Proyectan bajas en las exportaciones agroindustriales para el 2023

Proyectan bajas en las exportaciones agroindustriales para el 2023

Desde FADA señalan que habrá un menor nivel de exportaciones respecto a 2022, principalmente debido a la sequía, no sólo en granos sino también en otros productos como carne y leche.

“En términos de demanda internacional las perspectivas para 2023 son negativas; en competitividad cambiaria neutras; en oferta exportable negativas; y en precios negativas”, expresaron desde la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina -FADA-.

En un reciente reporte emitido por la entidad, se destaca que “con estas perspectivas, se podrían estimar exportaciones de las cadenas agroindustriales cercanas a los USD 47.000 millones para 2023, unos USD 13.000 millones más bajas que en 2022”, si se tienen en cuenta también los Derechos de Exportaciones, de alrededor de 10 mil millones de dólares que ingresan por estas ventas al exterior.

“Menos exportaciones implican menos ingreso de dólares y menor recaudación en concepto de Derechos de Exportaciones. Si analizamos el aporte a la recaudación de AFIP por Derechos de Exportación, vemos que el 97% del total que se recauda en ese concepto lo aportan las Cadenas Agroindustriales. Las cadenas aportaron USD 10.591 millones sobre un total de USD 10.945 millones”, expresó la economista de FADA, Nicolle Pisani Claro.

Saldo de exportaciones Argentinas durante 2022
¿Qué daños causa el “7 de oro” en soja?

¿Qué daños causa el “7 de oro” en soja?

La plaga, más presente en sorgos y afectando a cultivos de alfalfa recientemente, ya comenzó a aparecer también en muchos lotes de cultivo de soja y hay preocupación.

En las redes sociales ya comenzaron a hacerse consultas entre productores y profesionales sobre los posibles daños que pudiera generar el escarabajo Astylus atromaculatus en la oleaginosa más sembrada del país.

“Es de público conocimiento la sobrepoblación de 7 de oro qué hay en todos lados, especialmente comiendo polen de maíz, pero me sorprendió verlos hoy en el brote de soja, ¿Hay algún tipo de daño comprobado en dicho cultivo?, consultó el Ing. Agr. Julián Rooney.

La pregunta derivó en respuestas de productores que han observado la plaga en este cultivo o hay tenido experiencias al respecto, y también de profesionales y especialistas, como el caso del Ing. Mariano Luna, ex INTA Pergamino y de actual desempeño en el área de Desarrollo de Adyuvantes y Aplicación de Fitosanitarios de la firma Rizobacter.

“No hay bibliografia de daño al respecto del adulto en ese lugar. Es el gran tema del momento. Deberemos esperar que los institutos de investigación generen información a partir de este año”, señaló Luna.

Sobre posibles daños y aplicaciones para atenuar la presencia de estos escarabajos, también se expresaron productores en el hilo de twitter que generó la consulta de Rooney.

Que no se corte: Las bases para lograr buenas mezclas de fitosanitarios.

Que no se corte: Las bases para lograr buenas mezclas de fitosanitarios.

Se llama mezcla de fitosanitarios a una solución, suspensión o emulsión química que contiene más de un producto. En todos los casos, debe ser homogénea y estable para garantizar que cada gota contenga la misma concentración de principios activos.

Según la encuesta REM a productores socios de Aapresid, más del 30% de los consultados mencionan que las mezclas de tanque son el principal inconveniente en las aplicaciones de fitosanitarios . La preparación incorrecta de mezclas puede dar lugar a incompatibilidades que desembocan en lo que se conoce como “cortes de caldo”, que emergen a la calidad de la aplicación y provocan fallas de control de las plagas.
Fuente: Encuesta REM

En esta nota repasamos entonces las bases para preparar caldos homogéneos y estables. 

1- Las formulaciones

Conocer las formulaciones es el primer paso para evitar incompatibilidades de productos. Existen distintas formulaciones: líquidos solubles o no solubles en agua y sólidos, ya sean polvos o gránulos solubles en agua o polvos mojables o gránulos dispersables no solubles en agua. 

Estas formulaciones requieren diferente manejo y tienen una compatibilidad diferencial cuando participan en mezcla. Además, se debe tener en cuenta que aquellos productos que no son solubles en agua y que no forman una suspensión, van a necesitar constante en el tanque aplicador para que la mezcla no precipita. 

2- Orden de mezcla

Respetar el orden de carga de los productos hace menos probable los cortes de caldo y su acidificación. Antes de proceder a preparar la mezcla en el tanque aplicador, lo ideal es hacer pruebas a escala para evaluar la compatibilidad de los productos y garantizar que la mezcla sea apta para ser aplicada. Esta prueba consiste en hacer una réplica exacta de la formulación usando las proporciones al volumen de una botella o un vaso precipitado.

Ver el vídeo de REM sobre este tema 

El orden de mezclado debe ir desde los productos más insolubles a los más solubles -primero sólidos, luego líquidos-, y de los más alcalinos a los más ácidos. “Por ejemplo, en mezclas con glifosato, al ser un fuerte acidificante, es importante agregarlo último para que el pH final del caldo esté más o menos dentro del rango de la gran mayoría de los principios activos”.

Un buen caldo, en su forma activa, debe ser transparente; de lo contrario es probable que se haya presentado algún tipo de incompatibilidad, como separación de fases, formación de espumas, aglutinamiento o precipitación de cristales. Si se realiza la aplicación en estas condiciones, estos precipitados van a quedar en los filtros disminuyendo la dosis de activo que llega al blanco.

De darse cuenta de la incompatibilidad, está la opción de usar recuperadores de calor que vuelven los productos a su forma molecular deseada para poder ser aplicados. En el caso que se prevea de antemano una alta probabilidad de incompatibilidad en la mezcla, se aconseja utilizar los recuperadores al inicio de la preparación. 

3- Corregir el agua

Además de conocer los productos y de hacer las pruebas a escala, detectar la calidad del agua permite corregir parámetros y mejorar la penetración. Es importante que el análisis de agua, incluyendo turbidez, dureza y pH sea lo más reciente posible. Ya que la calidad del agua disponible varía con el momento del año y también la situación hídrica de la campaña.Por ejemplo en años de déficit hídrico las concentraciones de sales aumentan.

La turbidez del agua está relacionada con todo aquello, como materia orgánica, arcilla, limo y arena, que genera que la misma turbiedad marina. Una turbidez excesiva, provoca que los productos queden retenidos en las fracciones orgánicas. Ante la complejidad de tratar aguas turbias, lo que se recomienda de entrada es tomar este recurso de zonas lo más cristalinos posibles, evitar las tomas a cielo abierto y poner filtros en caso de que sea necesario.

Por otro lado, la dureza del agua está dada por su concentración de calcio y magnesio. Frente a aguas por arriba de 150 partes por millón de estos cationes, es más barato hacer una corrección que no hacerla.Aguas duras provocan que principios con carga negativa reaccionen a los citados minerales provocando que una parte de los fitosanitarios quede inactivada.

En cuanto al pH, es clave el uso de correctores de agua con buffer incorporado para mantener el parámetro en un rango seguro, de neutro a levemente ácido entre 5.5 a 7, para evitar problemas de incompatibilidad.

Mantenimiento y calibración de equipos

De nada sirve una mezcla perfecta si no se cuenta con un equipo en condiciones que la haga llegar en forma y dosis al blanco. Al menos una vez al año, es importante hacer un diagnóstico que asegure que todo el circuito esté funcionando adecuadamente, incluyendo la estabilidad de la bomba, la agitación, los filtros, las presiones y el caudalímetro para trabajar de forma segura y eficiente.

Previo a la aplicación, un adecuado lavado del tanque y del sistema es crucial para evitar que aquellos residuos que pudieron haber quedado de fitosanitarios aplicados anteriormente generen incompatibilidades en la mezcla. 

Por último, pero no menos importante, la adecuada capacitación de los operarios sobre la función a realizar, tiene relación directa con el éxito del control logrado.

Los cultivos estivales transitan su período crítico y ya se estiman más de 660 mil hectáreas perdidas.

Los cultivos estivales transitan su período crítico y ya se estiman más de 660 mil hectáreas perdidas.

Con crecimiento de las proporciones de lotes en estado malo y regular hasta el 23/01, lo sufrido en soja, maíz, maní, sorgo y girasol, sumaría más de 660 mil ha perdidas en lo que va del ciclo.

MAÍZ: el 11% de las 3,3 millones de ha de siembra están perdidas. Lo más golpeado en departamentos M. Juárez, Unión y San Justo. El 87 % de las siembras son tardías y están capitalizando las lluvias de los últimos días antes de llegar al momento de definir los rindes.
SOJA: perdió el 8 % de las 3,96 millones de ha sembradas. Dado que recién inicia floración, puede revertir el mal estado general si las lluvias continúan.
MANÍ: perdió el 3 % de las 250 mil has sembradas. Casi el 50 % está en periodo crítico (R3), apuntando baja en los rindes.
GIRASOL: perdió 1.600 de 93.000 ha sembradas. Al momento está en plena definición de rendimiento. Más del 50 % de los lotes se encuentran en muy buenas y buenas condiciones gracias a la rusticidad del cultivo.
SORGO: 136 mil ha sembradas y 5.400 perdidas. Más del 40 % está en estado general malo y regular, agravado por pulgón amarillo (Melanaphis sacchari) y oruga cogollera (Spodoptera frugiperda).

Recalculando: silaje de sojas que no serán granos

Recalculando: silaje de sojas que no serán granos

En momentos de déficit hídrico, el ensilado de soja aparece como una opción interesante de aprovechamiento. El desafío es lograr reservas de calidad, torciendo el destino de la soja.

Un marcado déficit hídrico y temperaturas elevadas en el período crítico de la soja disminuyen en gran magnitud el rendimiento. Por éste y  otros motivos, muchos sistemas mixtos comenzaron a considerar un destino alternativo, adelantando la cosecha y confeccionando reservas en forma de silajes.

Como la decisión de destinar el cultivo a reserva forrajera surge de la coyuntura climática, las variedades sembradas y el estado fenológico avanzado, hacen que el volumen y la calidad del silo difieran del potencial. 

¿Qué diferencias hay con el maíz para silo?

Comparado con maíz o sorgo, la soja es un cultivo con mayores dificultades para su conservación como silaje. Esto se debe a dos factores que pueden derivar en procesos de fermentación indeseados.

En primer lugar, al tratarse de una leguminosa, posee un alto contenido de proteínas y un bajo porcentaje de azúcares fermentables. En segundo lugar, en estados fenológicos avanzados, su contenido de humedad es alto.

Al presentar un alto poder buffer, se recomienda picar con contenidos de materia seca cercanos al 40-45%. De esta manera hay un mejor control del proceso fermentativo gracias a la mayor capacidad de las bacterias lácticas de crecer en medios de menor humedad. 

Esto es clave para lograr una correcta generación de ácido láctico, logrando un rápido e intenso descenso del pH, contribuyendo a la estabilidad de conservación, y evitando el desarrollo de bacterias butíricas que alteran la calidad del alimento y pueden, inclusive generar toxicidad.

¿En qué momento cortar el cultivo?

El principal factor que influye en la calidad del forraje de soja es el estado de madurez fisiológica al momento del corte. En fases de desarrollo R3 y R4, si bien el cultivo presenta vainas y grano en formación, la calidad del silaje está dada por las hojas verdes y tallos digeribles. 

En estados más avanzados, la presencia de granos más maduros aumenta el contenido oleico, que pueden derivar fermentaciones butíricas e inclusive recubrir la fibra en rumen y generar diarreas. Por esto, se debería priorizar el picado previo a R5. 

También es importante el tipo de cultivar, ya que en la misma etapa de desarrollo, aquellos de maduración tardía tienden a producir mayores rendimientos de forraje, pero de menor calidad.

Más claves para no fallar

El objetivo primordial en la confección de este tipo de reservas es lograr la colonización con bacterias deseables. Por este motivo, el uso de aditivos es una súper herramienta a la hora de ser más eficientes en la conservación. 

Los contenidos de MS de la planta en pie varían de 24% a 35% en estados de R3-R5, por lo que es necesario realizar un oreado previo al picado. Aquí es importante evitar la contaminación con tierra que incremente el inóculo de bacterias indeseables.

Con respecto a la uniformidad de picado, un factor que influye en forma directa es el andanado. Si las andanas no son voluminosas, los rodillos no ejercen presión suficiente sobre el forraje, al pasar la cuchilla, arrastra y desgarra el material, resultando gran variabilidad en el tamaño de picado. 

Finalmente, antes de tomar la decisión del cambio de destino de la soja grano a conserva como silaje es importante, además de evaluarlo con un nutricionista, seguir las recomendaciones generales de cualquier ensilaje respecto a buena compactación, tapado, suministro y extracción que se aplican en silos de especies tradicionales.

Sequía: la Comisión elevó el pedido de Emergencia Agropecuaria

Sequía: la Comisión elevó el pedido de Emergencia Agropecuaria

LA COMISIÓN PROVINCIAL DE EMERGENCIA AGROPECUARIA, QUE COORDINA EL MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERÍA, PROPONE QUE UN ÁREA DE MÁS DE 800.000 HECTÁREAS SEA DECLARADA EN EMERGENCIA POR SEQUÍA.

 

La Comisión Provincial de Emergencia Agropecuaria (Ley 7121), que coordina el Ministerio de Agricultura y Ganadería, elevó al Poder Ejecutivo de Córdoba la propuesta para declarar Estado de Emergencia Agropecuaria a los productores afectados por sequía en los últimos meses del 2022 hasta enero del 2023 inclusive que desarrollan su actividad en la zona delimitada. Puntualmente, se trata de un área de más de 800.000 hectáreas, que corresponde a una zona ubicada entre San Francisco, Villa María y Marcos Juárez. Comprende áreas del sur del departamento San Justo, norte de Marcos Juárez y Unión y noroeste de General San Martín; es decir, engloba a regiones de cuatro departamentos.

La propuesta fue avalada por todos los integrantes de la Comisión, en el marco de la videoconferencia encabezada por los secretarios de Agricultura, Marcos Blanda, y de Ganadería, Catalina Boetto, y el director de Agencias Zonales y Desarrollo Territorial, Germán Font.

Cabe recordar que la Comisión está integrada por la INTA, Bolsa de Cereales, Senasa, colegios profesionales, entidades agropecuarias y legisladores provinciales entre otras.

En la sesión se acordó que los productores agropecuarios que sufrieron los efectos adversos de la sequía y que se encuentren en otras zonas y/o áreas de la provincia, se les podrá emitir -a su solicitud- a través de las agencias zonales el respectivo certificado de daños para presentar ante quien corresponda.

Cabe precisar que la Comisión Provincial de Emergencia Agropecuaria seguirá evaluando el fenómeno de sequía y su evolución.

El principal alcance del Estado de Emergencia Agropecuaria es contar con beneficios impositivos, fiscales y crediticios.

Los productores alcanzados podrán presentar las Declaraciones Juradas que a tal efecto disponga el Ministerio de Agricultura y Ganadería, a través de la Plataforma de Servicios “Ciudadano Digital” del Gobierno de la Provincia de Córdoba, una vez publicado el decreto.

 

Fuente: https://agricultura.cba.gov.ar/