistas, académicos, profesionales y estudiantes que se relacionan en modo directo o indirecto con esta actividad.
A su turno, el presidente de la CACF Luciano Toldo precisó que el congreso comienza el 19 de agosto y será una jornada exclusiva para socios; y el jueves 20 se abre con dos salas en paralelo y disertaciones simultáneas, con expositores en varios idiomas. El viernes 21 las charlas serán en el auditorio principal y serán las disertaciones de cierre del Congreso.
La CACF reúne a asociados de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, regiones donde la ganadería es más fuerte, junto a otras provincias del gran norte argentino donde la ganadería está creciendo.
Al cierre, los referentes de la CACF hicieron conocer que hay consultas de contratistas de países vecinos, interesados en recorrer los pasos que viene transitando esta agremiación de ensiladores de la República Argentina.
Data importante
– Será el 2do Congreso Argentino de Forrajes y la XXI Reunión Plenaria de Contratistas Forrajeros
– Fecha y lugar: 19, 20 y 21 de agosto en el Centro de Convenciones de Córdoba
– Se podrán asistir a charlas de diversas temáticas y apreciar tecnologías de reciente desarrollo de las empresas John Deere, New Holland y Krone, entre otras muchas que participan de este servicio.
– Entre los disertantes internacionales estarán el profesor e investigador Phil Cardoso (Universidad de Illinois/USA); la zootecnicista Amélie Mainville Nadon, directora Canadiense de Servicios Técnicos para Lechería en Purina/Cargill; el profesor y veterinario de Extensión en Lechería en The Ohio State University Gustavo M. Schuenemann; el médico veterinario Juan Manuel Piñeiro de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), con Maestría y doctorado en Medicina Preventiva Veterinaria por The Ohio State University, y la zootecnicista Maryon Strack Dalle Carbonare, Zootecnista (UEPG), con investigaciones sobre pasturas, silaje y agricultura de precisión.
Entre los referentes locales que expondrán en el Congreso Argentino de Forrajes estarán Darío Colombatto, Jorge Giraudo, Juan Monge, Aquiles Salinas, Nicolás Sosa, Juan Testa, Víctor Tonelli, Fernando Opacak y Claudio Zuchovicki, reconocido docente y divulgador financiero en medios masivos, clave en la expansión del mercado argentino.
Con 49.700.000 toneladas de producción, la campaña 2025/26 culminó como una de las más importantes de los últimos años. Los rendimientos promedio por hectárea superaron los 3.000 kilos, por encima de lo registrado en las 6 campañas previas.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informa que la cosecha de soja 2025/2026 alcanza 49.700.000 toneladas de producción, lo que la ubica como la segunda mejor campaña de los últimos 5 años, de acuerdo a información correspondiente a la Dirección Nacional de Agricultura.
La oleaginosa se vio favorecida por los rendimientos por hectárea que superan los 3.000 kilos, por encima de lo registrado en las 6 campañas previas. La superficie total sembrada en esta campaña fue de 16,3 millones de hectáreas.
Cabe destacar que las precipitaciones que comenzaron a ocurrir en forma continua y abundante desde finales del verano hasta el mes de mayo permitieron la recuperación del cultivo, que venía sufriendo las altas temperaturas y la ausencia de humedad. Muchos planteos de soja de primera se vieron afectados, pero la buena performance de las sojas de segunda permitió la compensación.
Con respecto a la cosecha, el inicio se vio demorado por coincidir con una etapa lluviosa, que afectó las condiciones de piso de los lotes. Sin embargo, esta situación no impactó de forma relevante en la calidad del material cosechado ni en pérdida de lotes por inaccesibilidad.
De este modo, la 2025/2026 puede considerarse una excelente campaña, con rendimientos por provincia que superaron los promedios de los últimos 10 años.
Con un llamado a ampliar el protagonismo del desarrollo productivo argentino y dejar atrás la idea de que el agro debe sostener por sí solo el crecimiento del país, la 138° Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional abrió oficialmente sus puertas en Palermo.
En ese marco, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, dejó una de las frases que marcaron el inicio de la muestra: «Todos vamos a ser los brazos que van a traccionar a la Argentina».
La ceremonia del tradicional corte de cintas reunió a autoridades nacionales, dirigentes agropecuarios y representantes de distintos sectores productivos. Participaron, entre otros, el presidente de La Rural S.A., Raúl Etchebehere; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta; el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; y referentes de la Mesa de Enlace.
Un mensaje de unidad para una nueva etapa Bajo el lema «El campo nos une», la Expo Rural 2026 adquiere un significado especial al coincidir con los 160 años de la Sociedad Rural Argentina.
Durante su discurso, Pino sostuvo que la exposición ya trascendió el ámbito agropecuario para convertirse en un acontecimiento cultural que cada año convoca a más de un millón de visitantes. Sin embargo, remarcó que el verdadero sentido del lema va mucho más allá del predio de Palermo.
Según el dirigente, el país atraviesa una etapa que abre nuevas oportunidades para el desarrollo y requiere del compromiso de todos los sectores productivos. En ese sentido, planteó que el agro continuará siendo un actor central, pero dejó en claro que el desafío es compartido.
«Es complicado para un sector como el campo, que es el más competitivo y productivo de la Argentina, ser siempre el que tracciona», afirmó Pino, para luego destacar el potencial de actividades como la minería, la energía y la economía del conocimiento.
Su definición sintetizó el mensaje central de la apertura: el crecimiento argentino deberá apoyarse en múltiples motores productivos y no exclusivamente en el campo.
La Rural, una institución con historia Antes de las palabras de Pino, Raúl Etchebehere destacó la continuidad histórica de la exposición, cuyo tradicional corte de cintas se realiza desde hace 138 ediciones en el mismo acceso al predio de Palermo.
El presidente de La Rural S.A. sostuvo que esa permanencia refleja la fortaleza institucional de la muestra y aseguró que la principal riqueza del país no reside únicamente en sus recursos naturales, sino en su capital humano.
«Somos los argentinos», resumió al destacar el potencial del país para generar desarrollo.
El Gobierno ratificó el rumbo económico En representación del Gobierno nacional, Diego Santilli volvió a reivindicar el papel estratégico del sector agroindustrial y aseguró que la actual administración busca mejorar las condiciones para producir e invertir.
Durante su intervención sostuvo que el campo «merece que se le saque la pata de la cabeza» y aseguró que esa ha sido una prioridad desde el inicio de la gestión presidencial.
Además, anunció que antes de finalizar el año se concretará una reducción de dos puntos porcentuales en los derechos de exportación para el trigo y la cebada, una medida largamente esperada por los productores de ambos cultivos.
El jefe de Gabinete también destacó que la presión tributaria sobre el Producto Bruto Interno cerraría el año en 26,7%, señalándolo como un indicador de la estrategia económica oficial.
Comenzó la gran vidriera del agro argentino Con estas definiciones quedó inaugurada una nueva edición de la Expo Rural de Palermo. Durante los próximos días, la muestra volverá a reunir a las principales razas ganaderas, empresas de maquinaria, genética, tecnología e innovación, consolidándose como uno de los principales escenarios donde el campo exhibe su potencial productivo y, este año, también plantea un mensaje político y económico: la Argentina necesita que el desarrollo sea impulsado por todos los sectores productivos, con el agro como protagonista, pero ya no como único motor.
En una jornada organizada por la Fundación Barbechando, el Espacio Legislativo Interpartidario del Agro abordaron la necesidad de avanzar en un marco legal de alcance nacional que ordene un tema siempre polémico en la relación entre campo y ciudad.
Si hay un tema que está a la cabeza de los conflictos que a menudo enfrentan a los pobladores de los pueblos y ciudades con quienes trabajan en campos en zonas periurbanas, ése es el de las aplicaciones de fitosanitarios.
Más de dos décadas de regulaciones fragmentadas, fallos judiciales con criterios dispares y ordenanzas municipales y leyes provinciales que establecen restricciones diferentes según cada jurisdicción, han convertido a este aspecto en un verdadero laberinto que constituye uno de los principales focos de incertidumbre para la producción agropecuaria argentina.
El gran problema en este contexto es la ausencia de una legislación nacional que establezca criterios técnicos homogéneos, y el resultado es que tanto productores y aplicadores, como los propios gobiernos, conviven con un escenario de escasa previsibilidad que condiciona las decisiones productivas, limita la incorporación de tecnología y multiplica los conflictos judiciales.
LOS FITOSANITARIOS, EN EL CONGRESO
En este contexto, con el objetivo de aportar información técnica a este debate, se realizó un encuentro que reunió a legisladores nacionales del Espacio Legislativo Interpartidario del Agro (ELIA), organizado por la Fundación Barbechando.
Allí, especialistas e instituciones de las cadenas agroindustriales analizaron el marco legal, situación judicial, impacto productivo y propuestas, poniendo en común distintas miradas sobre la necesidad de avanzar hacia una regulación nacional sustentada en evidencia científica, criterios técnicos y Buenas Prácticas Agropecuarias (BPAs).
En primer término, desde la Red de Buenas Prácticas Agropecuarias (Red BPA) se presentaron los conceptos principales del proyecto de ley de Presupuestos mínimos donde se destaca la definición de zonas sensibles y de amortiguamiento, con distancias basadas en criterios técnico-científicos, la definición de responsabilidades a lo largo del proceso, capacitación continua y profesionalización de aplicadores, la fiscalización como eje central, con apoyo de nuevas tecnologías (caja negra, monitoreo remoto) y la figura del “veedor”.
En este punto, se destacó que “la legislación internacional refiere que ningún país tiene distancias de exclusión tan amplias como en Argentina, donde la legislación es dispar a nivel nacional, provincial y municipal, con el agravante de la creciente judicialización de los casos”.
Al respecto, se simuló el impacto de las medidas cautelares en el área productiva que comprometería productos clave como la carne vacuna, leche, papa, maíz, trigo y otros cultivos y hortalizas: el cálculo es que puede comprometerse, en algunos casos, hasta el 40% de la superficie productiva.
Por estos motivos, como cierre se ponderó la importancia de avanzar en una ley nacional de presupuestos mínimos como herramienta para complementar el vacío legal que genera que la justicia termine legislando.
De parte de los legisladores, en tanto, enfatizaron en la necesidad de dar una respuesta a la demanda social y generar información científica que demuestre el cuidado del ambiente y la salud con foco en la trazabilidad de los productos, la capacitación de los operadores y la implementación de Buenas Prácticas Agrícolas.
“No es solo un problema del productor y la zona periurbana, es un problema social grave que abarca la salud, la seguridad alimentaria, la economía y sobre todo la comunicación”, resaltaron.