RESUMEN EJECUTIVO

CONTEXTO INTERNACIONAL

El conflicto entre Irán y Estados Unidos, que comenzó en febrero del corriente año, aún continua activo. Durante esta disputa, el foco se puso en el Estrecho de Ormuz, un punto crítico para el comercio energético mundial. Como consecuencia, el precio del petróleo escaló a los USD 118 por barril, los valores más altos desde 2022 cuando Rusia comenzó la invasión a Ucrania. Sin embargo, para los primeros días de julio, el precio se ha establecido en USD 77 por barril, un retroceso del 35%. Esta baja sugiere que los operadores comenzaron a reducir la prima de riesgo geopolítico que se había incorporado a los precios durante las últimas semanas, a pesar de que el conflicto aún no se ha solucionado y las tensiones continúan. Como resultado de esta caída en los precios, se redujo el impulso que estaban experimentando los aceites vegetales y el precio de las commodities.

Con el enfrentamiento perdiendo intensidad, por lo menos para las expectativas de los agentes económicos, los fundamentals tradicionales del mercado agrícola internacional vuelven al foco de atención. El futuro de los precios vuelve a estar signado por variables productivas y las condiciones climáticas acaecidas en los principales países productores.

SOJA

De acuerdo con el informe del mes de julio del USDA, la producción mundial de soja para la campaña 2026/27 alcanzaría las 441,7 millones de toneladas, 400.000 de toneladas más que la estimación del mes previo y 3% por encima de la campaña pasada, debido a aumentos en la producción de Estados Unidos, Canadá y Unión Europea. En cuanto al resto de las variables, se estima que el consumo aumentaría 900.000 toneladas respecto a la estimación previa, estableciéndose en 441,7 millones de toneladas. Lo anterior, sumado a una caída en los stock finales generó una reducción en la relación stock/consumo a nivel global, lo que podría generar una presión al alza en los precios.

Por el lado del comercio externo, tanto las importaciones como las exportaciones, presentarían aumentos de más de un millón de toneladas respecto a estimaciones del mes previo, estableciéndose en 189,3 y 190,4 millones de toneladas, el incremento de importación se explica por China y Argelia, mientras que el de exportaciones viene por el lado de Estados Unidos y Brasil.

Para esta campaña se destaca que, tanto la producción como el consumo, la molienda, las importaciones y exportaciones se establecerían como récords.

Tabla N° 1: Hoja de balance de la soja a nivel mundial

Fuente: DE-BCCBA en base a USDA

En Estados Unidos, la soja se encuentra transitando el período crítico, con una producción estimada en 121,8 millones de toneladas según el organismo norteamericano para la campaña 2026/27, lo que representa un incremento del 0,9% respecto al mes previo. Respecto a su estado fenológico, el 65% de la soja se encuentra en condición buena y excelente, ubicado por debajo del observado durante el año previo en la misma fecha (70%). Esto obedece en parte, a que el 18% del área sembrada se encuentra en condiciones de sequía, cuando a igual fecha del año anterior era 7%.

Fuente: extraído del Monitor de Sequía del USDA

Por el lado de la demanda de la oleaginosa, el consumo, la molienda y las importaciones no presentarían variaciones respecto a las estimaciones del mes previo. Mientras que, las exportaciones se incrementarían 800 mil toneladas, posicionándose en 45,2 millones de toneladas para el ciclo 2026/27. La relación stock/consumo se mantendría respecto al mes pasado, debido a que no habría modificaciones en los stocks finales. Sin embargo, esta se situaría 0,8 puntos porcentuales por debajo del de la campaña pasada.

Aunque a principios de mes se había firmado un memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, lo cual podría haber devuelto la tranquilidad al mercado energético y la desaparición de la presión sobre los precios de las principales commodities agrícolas, en la última semana volvió a escalar la tensión en Medio Oriente. A pesar de la inestabilidad, el precio del petróleo retrocedió hasta ubicarse en valores previos al conflicto. Esto se refleja en una caída en el precio del aceite de soja, el cual ha experimentado una baja del 6% respecto al mes pasado y del 9% respecto a mayo, cuando alcanzó los USD 1637 la tonelada, el valor más alto de los últimos 45 meses.

Para Argentina, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en su informe de cierre de campaña, estimó que la producción de la campaña 2025/26 fue de 50,1 millones de toneladas, lo que representó una baja de 200.000 toneladas respecto a la campaña pasada. Aunque hubo una menor área sembrada comparado con el ciclo previo y el promedio de los últimos cinco años, el rendimiento alcanzó los 31,3 qq/ha, un 9% más que el promedio de los últimos cinco años.

Durante la primer quincena de julio, la cotización promedio de la oleaginosa en el mercado de Chicago se ubica en USD 432,6/Tn, USD 60,7/Tn por encima de los USD 371,8/Tn observados en julio del 2025(un aumento interanual del 16%). A pesar de una posible producción mundial récord de soja, los fondos especulativos de Chicago continúan comprados, incrementándose sus posiciones respecto al mes pasado, lo que brindaría un soporte al alza del precio.

En lo que respecta al mercado interno de Argentina, en lo que va julio, el precio promedio disponible de la oleaginosa en Rosario se posiciona alrededor de los USD 324/ Tn, el cual se encuentra 23% por encima del precio promedio de julio de 2025 (USD 264/Tn). Si bien la producción obtenida fue levemente inferior a la de la campaña pasada, la mayor diferencia respecto a julio de 2025 radica en la alícuota del derecho de exportación (DEX) de la soja, la cual bajó 9 puntos porcentuales pasando de 33% a 24% en julio de 2026, mejorando así el precio disponible en el mercado.

MAÍZ

En el plano global, el USDA estimó una caída de 3,3 millones de toneladas respecto al mes previo, por lo que se posicionaría en 1.297 millones de toneladas. Esta reducción, sería consecuencia de una menor producción por parte de la Unión Europea. En la hoja de balance, se observa una caída mensual de más de 2 millones de toneladas en el consumo y casi 6 millones de toneladas en el stock final, lo que generaría una disminución en la relación stock/consumo, la cual rondaría el 20,8%, la relación más baja de las últimas 15 campañas. Mientras que, tanto las importaciones como las exportaciones acusarían un aumento mensual de 4,4 y 2,3 millones de toneladas respectivamente.

Tabla N° 2: Hoja de balance del maíz a nivel mundial

Fuente: DE-BCCBA en base a USDA

En Estados Unidos, el USDA mantuvo la estimación de producción en 406 millones de toneladas para la campaña 2026/27. A la fecha, el 68% del maíz sembrado se encuentra en estado bueno y excelente, encontrándose por debajo al porcentaje observado durante el año previo en la misma fecha (74%). Según el Monitor de Sequía del USDA, hasta el 7 de julio, el 19% del área sembrada con este cereal está experimentando sequía, a comparación del 12% que se afrontaba en la misma fecha pero de 2025.

Las variables que experimentaron cambios en comparación con lo proyectado en junio por el USDA son las exportaciones, que se incrementarían en 1,3 millones de toneladas, estableciéndose en 81,3 millones de toneladas, y los stocks finales que atravesarían una baja posicionándose en 45,5 millones de toneladas (-4,3 millones de toneladas). Esto, generaría que la relación stock/consumo se situara en 11%, un punto porcentual menos que la estimación pasada y dos puntos porcentuales por debajo del promedio de los últimos 30 ciclos.

En el hemisferio sur, en Brasil, la cosecha del maíz safrinha ha comenzado y, a la fecha, las labores presentan un avance sobre el 38,9% del área destinada al cereal. En comparación al ciclo previo, el avance mencionado se ubica 2,8 puntos porcentuales por debajo de lo observado a mediados de julio del 2025 (41,7%) y 7,8 puntos porcentuales por debajo de la media de las últimas cinco campañas (46,7%). La Compañía Nacional de Abastecimiento (CONAB) estima una producción de 109,4 millones de toneladas, un caída del 3% respecto al ciclo 2024/25, el cual se configuró como récord. Por su parte, la cosecha del maíz de primera ya está finalizando, con el 97,1% de avance sobre las 4,1 millones de hectáreas proyectadas, encontrándose en línea con el promedio de los últimos cinco años. La producción que se espera obtener rondaría las 29,6 millones de toneladas, este aumento responde a incrementos tanto de área como de rendimiento debido a un mayor participación de los productores en la producción de este cereal en detrimento de otros, sumado a precios y condiciones climáticas favorables. Considerando el maíz de tercera, en total la producción de la campaña 2025/26 en Brasil alcanzaría las 141,7 millones de toneladas, la mayor producción de la serie histórica.

En Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estima una producción de 68 millones de toneladas para la campaña 2025/26, dicho volumen se ubicaría 18 millones de toneladas por encima de lo obtenido el ciclo previo (50 millones de toneladas). A la fecha, ya se ha cosechado el 70% de las 10,2 millones de hectáreas destinadas al cereal, y se espera un rendimiento nacional de 79,7 qq/ha, un 11,8% más que lo obtenido la campaña pasada.

El precio promedio del maíz en Chicago, para los días transcurridos de julio, se posiciona en USD 179/Tn, USD 12,7/Tn por encima de los USD 165,8/Tn observados en julio del 2025 (+8% interanual). En la última semana, la posición neta de los fondos especulativos se tornó comprada, marcando un cambio en el rumbo del último mes donde los fondos se encontraban vendidos.

A pesar de una mayor producción esperada, el precio promedio disponible del cereal en Rosario se posiciona en torno a los USD 182/Tn, un 8% por encima de lo que se encontraba en la misma fecha pero del año pasado (USD 172/Tn).

TRIGO

En el informe mensual de julio del USDA, se estimó una producción mundial de 820 millones de toneladas para la campaña 2026/27, levemente inferior a la proyección del mes pasado. Sin embargo, por el lado de la demanda, el consumo se incrementaría en 1,6 millones de toneladas, estableciéndose en 826,2 millones de toneladas, debido a aumentos en el uso del cereal en India, Yemen, Arabia Saudita y Somalia. En cuanto al comercio mundial, las exportaciones se incrementarían 1,1 millones de toneladas, hasta alcanzar las 213,1 millones de toneladas para el presente ciclo, causado por el incremento de las exportaciones de Argentina, Rusia y Ucrania, que compensaría la caída en cantidades de Canadá. Con una disminución de 2,6 millones de toneladas en las existencias finales, y el aumento del consumo, la relación stock consumo se posicionaría en 33%, experimentando una baja de 0,4 puntos porcentuales respecto a junio, y una caída de 0,8 puntos porcentuales respecto a la campaña 2025/26.

Tabla N° 3: Hoja de balance del trigo a nivel mundial

Fuente: DE-BCCBA en base a USDA

En el hemisferio norte, se está desarrollando la cosecha del cereal, a la par que se encuentra sembrado el trigo de primavera. El grupo conformado por Estados Unidos, Canadá, Australia, Ucrania, Rusia y Unión Europea representan el 43% de la producción mundial, en total, se espera una producción de 352,3 millones toneladas, según estimaciones del USDA en su informe mensual de julio, lo que representaría una baja de 200.000 toneladas respecto a junio.

En Estados Unidos, la producción esperada rondaría los 41,8 millones de toneladas, con una caída de 200 mil toneladas respecto al mes pasado, lo que posicionaría a esta campaña como la de menor producción desde el ciclo 1970/71. Respecto a Canadá, se espera que la producción de la campaña 2026/27 alcance las 34 millones de toneladas, una baja de un millón de toneladas respecto al mes pasado, a causa de rendimientos por debajo del promedio de los últimos cinco años y una menor área sembrada. Por su parte, en Rusia la producción se ubicaría en 88,5 millones de toneladas (+500 mil Tn respecto a junio), debido a rendimientos esperados más alto que la campaña previa y condiciones climáticas favorables para el desarrollo del trigo de invierno, el cual representa el 70% de la producción total del país. Para Ucrania, el aumento también sería de 500.000 toneladas, lo que posicionaría a la producción de la campaña 2026/27 en 24 millones de toneladas, y este cambio se explicaría por mayores rendimientos esperados, los cuales rondarían los 46,2 qq/ha. Finalmente, tanto la producción de Unión Europea como la de Australia se mantendría sin cambios respecto a las estimaciones de junio.

Tabla N° 4: Producción de la campaña 2026/27 para los países del hemisferio norte

Fuente: DE-BCCBA en base a USDA

En el hemisferio sur, la siembra del cereal está finalizando. Por su parte, según estimaciones de la CONAB, en Brasil ya se encuentra sembrada el 94,7% del área, superando en 5,5 puntos porcentuales el promedio de los últimos cinco años. Respecto al año pasado, el área sufriría una caída del 16,7%, posicionándose en 2 millones de hectáreas; sumado a un rendimiento que promediaría los 29,6 qq/ha (-8,1% i.a) la producción esperada sería un poco más de 6 millones de toneladas, lo que representaría una caída del 23,5% respecto al ciclo previo. En cuanto a la hoja de balance proyectado, las importaciones se incrementarían hasta las 6,9 millones de toneladas, mientras que el resto de las variables se mantendrían en línea con las estimadas el mes pasado.

En Argentina, la BCR estima unas 6,95 millones de hectáreas sembradas para la campaña 2026/27, lo que implicaría una baja del 3% respecto a la campaña pasada (7,17 millones de hectáreas). Con un escenario hídrico favorable y la baja de precios de insumos claves, se espera una campaña positiva para el cereal, con un rendimiento que promediaría los 30,5 qq/ha y una producción que escalaría a las 20,5 millones de toneladas.

En los días transcurridos del mes, el precio promedio del trigo en Chicago se posiciona en USD 196 Tn, por debajo al observado en julio del 2025 (USD 198 Tn). Mientras que, en el mercado de Kansas se registra un aumento interanual del 24%, comparando la cotización actual de USD 239/Tn respecto a los USD 193/Tn en julio del año previo.